Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

NO ME CAERÉ - (En Dansant Sur la Terrasse Video)



No me detenga el viento
ni el pié descalzo
ni mi propia estima

¡no me caeré!

aunque yo sea el pájaro
que más
se parece al hombre.


IRMA, LaPillis
2016

DESDE UNA PINTURA HIPERREALISTA - Sentipensando

Soñé que me despertaba en una pintura hiperrealista pero en blanco y negro. 
Aterrada por el bicolor, la inmovilidad y el frío, se me escurrieron dos lágrimas que mancharon y desdibujaron el lienzo. El autor se enojó tanto que patió su obra y la dejó tirada en el suelo por varios días. Cuando nos volvimos a ver, me levantó en sus brazos, me limpió, cuidó prolijamente de los detalles, y en horas sin descanso, reparó el daño hasta darme vida.
La última vez que le vi, le miraba yo desde una pared blanca y desolada. Él, ya no me miraba. Me había vendido.

IRMA, LaPillis
2019



ESTAR


No es lo mismo,
no estar, estando,
que estar estando, sin estar

pues, 
tantos, sin estar,
estamos extrañando sentir eso
cuando se está, estando


con todo, hay que estar
en dónde se esté,
no sea que llegue un día
en que, estando,
no venga a estar nadie,
o tú, ya no estés.

IRMA, LaPillis 

TUS DEDOS




Uno,
uno sólo de tus dedos
sobre mi piel...
¡toda la orquesta!

IRMA, LaPillis 

SENTIDO CONTRARIO



Ella, mi poesía,
camina en sentido contrario de la multitud,
no sé por qué lo hace 
si ni siquiera sabe para dónde va
un día salió con un pedacito de lápiz
a escribirse en las paredes de los
espacios abiertos y de los
campos rurales inconquistados,
desapercibidos
así, rebelde y terca,
se abrió camino
alejándose las millas que ya no
se pueden contar
cuánta reverencia
a los iguales que ya se han ido,
porta liras de un cielo misterioso
a donde iré a parar un día
con mis letras ofuscadas o
del último agite
culpa mía
que voy en contra vía,
que hago poemas despeinados y
alejados de la moda y de los modos

sin embargo, después de todo,
no va ella sola,
y aunque nunca atropelló a nadie,
acelera como niño en video juego
sobre la autopista de una vía al norte,
a cuyo sur, van por montones 
los otros.


IRMA, LaPillis 

DEL CONFIAR TRAS LO APARENTE - Sentipensando



En realidad, es tenebroso lo aparente. Sospechar que toda interpretación es falsa, que muy posiblemente todo es una gran mentira, que ilusionarse es una ingenuidad de alto costo. Eso es algo así, como una baranda mal puesta o una mina -no de oro y no argentina, de las otras- en algún lugar del jardín de tu casa.
Sí, tras lo aparente hay cualquier cosa; un famélico tigre, en todo caso. No se puede confiar,  si por naturaleza no ladra o maúlla, si no perfuma o alimenta o, si no es astro o tierra; porque por lo demás, es definitivo, de la humanidad urgen los ojos, y de ellos, el forro.

IRMA, LaPillis 

ESTOY CAMBIANDO




Estoy cambiando,
cambiando como todo cambia


no percibo la muda de piel
ni la gracia con que crece mi pelo


ayer tuve en la boca un sabor
blanco y dulcemente redondo
y hoy, cuando revisé el recuerdo,
encontré desencajada la geometría del placer


estoy cambiando sin notarlo,
sin avisarme que he dejado atrás
mucho más que algunas direcciones
que solían ser mi casa o mi credo


me leo en el dibujo que han hecho de mí
y quisiera disculparme
por no parecerme a ello,
por haber cambiado,
por estar cambiando,
por suspirar, ahora, de otro color


pero, tampoco el mar es el mismo
aunque llegue siempre a la misma orilla,
ningún tronco crece sin arruga,
ni hay vasija que permanezca
vacía en su fondo, si no está rota


estoy cambiando
frente al canto de tus ojos 
al ritmo del timbal de una corriente de agua

lo imperceptible
es cuestión de tiempo:
hay montañas
que ya no están en el mismo lugar.


IRMA, LaPillis 


DE LA RAZÓN DE SER DE LOS TALENTOS Y OFICIOS - Sentipensando


Hace unos días, el comentario entró por el conducto de mis oídos, pero trastabilló justo al llegar a la razón que, en ese momento se ocupaba de otra cosa, obligándome a archivarlo en la carpeta existencial de los "Asuntos pendientes".
Hoy, leyendo desprevenidamente la imagen de dos poetas intercambiando halagos, me hizo caer directo a aquel archivado comentario: 
"Los poetas escriben Para otros poetas"...
¿Si alcanzas a percibir el crujido de un tronco en su instante de quiebre? Sí, un sonido temible e insoportable, demoledor y enervante como el de unos dientes bruxando a media noche o una tiza seca recorriendo la superficie de un tablero cristalizado.
No sé. Qué sentido tiene el agua si no hay sed; tan obvia la función de una en la razón de ser de la otra, ¿eh?
Tú, ¿qué profesión tienes? Acaso eres abogado, profesor, artista, cajero, chef, ortodoncista, fotógrafo, piloto, florista, peluquero, constructor, recepcionista, actor, etc, etc, etc., y lo que haces ¿lo haces Para tus colegas? o, tú que tienes tu habilidad, tu don, tu vocación ¿la realizas para tus iguales? Me parece que hay respuestas que podrían ser, en su mayoría, hipócritas argumentos que esconden las verdaderas motivaciones de quien "hace porque lo están viendo" o bien para competir porque quiere ganar aplausos o por puro lucro. 
Y es que una cosa es "querer ser el mejor" y otra muy distinta "ser mejor", y para lo último, no hay nada más indicado para asignarnos un lugar de eficiencia y un máximo nivel de satisfacción, que la reiterada credibilidad y el constante voto a favor de quien ha recibido el beneficio de lo que hicimos.
Sí, uno a veces escribe para recibir críticas, para conseguir retos, para obtener recursos y renombre, para no volverse loco -jeje- para aprender y seguir aprendiendo. Otras veces, uno se desconcentra y se desvía, se enrolla en eventos aburridísimos como vitrinas de lujo y perfectos maniquíes que salen muy bien en las fotos. 

Uno se olvida en ocasiones, que un oficio va para quienes lo necesitan, porque para eso la diversidad, porque por eso ¡es maravilloso que exista gente pa'todo!
Sí, como el agua, que existe por aquello de la sed.

La gratitud por el elogio, nunca debe estar por encima de la gratitud por el fruto.

IRMA, LaPillis 



IRMA, EL HURACÁN


Todavía hay ciertos "vientos" que nos lo recuerdan...
En su momento (hace dos años ya), esta catástrofe mundial nos atravesó la existencia 
y yo, en este poema mío, lo evidencio así:




IRMA, EL HURACÁN

Soy la tempestad del mundo,
desde mis adentros
emito el aullido desgarrado y furibundo que
he heredado de las incontables heridas
que supuran y sangran en la piel de la tierra
soy la lengua seca del mar,
la garganta del nido vacío de los peces,
la ira contenida de miles de toros recordando
su última “fiesta”
soy la voz, y todas las voces del animal desaparecido,
la memoria de los árboles del desierto,
las manchas ocres y encarnadas del planeta azul,
la erosión de las almas sin oportunidad de brillo ni parto
soy la bola de plástico en las tripas de la vida marina,
la indignación de los termómetros,
la desafiante carga eléctrica del rayo, y toda
la suciedad del humo: de todo el humo
soy el llanto del verano,
el ardor del invierno,
las cenizas del otoño,
el fin de la primavera,
todo el dolor del funeral de las estaciones
soy la sangre negra y turbia de las aguas,
la frustración del celeste, del majestuoso cielo,
y mis cuerdas vocales chirrean en agudo
reclamando la existencia y la soberanía del sol
soy la voz chillona y destemplada
para el sordo que se escucha sólo a sí mismo,
ese pusilánime que sólo expulsa de su boca
la fetidez de sus propios gases
soy la calamidad resultante
por el desprecio a cohabitar,
por coartar la convivencia,
por masacrar la vida y el respeto
y, el respeto por la vida
soy la cara más excitada de la frustración,
el cultivo promovido y próspero de la vergüenza,
la deformidad de la atmósfera con su disfraz de bruma,
el hervor final de un espacio manipulado entre límites
soy el lamento, el eterno y desahuciado lamento
de todas las masacres sin purgatorio,
de lo que ya no es posible reintegrar,
de lo extinguido, de lo extinto
por lo demás,
tengo nombre, rostro y características de humano,
pero yo soy la etérea evidencia del quiebre del tiempo,
la profunda huella filtrada por debajo de las piedras
un huracán perturbado que,
sublevado por abuso y obligación,
ha sido lo que es,
y en cuya naturaleza no está la gota
del bien ni del mal,
como sí, en el hombre que mal elige,
al que le dejo la tristeza de los dioses,
y del que hoy, finalmente, me libero.

IRMA, LaPillis 

DE POCA FE



La vida y su constante respiración:
cada aliento una pena, 
o una alegría,
o nada
los días y las noches se suceden,
una y otra vez
en medio,
la humanidad se rinde o aguanta,
con su poca fe en todo.

IRMA, LaPillis 

EL ORGULLO ES UN PALO




El orgullo es un palo,
un palo metido en la rueda de la vida,
un palo metido en el camino que
detiene y cobra peaje,
un palo metido entre los dientes
como mina "quiebra-patas",
en donde toda relación cae
mutilando sus piernas

el orgullo es un palo sin bandera,
sin hojas, sin oficio,
nunca es palanca para levantar
la roca que separa,
tampoco es remo
bogando a la otra orilla que espera

¡ah, el orgullo!

el orgullo es un palo,
es el palo más robusto del bosque
de los árboles sin frutos,
la tranca inclemente a la puerta
del corazón más frágil que se muere 
por una sola oportunidad, una,
para soltar la rueda,
para pasar el camino,
para aflojar la sonrisa y patear
las nubes o, bailar con ellas


entender por fin, al final, 
que los palos, si estorban,
son para hacerlos polvo,
a ellos, y a sus astillas.

IRMA, LaPillis 

MANOS



Un poema esperando,
un lenguaje perfecto,
unas bocas hablando,
una palabra en los dedos
un romance de palmas,
una oración elevada,
un acento en el puño,
una idea tocando
unas ganas amando,
un llanto callado
una caricia,
un canto,
un cuento
un relato,
un juego,
un calor
un beso,
un pañuelo...
...¡mis manos!

IRMA, LaPillis 

COMO LOS ENAMORADOS



A la hora que toca,
no duerme el norte
ni duerme el sur
de este a oeste 
las aguas, todas las aguas,
se mueven y sudan sus sales
como en estados febriles que
agitan y agotan
sobre la montaña más alta
y sobre el nivel del mar,
la luna, la llena luna,
llueve su encanto
como catarata de besos
así,
como los enamorados
cuando se beben,
y alicorados se aman.

IRMA, LaPillis 

GENTE


 

Gente,
palabra relativa,
laberíntica, densa,
larga y cuadrada como
habitáculo de muros infinitos
y silencios de rebote
gente,
mortales sin astro en el pecho
y venas pálidas,
con la generosidad enroscada y
una aguda joroba en la humildad
gente,
masa gruesa,
inerte, sosa,
vasto valle de inviernos

recogidos y amarrados con
el zumbido más triste del asombro
gente,
del desamor venidos,
de las heridas de los
hervores de los ausentes abrazos,
sirvientes y servidos por
culpas heredadas
de padres-gente.

IRMA, LaPillis



En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis