Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

DE AQUEL ALETEO, DE AQUELLA EMOCIÓN




Una emoción se me salió del pecho 
como pájaro recién enjaulado, 
embravecido, lleno de miedo

con el arrebato de su aleteo,
levantó la arena que oscureció los 
ojos del corazón que amaba;
se hizo heridas y lastimó,
alma y carne lastimó

esa emoción, tan ciega como el egoísmo, 
tan incontrolable como el celo,
cayó intensa y de golpe 
desfigurando la intención 
con el rostro de una ofensa 

la respuesta me regresó quebrada y 
con otra emoción
envuelta en la amargura de una furia dilatada, 
desconocida, inesperada

a mi emoción, debilitada ya en 
sus articulaciones y sin rostro definible,
le llovió vergüenza en sus mejillas,
alojándose en su mirada y cerrándole su boca, 
vacía ésta de sonidos y motivos 

dentro de mí, la pena lloraba su pena 
y en mi pecho lloraba el cielo 
por la deshonra al amor de mis amores

estoy triste y lleno está mi tiempo de tristeza;
reconozco la salida aquella
-el aleteo aquel, desesperado-
como la entrada a la pajarera de 
la espantosa torpeza en donde 
el encuentro y la conciliación pierden sus alas

pasaron las nubes;
con mi tranquilidad a resguardo,
intento aquietar la mente 
con sed y más sed de quietud

el silencio me presta su hombro y 
escucho a mi corazón, por fin,
dirigirme en estas palabras

estreno emoción al arribar 
al consciente acuerdo de mi desatino

mi pecho trina un ritmo calmo,
la nueva emoción es pública desnudez, 
hueso a la vista,
soberbia sin plumaje,
soleada confianza,
ágape anticipado por la solicitud de perdón 
que entrego a los ojos del corazón 
que tanto amo, 
aunque éstos, limpios ya,
pudieran no querer estar más 
para mirarme. 

Irma, LaPillis 






LA MIRADA QUE IMPORTA - Video




Cada par de ojos suma,
y tú terminas siendo la suma 
de todos los que te miraron sin conocerte

cada respuesta barniza la grieta que ocultas
y nadie sospecha que por ahí te quiebras,
que por ahí te vas de tí 
sin despedirte, sin darte la cara,
extrañándote desde las entrañas de tu alegría y 
de la superficial imagen de afuera 

cada par de ojos suma, sí, 
todo eso suma a la resta que resulta 
de gastar lustre para la mirada ajena,
por la compañía, 
por el amor, 
por el inefable abrazo que no te das

tú, que conoces qué leche han absorbido tus huesos,
la hora que te despierta y
la calidad de tus sábanas en invierno,
mírate lejos de los ojos ajenos,
y desde ese otro lado, regálate "un día de ayer",
un diálogo con reflectores a telón abierto en 
donde las matemáticas regresen a los mercados 
y a los estadistas,
y tú, 
frente a cualquier espejo, 
encuentres generoso saldo a favor
en la auténtica mirada de aprobación 
de quién mejor y más te conoce.


IRMA, La Pillis 


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis