Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

DEL SER ORIGINAL - LaPillis Poetuits




La diversidad es perfecta; sin embargo,
el mundo está lleno de gente
que renunció a ser original.

LaPillis Poetuits



LA CAÍDA DE LA BRUTALIDAD



Lucidez,
corre brillante y líquida sobre mis convicciones,
descarga flashes de auroras sobre mis reflexiones y
sé compasiva con mis omisiones

son las cinco de la madrugada para mi oportunidad
y temo al mareo en que recaigo
por el exceso del licor de mis emociones

te aviso:
a medio día
almorzaré los sesos del león
que se comió mi corazón
y tú, lucidez,
verás caer la brutalidad en brazos de la ternura,
pero no verás diferencia alguna
entre el sobresaliente colmillo de ambas fieras.

IRMA, LaPillis




DE LA GENTE QUE LEE POESÍA - Sentipensando

 


A la gente que lee poesía, se le nota.
A los que no leen, también se les nota.

IRMA, LaPillis

DE LA HORA SOÑADA PARA ESCRIBIR - Sentipensando

 

He leído:

"Los peces morderán bien el anzuelo justo antes del amanecer y justo después del anochecer, cuando la comida es abundante. Los peces se retirarán a las aguas más frías y profundas al mediodía, cuando el sol está en su apogeo".
No sé si voy a amanecer o estoy anocheciendo, pero tengo una abundancia de letras, una miscelánea de imágenes y un festival de modelos creativos que se me van acrecentando a minuto y van desbordándose, como un líquido emocional que va desembocando en este lago, para nada artificial, en el que me encuentro. Así que, tengo mi red repleta, descosiéndose mientras lidio con mi afán para no perder la pesca que se me ofrece en este momento que parece uno entre mil. Yo sé.

No sabía yo, en cambio, que a plena luz y al alcance del ojo, dos agujas al norte anuncian ausencia de vida en ciertos universos; que en ese momento uno tiene el sol -solazo- justo encima de la cabeza y que por eso, al calor de la superficialidad de los conceptos y las emociones, no se puede lograr juntar ni un par de palabras o ideas seguidas; los argumentos se derriten, y la poca inspiración termina en frustración de cenizas de un intento achicharrado. Qué malestar. Qué molestia.

No tenía conciencia yo entonces, del entendimiento de que, cuando queremos decir algo, escribir algo, entregar algo, así como en la pesca, para que un pez/escrito muerda/atrape el anzuelo/intención, hay que saber esperar el momento preciso que es sólo uno; el adecuado instante, la hora más silenciosa y serena, la de la escucha del propio latido, la del agua en calma, para percibir con absoluta certeza ese ascenso de la burbuja que viene del fondo buscando el respiro de lo que contiene, y que detona con intensidad sobre la superficie el movimiento de las ondas y las olas que definen el poema, la obra de arte, el regalo.
Hay que estar despiertos a la hora de más sueño, lúcidos en la hora soñada para escuchar la musicalidad que proviene del lado profundo; ese acorde que suena en el fino espacio de ese preciso instante entre la claridad cuando se torna oscura, y la oscuridad cuando amanece; es decir, en la inefable hora, la del vaivén de los tonos, del ritmo, de la abundancia; la de las dos bellezas, la de la extraordinaria visión, esa, la de la transición de la luz.
No sé si voy a amanecer o estoy anocheciendo pero...
Tengo buena pesca en mis manos y, con fuerza y firmeza sostengo mi red hasta su vacío.
Sírvase quien quiera.

IRMA, LaPillis




DEL AMOR - Sentipensando

 


A la pregunta, ¿El amor es uno o hay varios tipos de amor? Se me ocurre:

Para la agradable sombra, para el inspirador paisaje, para la bondad del fruto, para el nido del pájaro, para el verde esperanza, para el imprescindible oxígeno, para la sabiduría del bosque y la compañía al hombre, para acondicionar los ojos, para evidenciar el tiempo y la belleza de los ciclos, para recordarnos vivir y para amar "el regreso", están cada una de las hojas del gran bosque de las posibilidades y capacidades humanas que, en conjunto o separadas, ramificadas y multiplicadas, secas o regeneradas, nos permiten apreciar, sobrellevar, entender, disfrutar y respetar la vida.
Pero el Amor es el árbol.

IRMA, LaPillis

DEL AMOR QUE SE LLEVA A SOLAS




A veces, uno se enamora,
sólo uno,
entonces uno se queda con 
una sonrisa estúpida en el rostro,
con una mueca que se acentúa
cada vez que uno recuerda y disimula 
mientras se aguanta la histeria
de un músculo que quiere torcerse
y todos los motivos para llorar

uno sabe, la vaina es incontenible;
el desconsuelo del amor solitario deforma 
y no se conforma con el declive y desahucio 
de una ilusión tan divina

se llora porque se llora,
porque nada duele más 
que despedirse de todo,
del otro y de todo su todo;
porque se teme por el amor que se siente 
que no encontró orilla para sus olas
ni halló oído para su coral

uno se enamora, sólo uno,
y luego la garganta se va llenando del 
tremor nervioso de la queja,
de los ruidos destemplados del corazón roto 
por el interminable desfile de palabras 
que se quedaron sin decir, sin escuchar,
huérfanas del beso y lo besado 

uno no piensa pero, 
es mejor dejarle al silencio que se encargue 
de palearle las rabietas al dolor, 
de estrangularlo antes del disimulo del grito 
porque, aunque uno sabe que 
ninguna emoción se completa
sin hacer sonar el cuerpo,
en cuanto al amor que se lleva a solas,
no hace falta tener lágrimas en los ojos
para saber 
que se está llorando.


IRMA, LaPillis 


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis