No es fácil elegir cuando no puede hacerse desde la apariencia de un discurso "bonito". Los hechos ayudan pero lo desconocido, oculto y manipulado, son oscuridades que no permiten credibilidad, seguridad ni confianza.
Así que, es bueno valerse de otras percepciones que recuerden que las buenas y malas energías existen, y que con un poco de observación y apertura se pueden percibir, ver y sentir. Hay que decir, que la energía propia, es la que finalmente siempre está buscando a aquella que la identifica.
IRMA, LaPillis









