Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

MUJER


Que te falte todo, mujer,
pero que no te falten
los colores del cielo y su horizonte,
el abrigo ni las medias de lana a
media noche,
tampoco ese libro que te dice cosas,
ni las naranjas, ni el agua del jardín
que no te falte el reposo,
la fiesta de colores,
el paseo sin zapatos,
las manos limpias
todo te puede faltar, pero no
el bendito amor y sus placeres,
la hoguera dentro y fuera,
el cojín mullido,
la maravillosa risa,
la soledad contigo,
la multitud de flores,
el aire de afuera,
la manía de ser música y danza
que no te falte la voz
pero mucho menos el silencio,
la prudente distancia y
los necesarios encuentros,
el goce del fin y del comienzo,
la espiritualidad profunda que es
luz de sabios y tu casa
que te sean devueltas
tus caricias y tus ternuras,
el abrazo de todos tus hijos
y de todos tus abrazos
el beso
que no te falte nada, mujer,
y, aunque así fuera,
si algo pudiera faltarte,
de buena madera estás hecha,
de buena fibra,
pareces una pompa de jabón
pero no lo eres:
tú, sólo desapareces
en manos de Dios.

IRMA, LaPillis

DE LA DIVERSIDAD DE TALENTOS Y SU MISIÓN




No podemos ser iguales en términos de características personales y talentos, porque somos hijos del sagrado, sabio y constante movimiento universal, lo que nos hace particularmente originales, individuales, diversos, privilegiados y únicos.
Uno es uno y el otro, pues NO es uno. Creo que la abierta comprensión de esa afirmación y su aceptación, es la emulsión divina que engrasa toda relación, o sea, la esencia esencial de respeto, principio y fundamento de todo. Creer lo contrario mientras nos movemos y convivimos, es abortar la misión personal e infestar de egoísmo la del otro; es la forma más violenta de invalidarlos y la más pobre de considerarnos; es la merma mas importante de humanidad.

IRMA, LaPillis

FLORACIÓN DE UN POEMA



Existe un lugar hidratado de armonía 
y perfumado de exquisitas rarezas;
allí se sueña dentro de un espiral 
redondeado por el cálido aliento de un poema 
que está a punto de nacerme en el pecho

a ese lugar no puedo invitar a nadie y, sin embargo, 
"él" y tantos están presentes 
desde lo escandaloso de sus voces ausentes

es un lugar con mi nombre 
sin ser mío ni para mí, 
un lugar como un paseo campestre y agreste 
en donde las cáscaras doradas y los pétalos plateados
compiten con la longevidad de las huellas de mis pies
que son indicios de la fuerza que le he conferido 
a la prosa de mis pasos

estoy en ese lugar casi siempre,
como lo está el árbol al que sus raíces
jamás han temido soledad o melancolía 
y, como él, me revisto de hojas nuevas 
y me leo y resueno en el reflejo de algún río alborotado
cada vez que su superficie declama para mí

este es el lugar que afloró en poema,
que acuna romances, cantos pletóricos e increíbles odas;
pero yo quiero estar en otra parte..., 
allá, 
a un giro,
a una estrella,
a una letra,
a un aliento de mi amor. 

IRMA, LaPillis 




UN SÓLO VERSO DE UN SÓLO ALIENTO

 



Tengo los pies en dirección al abismo de un futuro que se alzó ayer cuando llegamos al escándalo de la sangre que corrió los besos que inflamaron la envidia de los dioses que no previeron la concepción del presente como el gran arrebol que hizo que levantaran sus cabezas en el deslumbramiento que provoca la belleza del amor leído en un sólo verso de un sólo aliento como este que también como yo tiene los pies en dirección a un abismo que ha girado horizontalmente este día y la noche que sigue a esta noche de los dos.
IRMA, LaPillis





SIN PROMESAS, GENTE JACARANDOSA - Sentipensando


La naturaleza es una promesa que nunca necesitó hacerse. Así que, sin promesas "gente jacarandosa", sin promesas, que nada tiene más valor y aprecio, que aquello que va llegando natural y espontáneamente; eso que no genera duda, solicitud, necesidad, espera, vacío o fin.

Si pides una promesa, no crees en el otro.
Si te piden una promesa, el otro no cree en ti.
Así de simple, claro y contundente. Porque las promesas se inventaron, justamente, cuando dejamos de creer en la veracidad de la sola palabra dicha (implícitamente ejecutada desde la convicción y la voluntad), de la sola presencia.
Creer en el otro entonces, es la gran libertad de la confianza que no está sujeta a nada, pues "prometer", en cambio, es un verbo que necesita muletas para echarse a andar y una mirada más que sostenida en donde la mano no tiemble.

IRMA, LaPillis




DE LA BELLEZA DESAPERCIBIDA - Sentipensando




La vida tiene tantas cosas maravillosas, sencillas y bellas que pasan desapercibidas... 

Y no es que estemos ciegos para verlas, no, ¡que va!, estamos incapacitados, tramados, distraídos en el deseo por otras cosas que también pasarán desapercibidas, una vez se nos pase el anhelo que nos ocupa, temporalmente, toda la vista.

IRMA, LaPillis 

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis