Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

DEL POTENCIALIZADOR DE CONFIANZA Y ALEGRÍA - Sentipensando


Tu mirada de adulto nunca es comparable con la de un niño o la de una niña, puesto que desde dos puntos de vista extremos -el tuyo y el de ellos- se producen los acontecimientos y así mismo, se realiza el intercambio de las cosas más sencillas y más complicadas de la vida.

Hay, sin embargo, un punto medio de encuentro y bienestar, una intersección de compañía y reconciliación, un lenguaje sin términos ni terminología, un gesto mágico sin fantasía, un potencializador de confianza y alegría, un encuentro sin distancia de por vida, una enseñanza vital y poderosa: EL ABRAZO.


IRMA, LaPillis


VIRTUOSO

 

He visto la pura belleza en ese hombre que, ciertamente,

no es el glorioso David de Miguel Ángel;
ya quisiera el Arte, en su magnánima expresión,
haberlo escrito con la mano poética de Wilde o
haberlo recogido en las delicadas partituras de Einaudi o,
en un vuelo de danza clásica,
superarlo con las piernas de un Baryshnikov en su mejor salto

pero esa no es la belleza de lo incomparable que me ocupa,
la que traduce el concepto de mi llenura emocional
tan pobre de expresión y de palabras ahora

a veces dudo de que ese hombre quepa dentro de
los conceptos terrenales que explican
lo grandioso y lo bello y lo espléndido,
de tan amoroso que es

nadie me lo creerá,
pensarán que exagero,
que padezco la ceguera e idiotez del enamoramiento

pero yo lo he visto,
con el corazón lo he visto y con los ojos lo he sentido

lo conozco y reconozco:
la pura belleza del imperfecto humano
renombrándose sin orgullo en sus conquistas más nobles;
entregándose al reto, al amor, al adagio;
desprendiéndose continuamente, como el frágil arácnido,
de sus inservibles caparazones;
encaminándose insistente hacia el puerto de sus sueños;
viéndose joven amado-amando con la piel anciana en
la ultimísima foto de los dos

lo veo, a ese hombre;
habrán de fijarse que todavía no pronunció la palabra "amor",
pero por no caer en redundancias, repeticiones ni empalagos
-para qué mencionar que, además, tiene azules los ojos,
que sus manos son la talla de mis senos, y que también
sus hobbies me alimentan y me cuidan-

su naturaleza es multicolor, mágica y generosa;
explícita, habla por sí sola;
solícita, calla ofrecida;
es perfecta en lo imperfecto, ¡pura belleza!
y, todo eso,
de tan virtuoso que él es.

IRMA, LaPillis








Por tu visita . . . GRACIAS





 

LA DUDA




Fuimos novios,
como esos que menciona Manzanero
que sentían mutuo amor profundo
de esos que saben
de qué manera usa el otro, habitualmente,
la toalla para secarse
y el "con" o "sin" azúcar de su gusto para todo
de esos en los que no cabe duda en
la estrechez de sus acuerdos y sus besos
de esos pocos que, sin dudar,
por el otro firman dos veces el papel en blanco y
sin censura ni vacilación
emiten rugidos a diario para proclamar
el uso de las libertades de ambos
de esos éramos,
hasta que llegó la dualidad,
la desventaja y ¡la duda!,
y entonces fuimos tres esquinas en
la miserable obscuridad de
una geometría egoísta en su simetría
de repente, dejaste de apostar por nosotros
y empezaste a dudar
sobre cerrar la puerta por donde
entraba frío y salías tú,
cambiaste la mirada y la ocultaste de mí
durante una cuarentena y un día más
la ambivalencia bifurcó el vínculo y,
eso opuesto que yo representaba para ti,
lo archivaste rotulándolo "en duda"
sin duda, en ebriedad emocional te debatías
"de este a oeste", de "esta o-esta" y
pausaste todo de mí
mientras yo corría dolores de ti
así, tu mirada fue la duda que mató la canción,
así la indecisión y la flaqueza
te humillaron frente a mis ojos,
al tiempo que yo empecé a rogar, sin ninguna duda,
que por favor, al final,
no me eligieras a mí.

IRMA, LaPillis



DE LA HUMILDAD COMO ASIGNATURA VITAL - Sentipensando


 "Perder el año", por ejemplo, es estar cursando la carrera de la vida, y en plena adultez, reprobar Humanidades por vacíos inexcusables en la asignatura Humildad.

Sin duda hay otras materias importantes y determinantes, pero esta podría ser la más exigente sobretodo para quien, desde un principio, no consiguió acercarse a la esencia de esa materia y pues, esa fila es larga y se reinicia constantemente. Aprendizaje.

Llegar a ser adulto con el convencimiento de que lo de uno es "lo más", "lo mejor", "'lo definitivo" y "lo cierto", sentencia a un lamentable retroceso en la existencia que es casi imperceptible de notar pero sucede. Como un "volver a empezar", un "comenzar todo de nuevo". Tal como ocurre con las reglas de algunos juegos de mesa y otros, sabes? Pasa que en ellos, claro está, no es la vida lo que se juega.

Lo que digo no garantiza que yo misma apruebe y salga titulada de esta vida; quizá me ayude, creo, el haber intentado dejar escrito, lo que podría ser un pensamiento libre, de alguna utilidad para tí y para mí.

IRMA, LaPillis






En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis