domingo, 6 de agosto de 2017

STARLA MICHELLE


Vivir con el asombro de un niño
ser novato y no importar
estar dentro y fuera de la sorpresa
creer para hacer posible
hacer posible la maravilla de todo

así,
¡como descubriendo el fuego!

IRMA PEREZ, La Pillis - 2016
He sido ventana abierta;
siempre distraída con tu frío o tu calor.
Pero creció maleza
invadió el espacio 
y me avisó rotunda
que ya no abro más y
que tampoco cierro.
No he debido olvidar
mi razón de ser, de estar
el abandono ha sido mio.
Sospecho ahora
que esta conciencia en alerta
es una guadaña
-presta y en espera-
en mis manos.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2014
Hay días
como hojas de papel
que se han escrito por lado y lado
y aun así, no alcanzan.
Hay días
sin espacio
sin posible enmendadura
irrepetibles
definitivos
breves como un suspiro.
Y, hay días
como hoy
nueva hoja de papel
limpios sus renglones
la mano alzada
-el pulso firme-
¡lista!

Irma Pérez, La Pillis - 2013
Estoy aquí para defender el amor y el romanticismo; en seguida, para destronar la bestialidad de creer, que ambas cosas deben desaparecer del mundo.

IRMA PEREZ, La Pillis 

Me estrené un poema hace un año,
hoy me lo pongo otra vez y me siento
espectacular, regia.
Sin mirarme en el espejo 
sé cuánto me gusta
que me ajusta y no me aprieta
que como la primera vez
desde que empezó a
caer sobre mi cuerpo
fueron apareciendo las texturas de
mis vergüenzas
y me erguí conocida y cómoda.
Este poema que parece de lino
me enciende luces sobre una pasarela
sin más público que mis ojos
y sus pliegues se abren conmigo
como vuelos y como aplausos.
Me gustaría usarlo a diario y lucir
la costura de sus estrofas que son
la floristería de los jardines de Versalles
pero, sé que no todos los días
-tras la única ventana del alma-
las bellezas de la primavera
están de moda.


IRMA PÉREZ, La Pillis - 2016
Esto de escribir cosas desde la emoción o, la visión particular, por más sencillo el lenguaje, siempre corre el riesgo de no ser entendido y por tanto, que pase desapercibido; incluso, que no guste para nada y en consecuencia, se pierda el sentido y, lo más valioso del asunto: gratificar al lector o, lo que es peor, al lector mismo. Sin embargo, se aprende con el tiempo que este oficio es así: A veces, de mucho a pocos y a poco; como el grifo, que una vez abierto, es chorro o es gota o, es nada. Todo depende de la mano, no del agua, puesto que ésta, está.
Es posible que uno se equivoque de lugar, de tiempo, de escenario; que no existan condiciones para reunir un par de ojos alrededor de un texto. Latinoamerica tiene una historia vergonzosa que contar al respecto, que trata de un legado vacío y una herencia muy pobre, en cuanto al alcance de medios, y cri-te-rios, para priorizar la educación e incentivar el provecho y la producción de los recursos literarios. Hay otras culturas, en cambio, que aprendieron a leer y a escribir para escribir y leer; que siempre encontraron un cuento en su caja de juguetes y luego, un libro en su mesita de noche; más tarde, no les fue posible concebir la vida sin ese habitual y concebido placer. Sin embargo, allí también se generalizaron otros poderes que han mantenido al margen a la civilización de la buena ventura.
No sè, es posible que también todo sea cosa de un ritmo oculto, de una melodía cuya sonoridad puede aturdir a unos o embelesar a otros o simplemente, no ser escuchada por nadie.
Como todo, relativo; cada quien sabrá cómo llenar su canasta de lo que más le gusta comer.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2017
Uno es tan
frágil
volátil
intenso
pálido 
bueno
no tan bueno
cálido
no tan cálido
cera
pabilo
luz
química
un soplo, y ardes
uno sólo, y te haces humo
uno es
exactamente
la definición de lo efímero
el tiempo que le den las manos 
a una vela.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2017
DE REDES SOCIALES
En la misma lengua, y no nos entendemos. Lo extraordinario sería, que nos encontráramos en el espasmo de las diferencias.
IRMA PÉREZ, La Pillis

La confianza es una ventana
de extrema delicadeza;
una fisura
un pedazo roto
una cortina pesada
un seguro puesto
una entrada sin salida
un descuido
y, la ventana
-como la confianza-
corre el riesgo
de ser cristal en polvo
diseminado en el desierto.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2013
Hay palabras de todo tipo y de todo origen y, de alguna manera, siempre las asumimos sin derecho de autoría y reconocimiento. Así, hay palabras que son amores, grandes favores y verdades, que lo mínimo que esperan, -si acaso esperan algo- es la mención del nombre de quien las ha reunido y las ha hecho libres para el bien y/o el placer de otros.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2017

LA TRISTEZA ESTA AQUÍ


La tristeza está aquí
no la esperaba
entra
se apoltrona en mi cuerpo
lo llena
lo enfría
lo clausura
piel y huesos
se quiebran en la silla
y en silencio solloza
mi melena solitaria
lágrimas alargadas
se zambullen dentro de las ojeras
y pronuncian su nombre
todo lo que callo es penoso
una queja me abre la boca
se escapa
me escucho
soy un lamento
sólo un lamento
la soledad me mira
con su mirada ausente
soy su espejo
ella es la que habla
me dice que no
que no hay nada que hacer
que la tristeza está aquí
-instalándose-
y, que por ahora
se queda.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
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Ahora, vaya a su computadora, móvil, tableta ordenador, etc. y, haga lo mismo.

I.P.
Somos muy distintos cada vez que
un segundo pasa
y taja el lápiz por lo gastado
somos muy distintos
y quiero decir, tú y yo
y quiero decir, todo y todos
distinto el pulso de tu risa
distinto el borde de tu imaginación
distinto el color de tu sed
distinto el ruido de tu silencio
somos tan distintos
desde el trazo que dejó el talón
hasta el horizonte que aún no se dibuja
tan diferente el tic tac del deseo
y la danza que alista el lápiz en la mano
la mano
que, tras aparentes coincidencias,
en este poema
sólo habla del imposible parecido
que tiene un jardín
y otro jardín
con otro.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2016
Hay desplazamientos que no tienen retorno
pero también hay inevitables rotundos regresos
la casa, es el lugar donde amanece
aunque en la noche 
la resistente nostalgia
nos tiente a correr los mapas en reversa
lo real es la raíz
la diferencia es la raíz
la distancia es la raíz
lo nuestro, es decir
lo tuyo y lo mío, es la raíz
la raíz, que es
ni más ni menos
la voluntad alcanzándose
no se mueren los pies que cambian de suelo
se muere la raíz
que no camina
que no se estira
que queda atrapada
-con todo y su mirada-
en las ruinas de una casa cuyo sol
siempre sale por detrás de sus ojos.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2017
ELENA CHECCHI 


Uno es gota de su océano
allí en sus playas y aquí
en la otra orilla.
Uno es sal de su mar
geografía
lenguaje
latido
continuidad de las olas
que celebran su espuma.

IRMA PÉREZ, La Pillis
Aprender a manejar una nueva herramienta, requiere de tiempo, disposición, entrega y concentración; de todo el temple de la paciencia y de todo el posible desgaste de la voluntad cuando no se acierta. Aguantar ampollas, heridas, calambres, conocer dolores nuevos, probar, probarse, aceptar que no se puede tirar al piso, soltarla, abandonarla ni remplazarla. Asi pues, en el proceso del aprendizaje de esa herramienta, facilita entender que, para poder seguir avanzando y continuar, habría que llegar primero a la compresión -con ella en la mano- de para qué es que se nos ha dado ESA, exclusivamente, y no otra.
IRMA PÉREZ, La Pillis 

ÉXODO


Les veo irse;
dicen
que es cosa de idiotas
que se aburren
que están hartos
cada vez están mas lejos
cada vez son más
eligen otra cosa
otra es su hambre
otro su motivo
quieren marcharse
ver sus ídolos
emular sus corazones de piedra
emigran
dispersos
juntos
solos
levanto la vista
veo siluetas
-nunca más, sus ojos-
observo el plomizo de su cielo
les veo a través de gotas
alzo mi mano
les despido
nadie se despide de mi
yo sólo desaparezco
irrelevante
obsoleta
efímera
con y, como el amor.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2014


JACK VETTRIANO


LA QUINTAESENCIA


Todo es una frivolidad
en este castillo de ojos vidriosos;

tras el gran portón 
las manos golpean sus nudillos
queriendo pertenecer a ese claustro
con servicios y sacrificios
y otras formas de esclavitud nada virtual.


Las torres parecen miembros erectos
excitados en sus estratégicas esquinas
avivando una multitud que se pelea el protagonismo
de ser parte de la recámara de un rey que babea.


Todo es una farsa que gozan narcisos y bufones,
todo funciona como reloj en reversa
como espejo de doble fondo
y la felicidad alcanza tan poca altura
que el conformista la goza arrastrando su frente
seguida del dominio absoluto de sus genitales.


El portón yace tumbado tras la estampida;
afuera ha quedado la minoría

¡la quintaesencia!

los originales
los sabios emigrantes de cuatro patas
los liberados del hartazgo, de disfraces, de apegos
los girasoles de Van Gogh
la voz del río
las palabras de Krishnamurti
Obviblion de Piazzola y,
con más fortuna
los ojos que hayan visto este texto
como un clarísimo poema de amor.

IRMA PÉREZ, La Pillis
Se desahoga el cielo, soltándose contra el techo del mundo
Golpea mi ventana con sus nudillos de hielo; pica al silencio
Insiste rabioso, descolgándose por las paredes y los cristales
Se escurren sus lágrimas por las mejillas de una avenida sin luz
Ruge su soledad queriendo despertar a las piedras y al verano
Llora a goterones bajo los puentes sin agua; los llena
Gotea su amargura
No cesa
Falta todavía para la última gota
D
e
c
a
n
t
a
Se desahoga el cielo
amanecerá
limpio
ligero
lustrado
Y nosotros
sin llovernos nada.

IRMA PÉREZ, La Pillis 

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SOSPECHA


Me pregunto en qué mundo vivo
cuando no estás en mi mundo
¿acaso entiendes los "paraqués"
de esta primavera empinada de nostalgia
y del valle que anduvimos
en este diseminado semillero de recuerdos?
No sé si la muerte me conoce
ni si es cosa de ella
este cuerpo que respira adormecido
quizá es la causa silenciosa
de esta trémula sospecha
de mi deseo de todo
a tu lado contenido.
Parece que estoy
donde no estoy
que algo pasó con la rutina del tiempo
que todo está
roto
cojo
malherido
que soy la memoria que camina a solas
las horas de tu mundo
sin el mío.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2013
A mi, me hace llorar ese hombre;
la tiene y la oculta
y por ambas razones
me conmueve su ternura
él no lo sabe
y tampoco se lo diré
no sabrá por mis ojos
porqué me bajan las lágrimas
cuando no estoy sentimental
y menos aún
-sabrá por mi boca-
cómo es que encajan
sus rectas y sus curvas
en la concavidad de mi espacio
delicado y vacío.


IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
Hay una fiesta en mi corazón
que no se inicia
una algarabía muda
un salón con luces apagadas
un vestido nuevo sin usar.
Hay una fiesta en mi corazón
que espera inquieta
y llegan los días
y llegan las noches
se van
y, tú no llegas.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2013
Solemos andar
por el borde de algún sueño joven
que dejamos desatendido.
Con el tiempo 
la prudente distancia
nos revela
las formas
los brillos
las sombras
los "cuándos"
los "cómo".
Desde ahí
-despiertos los ojos y el arrojo-
aterrizamos con destreza de ave
sobre el preparado suelo
de ese sueño antiguo
remojado y fértil.
¡Estamos listos!
como la misma tierra abonada
de espaldas al miedo
de cara al sueño.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2013

Dibuja un puente
ponte allí y, a mí a tu lado
estamos pasando
junto, van ellos
ahora, todos pasamos
el paso
corto o largo
lento o apurado
a ras del piso o a modo de vuelo
todo es minucia
decorado
meros distractores del "mientras"
dibuja un puente para
vernos a todos
traza un arco
¡eso somos!
de principio a fin, una línea curva
desde el final al inicio
historia
camino
huella
Jesús
pato
indio
loca
árbol
Hitler
libélula
tu abuelo
mi madre
portero
abeja
poeta
Freud
tamarindo
puta
orquídea
todos pasamos
como el artista de turno
como el cantante y la canción de moda
-origen y ejemplo de este poema-
que, como todos
es causa de alergias o de cosquillas
uno más, victima del devorador odio
otro más, ídolo de un público victimario;
dibuja un puente
ubica en un tramo de la curva
a tu artista
a tu ídolo
aquella melodía que te sonó y, sonó
ponlo ahí
entre tus cejas
no antes, en el imprevisible ascenso
ni después, en el absoluto olvido.

IRMA PÉREZ, La Pillis
El día estira sus brazos
y bosteza con ganas
para que lo vea
yo me visto de azules y amarillos
y salgo dejando las nubes
en el congelador
el día se levanta decidido
desayuna cereales y frutas
quiere ir afuera
broncearse un poco
sabe que lo espero
y nos encontramos
en la calle de los ojos claros
me toma de la mano
caminamos
c a m i n a m o s
por el camino del tiempo
que, va siendo
mientras, lo vamos haciendo.



IRMA PÉREZ, La Pillis
Enamorarse:
Yo me enamoro
Tu te enamoras
Él se enamora
Ellos se enamoran
Nosotros nos enamoramos
Vosotros os enamoráis.

Desenamorarse:
Yo me ...
¿Yo me qué?
Uno no debe hacer conjugaciones
sobre lo que no tiene ni idea.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
No aspiro a la cordura
puesto que fue allí, desde donde
se lanzó la razón para callarme
no quiero del agua, el silencio
ni de la tierra, su boca contenida;
tengo la noche entre letra y letra
tengo un montón de luces quebradas
tengo la sensatez a media gana
y algunas ilusiones de luto
pero, tengo también una ventana
una ventana cruzada de amarillo luna
un reguero de semillas sonriendo afuera
y una sonrisa de pájaros como horizonte
no renuncio por eso, a la locura
puesto que es allí, desde donde
me habla el trigal con frenesí y,
me convence
limpia su voz, me dice a veces:
"un cultivo de espigas"
eso somos
y, una sola espiga
eso es pan.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2017

En realidad es tenebroso lo aparente: sospechar que toda interpretación es falsa; que muy posiblemente, todo es una gran mentira; que ilusionarse es una ingenuidad; así, como una baranda mal puesta o una mina -no de oro y no argentina- de las otras, en algún lugar del jardín de tu casa.
Es definitivo, urgen los ojos y de ellos, el forro.
Irma Perez La Pillis