domingo, 6 de agosto de 2017

Me estrené un poema hace un año,
hoy me lo pongo otra vez y me siento
espectacular, regia.
Sin mirarme en el espejo 
sé cuánto me gusta
que me ajusta y no me aprieta
que como la primera vez
desde que empezó a
caer sobre mi cuerpo
fueron apareciendo las texturas de
mis vergüenzas
y me erguí conocida y cómoda.
Este poema que parece de lino
me enciende luces sobre una pasarela
sin más público que mis ojos
y sus pliegues se abren conmigo
como vuelos y como aplausos.
Me gustaría usarlo a diario y lucir
la costura de sus estrofas que son
la floristería de los jardines de Versalles
pero, sé que no todos los días
-tras la única ventana del alma-
las bellezas de la primavera
están de moda.


IRMA PÉREZ, La Pillis - 2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario