Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

DEL ARTISTA - Sentipensando



El artista ha venido a este mundo a "vérselas" con el sistema terrenal. Sin saberlo, hace segregar acidez sobre la empalagosa mentira; provoca mareo, náusea, cojera, tortícolis, cualquier inestabilidad al ego inflamado, al vicioso, al aludido. 
El artista no habla mucho porque no sabe bien qué decir, cómo decir, ni cuándo. Se queda en la pregunta esa de..., "cómo es posible decir todo eso que, como la sopa, no puede tomarse con un tenedor..."
A merced, entonces, de las infinitas interpretaciones, esas jueces dictadoras de su sentencia, de su importancia y tantas veces de su valor en moneda -como si lo tuviera- sobrevive marginado, atrincherado en la selva de su soledad desde donde observa y siente y, siente y observa, usando todos sus recursos naturales: la piel, el aire, la cordura, y con su vulnerabilidad sin blindaje, leso, sobrevive el tiempo de su mensaje; ni un día más.

IRMA, La Pillis 

LA IMAGEN DE UN POEMA




DEL AZAR - Sentipensando


El azar tendría que ser un juego facilitador y divertido, 
de lo contrario, 
nada tienen de inofensivos un par de dados 
que siempre deciden por uno.


IRMA, LaPillis 

LA TOCADA


Después de ese encuentro,
nunca pude volver a ser la misma,
yo no quería ser la misma,
yo no sabía qué quería,
yo no me vi desaparecer

otra yo, empezó
a sonreírme en el espejo,
me vistió con jeans y lino,
me perfumo de hormonas y aromas
y me desnudó frente a esos ojos
cuando más ataviada de ropa estuve

un desapego a lo habitual
me cedió el tiempo para las
nuevas urgencias, es decir:
su boca,
su silencio,
su risa,
su voz,
su sí,
todos sus "te espero"

pero,
eran sus manos que,
cuando me veían,
sonreían con los dedos
las tibiezas de toda su ternura...

sí, pregúntenle a mi barriga
-sin hacerme llorar-
o ¡a mi pelo!
y resistan la respuesta
sin lagrimear un poco;

no, nunca pude
volver a ser la misma,
yo no quería ser la misma

yo quería ser esa...
esa que, tampoco soy hoy:
la que no le extrañaba,
la tocada,
la oída,
la que no imaginaba ser, un día,
un recuerdo en su memoria,
de ese encuentro.

IRMA, LaPillis 


LLAMITAS IMPRESCINDIBLES



Las velas se disponen y se encienden,
algunas permanecen a lo largo 
de la noche y hasta se resisten
a extinguirse en la mañana
otras, sólo se niegan a dar luz,
coquetean con su intermitencia
y se apagan a sí mismas quemándose
con su propia cera
las hay esas, que aparentan brillo,
que sólo duran
el efímero tiempo de una chispa
pero siempre hay aquellas
más valientes,
generosas en su pábilo,
confiables en su esencia,
fieles centinelas,
brújulas estables,
caminos seguros
¡llamitas erguidas frente al viento!

IRMA, LaPillis 

EL TIEMPO EN UN CUENCO



El tiempo es el agua
que le falta al cuenco
todo me lo he ido bebiendo,
sin percatarme de que
cada vez que lo levantaba para beberlo,
unas cuantas gotas caían al piso o
se me escurrían de la boca por exceso
de nervios, torpeza o avidez
así fue
ahora, en el fondo del cuenco,
ondulan los segundos de hoy
y de unos pocos días que me faltan
para dejarlo vacío
así que,
me lo voy tomando a pequeños sorbos,
como cuando la fiesta está por acabar
y no se quiere soltar aquella mirada
o aquel abrazo
cuando todo se termine,
y el agua del cuenco se haya consumido,
me iré a caminar por la vereda
de algún río
que llene mis itinerarios con la luna,
y todas las vasijas
de donde mi sed conozca su borde
no hay tiempo que sobre
porque, cuando el agua se rebosa del
cuenco, es el tiempo que llora
lo que no ha sido, 
y no será.

IRMA, LaPillis 

SE BUSCA - Sentipensando




Se busca sonrisa franca y sostenida. 
Dicen que es la aguja que se perdió en el pajar.

IRMA, LaPillis

EN LAS ESPALDAS DEL SOL


Voy a proponerle al sol
que me invite a subirme a su espalda,
que abra bien los brazos
y patee las nubes bien lejos
-por si acaso-,
y desde allá arriba,
ver,
entender,
qué le pasa a la gente
que ya no "suda".

IRMA, LaPillis 

AGUA DE MAR




Aunque seamos olas diferentes,
aunque nos encrespemos o reposemos
en distintas orillas,
todos,
todos somos agua de mar.

IRMA, LaPillis



DE LA HISTORIA DE UN PAÍS

 
















Cuando un país sigue andando por encima de sus errores, y encima los olvida, se condena a repetirlos y a vivir la vergüenza y la frustración del retroceso del necio e incapaz.

🖊
DE LA HISTORIA DE UN PAÍS
Todo está escrito con lápiz,
en la mano del último optimista
un borrador de nata
se dispone a hacer lo suyo: borrar el error
sonrojado, mira el papel,
pasa por encima del grafito,
lo muele deshaciéndose con las evidencias
poco brillo encuentra en el trazo
pero, es por mucho, ¡mucho!
que lo ve salvable,
sabe que el resto
son perforaciones con fondo,
baches enormes en donde la sal, no marina,
en abundancia
humedeció el papel y rompió
el recuerdo hasta el olvido,
hasta la ilusión imposible de creer
que la historia de un país
no tiene memoria que la cuente
pero todo está escrito,
y la geografía del papel está colmada
de interrogantes, exclamaciones
y puntos suspensivos
el último optimista lo piensa,
suelta el borrador,
pasa la hoja,
acude a lo indeleble:
¡sangre en sus plumas!
con ellas, la continuidad escribe
lo que no es
un boceto de la vida.

IRMA, LaPillis




DE LAS BANDERAS - Sentipensando


 

BANDERA: 
Dícese del pedazo de tela 
que está tejida con humanos, 
no con hilos. 

IRMA, LaPillis 

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis