ésta que soy,
no te la podré recordar
me renuevo cada día en mi memoria,
como cada día
en la desmemoria, olvido
no tengo miedo,
no lo tendré,
si tú me recuerdas.
2019
Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras,
donde el alma se expresa sin máscaras
y cada verso es un latido compartido.
Gracias por entrar a este universo poético.
IRMA, LaPillis
Dicen que el Amor es la asignatura pendiente de todos; la lectura que reiterativamente obviamos sobre la que pudiera ser la guía más corta acerca del vivir y convivir, y que en su invitación, no propone fin sin felicidad.
Dicen que es la razón por la que estamos en este mundo y la misión por la que, al final de los finales, habrá valido la pena haber vivido.
Dicen que no hay que llenar el cuaderno pero que hay márgenes que si se pasan, lo vuelven a poner a uno en el inicio de todo.
Dicen que un sólo renglón ajustado al bien como origen y destino, y al ideal de su esencia indisoluble, invariable e infinita como única fuente de identidad, propiedad y pertenencia, bastará para aprobarla.
¿Cómo iremos con eso?
IRMA, LaPillis
El arte, los artesanos, los artistas siempre se han encargado de que no nos falte el amor en todas sus posibles manifestaciones y expresiones; de que éste acuda a llenar cualquier espacio o fisura que pudiera separarnos de nuestra esencia y de nuestra razón y alegría de vivir.
En días como hoy, en medio de una pandemia que por largo tiempo nos ha tallado radical y profundamente el espíritu, que le dio protagonismo y contundencia a la distancia con el poder del recurso virtual integrado a la mano, no tendríamos excusa para no ofrecer un detalle afectuoso o un saludo amoroso a nuestros seres queridos. Sí, este día que pasa veloz, reconocible, visible y por una única vez cada año, es en realidad una oportunidad hermosa para hacer "la gran fiesta" que no podemos realizar todos los días.
-Cada quien sabrá del tiempo y la ocasión, que le permite al amor intervenir en su vida-
Así que, se trata sólo de acercarse al arte, los regalos están disponibles. No piden dinero, están ahí, sin puerta qué derribar que no sea la tuya.
IRMA, LaPillis