Viene una caballería armada,
al frente son carne y hueso
cabalgando en contra
hostiles y resentidos,
como el más despiadado adversario;
vienen a degollarlo,
a atravesarlo por el centro
querrán patearle como otras veces,
escupirle,
endilgarle sus miserias con ensañamiento y,
con arrogancia y frialdad,
mirarle desde arriba
vienen todos envalentonados a invalidarlo,
por todos lados echando baba y plomo
secundando una guerra
unilateral e inútil
de este otro lado,
el amor aguarda
desarmado,
firme,
dispuesto a defenderse sólo
les mira de frente
con melancólica ilusión
no le teme a ellos,
le teme a la profecía:
que otra vez,
tampoco le vean.
IRMA, LaPillis

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"Toda crítica verdadera es un acto de amor".