LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

LA QUINTAESENCIA

Todo es una frivolidad 
en este castillo de ojos vidriosos;
tras el gran portón 
las manos golpean sus nudillos
queriendo pertenecer a ese claustro
con servicios y sacrificios
y otras formas de esclavitud nada virtual

las torres parecen miembros erectos
excitados en sus estratégicas esquinas,
avivando una multitud que se pelea el protagonismo
de ser parte de la recámara de un rey que babea

todo es una farsa que gozan narcisos y bufones,
todo funciona como reloj en reversa
como espejo de doble fondo,
y la felicidad alcanza tan poca altura, 
que el conformista la goza arrastrando su frente 
seguida del dominio absoluto de sus genitales

el portón yace tumbado tras la estampida;
afuera ha quedado la minoría,
¡la quintaesencia!,
los originales, 
los sabios emigrantes de cuatro patas, 
los liberados del hartazgo, de disfraces, de apegos,
los girasoles de Van Gogh,
la voz del río, 
las palabras de Krishnamurti, 
Oblivion de Piazzola y, con más fortuna,
los ojos que hayan visto este texto 
como un clarísimo 
poema 
de amor.

IRMA, LaPillis 

DESAHOGO DEL CIELO


Se desahoga el cielo
soltándose contra el techo del mundo,
golpea mi ventana con sus nudillos de hielo, 
pica al silencio


insiste rabioso descolgándose 
por las paredes y los cristales,
se escurren sus lágrimas por 
las mejillas de una avenida sin luz


ruge su soledad queriendo 
despertar a las piedras y al verano,
llora a goterones bajo los puentes sin agua,
los llena


gotea su amargura, 
no cesa,
falta todavía para la última gota,
d
e
c
a
n
t
a


se desahoga el cielo
amanecerá
limpio,
ligero,
lustrado


y nosotros,
sin llovernos nada.


IRMA, LaPillis 



SOSPECHA


Me pregunto en qué mundo vivo
cuando no estás en mi mundo
¿acaso entiendes los "paraqués"
de esta primavera empinada de nostalgia
y del valle que anduvimos
en este diseminado semillero de recuerdos?
No sé si la muerte me conoce,
ni si es cosa de ella
este cuerpo que respira adormecido,
quizá es la causa silenciosa
de esta trémula sospecha
de mi deseo de todo
a tu lado, contenido
parece que estoy
donde no estoy,
que algo pasó con la rutina del tiempo,
que todo está
roto,
cojo,
malherido
que soy la memoria que camina a solas,
las horas de tu mundo
sin el mío.

IRMA, LaPillis 
2013

GRATITUD POR BENEFICIO Y EL GOZO RECIBIDO


Dibuja un puente,
ponte allí y a mí, a tu lado

estamos pasando,
junto, van ellos,
ahora, todos pasamos

el paso, corto o largo,
lento o apurado,
a ras del piso o a modo de vuelo,
todo es minucia,
decorado,
meros distractores del "mientras"

dibuja un puente para
vernos a todos,
traza un arco,
¡eso somos!,
de principio a fin, una línea curva,
desde el final al inicio
historia,
camino,
huella,
Jesús,
pato,
indio,
loca,
árbol,
Hitler,
libélula

tu abuelo,
mi madre

portero,
abeja,
poeta,
Freud,
tamarindo,
puta,
orquídea
todos pasamos

como el artista de turno,
como el cantante y la canción de moda que,
-origen y ejemplo de este poema- 
como todos, es causa de alergias o de cosquillas,
uno más victima del devorador odio,
otro más, ídolo de un público victimario

dibuja un puente,
ubica en un tramo de la curva a tu artista,
a tu ídolo,
aquella melodía que te sonó y, sonó

ponlo ahí,
entre tus cejas,
no antes, en el imprevisible ascenso,
ni después, en el absoluto olvido.

IRMA, LaPillis

HACIENDO EL DÍA

El día estira sus brazos
y bosteza con ganas
para que lo vea
yo me visto de azules y amarillos
y salgo dejando las nubes
en el congelador
el día se levanta decidido,
desayuna cereales y frutas,
quiere ir afuera,
broncearse un poco
sabe que lo espero,
y nos encontramos
en la calle de los ojos claros
me toma de la mano,
caminamos,
c a m i n a m o s
por el camino del tiempo, 
que va siendo, 
mientras lo vamos haciendo.

IRMA, LaPillis

LA RAÍZ

Hay desplazamientos
que no tienen retorno,
pero también,
hay inevitables rotundos regresos
la casa es el lugar donde amanece
aunque, en la noche,
la resistente nostalgia
nos tiente a correr los mapas en reversa
lo real es la raíz,
la diferencia es la raíz,
la distancia es la raíz,
lo nuestro -es decir-
lo tuyo y lo mío, es la raíz
la raíz que es, ni más ni menos,
la voluntad alcanzándose
no se mueren los pies
que cambian de suelo,
se muere la raíz
que no camina,
que no se estira,
que queda atrapada -con todo y su mirada-
en las ruinas de una casa
cuyo sol
siempre sale por detrás de sus ojos.

IRMA, LaPillis
(Poema en mi libro AHORA SIEMPRE ES CUANDO-2020)




LA VOZ DEL TRIGAL

No aspiro a la cordura, puesto que fue allí
desde donde se lanzó la razón para callarme

no quiero del agua, el silencio,
ni de la tierra, su boca contenida

tengo la noche entre letra y letra,
tengo un montón de luces quebradas, 
tengo la sensatez a media gana
y algunas ilusiones de luto

pero tengo también una ventana,
una ventana cruzada de amarillo luna,

un reguero de semillas sonriendo afuera
y una sonrisa de pájaros como horizonte  
  
no renuncio por eso a la locura, 
puesto que es allí, desde donde me habla
el trigal con frenesí y me convence 

limpia su voz, me dice a veces:
"un cultivo de espigas", eso somos,
y una sola espiga, ¡eso es pan!


IRMA, LaPillis 

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

ENTRE LA POESÍA Y YO

La Poesía se ha ido. Ella hace eso a veces. Pero esta vez, antes de irse, me habló con los ojos llenos de verdad y de bondad. Enfática y con...