LA PILLIS
IRMA PÉREZ ESCORCIA
BIENVENIDOS
Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras,
donde el alma se expresa sin máscaras
y cada verso es un latido compartido.
Gracias por entrar a este universo poético.
DESCRIPCIONES
Yo no conozco el mar
dicen que es grande
que es azul y salado
que la gente se baña
y hasta habla con él.
Y yo creo que...
una vez lo vi
lo juro
me parece que se mueve
que huele a pescado
y que tiene orillas
en las que se puede dormir,
lo vi... al mar lo vi, un día
en las letras de un libro
tirado a la basura,
ahora
no tengo la seguridad
de no conocerlo.
IRMA PEREZ, La Pillis
Yo no conozco el mar
dicen que es grande
que es azul y salado
que la gente se baña
y hasta habla con él.
Y yo creo que...
una vez lo vi
lo juro
me parece que se mueve
que huele a pescado
y que tiene orillas
en las que se puede dormir,
lo vi... al mar lo vi, un día
en las letras de un libro
tirado a la basura,
ahora
no tengo la seguridad
de no conocerlo.
IRMA PEREZ, La Pillis
Hay quien piensa en la misa
otro que piensa en la dieta
está quien piensa en la fiesta
en su "aire"
y quien no piensa en nada...
Pero yo
no pienso ni en la misa
ni en la dieta
ni en la fiesta
ni en el aire...
porque
cuando rezo
cuando como
cuando celebro
cuando respiro
y cuando sueño
pienso en ti
en ti...
como quien piensa en su misa
en su dieta
en su fiesta
en su aire
...en su sueño...
IRMA PÉREZ,La Pillis
otro que piensa en la dieta
está quien piensa en la fiesta
en su "aire"
y quien no piensa en nada...
Pero yo
no pienso ni en la misa
ni en la dieta
ni en la fiesta
ni en el aire...
porque
cuando rezo
cuando como
cuando celebro
cuando respiro
y cuando sueño
pienso en ti
en ti...
como quien piensa en su misa
en su dieta
en su fiesta
en su aire
...en su sueño...
IRMA PÉREZ,La Pillis
De nuevo paso desapercibida aunque me adorne
para nada sirvió la maña, la prueba, el pelo suelto
¡el espejo miente! ¡no me ves!
Estaba segura de que nada opacaría el nuevo brillo
tampoco ese de mis mejillas nada pálidas frente a tu mirada
¡pero el espejo miente!
no hay nadie ahí cuando me miro
ni siquiera un reflejo empañado del rostro que mas te ama
tan solo una mancha salada donde escribí tu nombre
a punto ya de ser invisible, como yo...
IRMA PEREZ, La Pillis
para nada sirvió la maña, la prueba, el pelo suelto
¡el espejo miente! ¡no me ves!
Estaba segura de que nada opacaría el nuevo brillo
tampoco ese de mis mejillas nada pálidas frente a tu mirada
¡pero el espejo miente!
no hay nadie ahí cuando me miro
ni siquiera un reflejo empañado del rostro que mas te ama
tan solo una mancha salada donde escribí tu nombre
a punto ya de ser invisible, como yo...
IRMA PEREZ, La Pillis
EVENTOS EN LA VIDA QUE "NOS GRITAN" COSAS
En mayor o menor grado, todos actuamos en la vida, y me refiero a actuar como acto inconsciente. Podría decirse que quizá es un recurso propio del instinto de supervivencia, como artificio de ayuda y puerta de salida cuando nos vemos "encartados", en aprietos, en dudas, inconformes, decepcionados, pequeños, perdidos o avergonzados con lo que realmente somos y con lo que de verdad sentimos.
Interpretar un papel profesional y artísticamente es otra cosa y además maravillosa, que no sólo requiere vocación pero también un altísimo nivel de sensibilidad y al mismo tiempo de cierto desapego de la propia identidad.
Lo que de verdad sentimos... ¿Alguien lo entendería, eh? ¿Alguien quisiera entenderlo? ¿Quién nos querría por ello... A pesar de ello?
Todos estamos andando y lidiando cada minuto con un libreto elegido, el que mejor nos va, el que nos da valoración y reconocimiento, el que más gusta, el que más divierte, el que recoge toda la aprobación, el que por eso nos quieren. Pero no nos digamos mentiras, ¡qué cansancio! ¡Que absurda carga, qué inútil! Aparentar es un verbo que pesa como la mole de una mentira que contiene otras, y encima tiene un costo que no lo paga ni siquiera el aislamiento de una soledad perpetua.
No debemos olvidar que la vida es de verdad bella, ES BELLA, pero para la gran mayoría no es fácil la jornada de vivir y menos si nos acompañan ciertos desequilibrios, enfermedades o el consumo de todo lo que puede ser autodestructivo y nocivo, en general.
Yo misma me declaro uno de ellos, sin embargo, no podría compararme con estas personas que han pasado por mi vida, que están, que me rodean, que veo a diario, que admiro, que me acompañan, que amo, que sufren, que luchan cada segundo de cada día contra tanto demonio que ha alimentado el mundo, contra el desprecio, el abandono, contra la ignorancia sobre tantas patologías, enfermedades y adicciones, condiciones que nadie elige en un principio para sí y porque si, y que han sabido cómo ganarle terreno a las múltiples y ya robustas debilidades del hombre.
Uno no cree que aquellas personas, y mírelas bien, las más receptivas y sensibles, las más entusiastas, las de los apasionamientos, las del desborde emocional, las que traspasan inconformidades, las que tocan los extremos, las que estallan de alegría cuando aman y cuando no aman... ¡estallan! Esas personas, las más vulnerables quizá, las que están expuestas a todo fuego y a todo frío, a todo ardor y a todo amor, a todo tiempo y a todo sentimiento, uno no cree pero son fundamentales, vitales a la hora de vivir. Por eso cuando se marchan, la vida pierde un poco su sonrisa.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
Lo que de verdad sentimos... ¿Alguien lo entendería, eh? ¿Alguien quisiera entenderlo? ¿Quién nos querría por ello... A pesar de ello?
Todos estamos andando y lidiando cada minuto con un libreto elegido, el que mejor nos va, el que nos da valoración y reconocimiento, el que más gusta, el que más divierte, el que recoge toda la aprobación, el que por eso nos quieren. Pero no nos digamos mentiras, ¡qué cansancio! ¡Que absurda carga, qué inútil! Aparentar es un verbo que pesa como la mole de una mentira que contiene otras, y encima tiene un costo que no lo paga ni siquiera el aislamiento de una soledad perpetua.
No debemos olvidar que la vida es de verdad bella, ES BELLA, pero para la gran mayoría no es fácil la jornada de vivir y menos si nos acompañan ciertos desequilibrios, enfermedades o el consumo de todo lo que puede ser autodestructivo y nocivo, en general.
Yo misma me declaro uno de ellos, sin embargo, no podría compararme con estas personas que han pasado por mi vida, que están, que me rodean, que veo a diario, que admiro, que me acompañan, que amo, que sufren, que luchan cada segundo de cada día contra tanto demonio que ha alimentado el mundo, contra el desprecio, el abandono, contra la ignorancia sobre tantas patologías, enfermedades y adicciones, condiciones que nadie elige en un principio para sí y porque si, y que han sabido cómo ganarle terreno a las múltiples y ya robustas debilidades del hombre.
Uno no cree que aquellas personas, y mírelas bien, las más receptivas y sensibles, las más entusiastas, las de los apasionamientos, las del desborde emocional, las que traspasan inconformidades, las que tocan los extremos, las que estallan de alegría cuando aman y cuando no aman... ¡estallan! Esas personas, las más vulnerables quizá, las que están expuestas a todo fuego y a todo frío, a todo ardor y a todo amor, a todo tiempo y a todo sentimiento, uno no cree pero son fundamentales, vitales a la hora de vivir. Por eso cuando se marchan, la vida pierde un poco su sonrisa.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
(A propósito de la muerte de Robbin Williams)
DE LA HERRAMIENTA PARTICULAR - Sentipensando
Aprender a manejar una nueva herramienta requiere de tiempo, disposición de entrega y concentración; de todo el temple de la paciencia, todo el posible desgaste de la voluntad cuando no se acierta, aguantar ampollas, tatuarse heridas, conocer dolores nuevos, probar, probarse, aceptar que no puede tirarse al piso, soltarse, abandonarse ni remplazarse; que para poder continuar, hay que entender, con ella en la mano, para qué es que se nos ha dado ESA, y no otra.
IRMA, LaPillis
2014
❤POEMA, UN INSTANTE
UN INSTANTE
Se juntaron las agujas señalando el norte,
y en ese preciso momento ,
estallaron luces y se desbocaron mil campanas
se detuvieron las miradas en el cielo
y las estrellas se quedaron a mirarnos
con vehemente confianza
e infantil entusiasmo, pedí mi deseo
me abrace a él con todas mis fuerzas
y lo besé con las últimas lágrimas
de aquel último día del calendario.
Pero a mi deseo lo abortó el tiempo,
estalló el silencio
y rompió los tímpanos de mi espacio
las piernas cayeron insensibles,
no así, la cortina pesada de las nuevas lágrimas
y no hubo beso, ni abrazo,
ni luces, ni campanas,
que me devolvieran la oportunidad
que me regresaran a ese momento,
al día uno del calendario en que, por un instante,
tuve realizado mi deseo entre mis brazos,
sin saberlo.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
Se juntaron las agujas señalando el norte,
y en ese preciso momento ,
estallaron luces y se desbocaron mil campanas
se detuvieron las miradas en el cielo
y las estrellas se quedaron a mirarnos
con vehemente confianza
e infantil entusiasmo, pedí mi deseo
me abrace a él con todas mis fuerzas
y lo besé con las últimas lágrimas
de aquel último día del calendario.
Pero a mi deseo lo abortó el tiempo,
estalló el silencio
y rompió los tímpanos de mi espacio
las piernas cayeron insensibles,
no así, la cortina pesada de las nuevas lágrimas
y no hubo beso, ni abrazo,
ni luces, ni campanas,
que me devolvieran la oportunidad
que me regresaran a ese momento,
al día uno del calendario en que, por un instante,
tuve realizado mi deseo entre mis brazos,
sin saberlo.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
POEMA, DE MI NOMBRE
DE MI NOMBRE
Hola, soy Irma.
Si se fija bien y con cierta paciencia
en el interior de mi nombre
estan esas dos consonantes invisibles
que soy
la "R" de rinoceronte, de remolacha
de rayo y romance
la del "re" que antecede a tantos verbos
y la de la segunda nota musical...
soy también
la "M" de mosca, de matriz, montaña
melón, molécula, de menos, de mas
la de la nota Mi... ¿mi?
pero en cuanto a mis vocales
a ellas no les dé mucha importancia
a esas las observo yo
las tiemblo yo
las vigilo y las aguanto yo
ellas son las torres de las esquinas
del tablero en donde juego
la medida que me recuerda
mi distancia
entre la tierra y el cielo.
Hola, soy Irma.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2014
Hola, soy Irma.
Si se fija bien y con cierta paciencia
en el interior de mi nombre
estan esas dos consonantes invisibles
que soy
la "R" de rinoceronte, de remolacha
de rayo y romance
la del "re" que antecede a tantos verbos
y la de la segunda nota musical...
soy también
la "M" de mosca, de matriz, montaña
melón, molécula, de menos, de mas
la de la nota Mi... ¿mi?
pero en cuanto a mis vocales
a ellas no les dé mucha importancia
a esas las observo yo
las tiemblo yo
las vigilo y las aguanto yo
ellas son las torres de las esquinas
del tablero en donde juego
la medida que me recuerda
mi distancia
entre la tierra y el cielo.
Hola, soy Irma.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2014
POEMA, VOLVÍ A ENAMORARME
VOLVI A ENAMORARME
Volví a enamorarme
qué le voy a hacer
una vez más
todo como por primera vez,
sin embelecos
he vuelto a decir que si
sin atenerme al tiempo,
con él me permito estar
como adverbio de lugar
en todas partes, en todo
su compañía burla los atajos
y la inmediatez de los cables
para arribar a mis deseos.
De nuevo todo me seduce
vuelvo a detenerme y a mirarle
a caminar con los ojos
por toda su fisonomía,
ah, es que no se explica
lo que es ese hombre dormido
boca abajo
sobre las sábanas de mis sueños,
indescriptible es verlo caminar
ocupar los espacios con su silencio
y llenar el silencio con sus historias.
Capturada eternamente en su ternura
reanimo a la niña que adora el juego
de almohadas y cosquillas
y aquel de sus palabras en diminutivos.
Cuando se me sienta al lado
se queda pagadito
como abrigo de felpa
y recoge mis manos
con sus manos
como guantes precisos y propios.
De nuevo me siento en la estación del amor
una orquesta de trompetas y violines
toca su canción para mi
y yo, aúllo y brillo, ¡brillo!
así como cuando me habla suave
o así, como cuando ríe conmigo.
Otra vez enamorada
sublime estado de inmensa alegría
aquí se revive el calor piadoso que emite
la correspondencia de un abrazo
del arrunche, de los mimos
de el cuerpo en el cuerpo...
Ah! el otro despertar, rejuvenecido
la otra noche, renovada.
Si, me volví a enamorar
y esta vez
otra vez
del mismo hombre.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
Volví a enamorarme
qué le voy a hacer
una vez más
todo como por primera vez,
sin embelecos
he vuelto a decir que si
sin atenerme al tiempo,
con él me permito estar
como adverbio de lugar
en todas partes, en todo
su compañía burla los atajos
y la inmediatez de los cables
para arribar a mis deseos.
De nuevo todo me seduce
vuelvo a detenerme y a mirarle
a caminar con los ojos
por toda su fisonomía,
ah, es que no se explica
lo que es ese hombre dormido
boca abajo
sobre las sábanas de mis sueños,
indescriptible es verlo caminar
ocupar los espacios con su silencio
y llenar el silencio con sus historias.
Capturada eternamente en su ternura
reanimo a la niña que adora el juego
de almohadas y cosquillas
y aquel de sus palabras en diminutivos.
Cuando se me sienta al lado
se queda pagadito
como abrigo de felpa
y recoge mis manos
con sus manos
como guantes precisos y propios.
De nuevo me siento en la estación del amor
una orquesta de trompetas y violines
toca su canción para mi
y yo, aúllo y brillo, ¡brillo!
así como cuando me habla suave
o así, como cuando ríe conmigo.
Otra vez enamorada
sublime estado de inmensa alegría
aquí se revive el calor piadoso que emite
la correspondencia de un abrazo
del arrunche, de los mimos
de el cuerpo en el cuerpo...
Ah! el otro despertar, rejuvenecido
la otra noche, renovada.
Si, me volví a enamorar
y esta vez
otra vez
del mismo hombre.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
POEMA, COMO UN PEZ
COMO UN PEZ
El poeta necesita regresar al agua
él solo respira dentro de ella
sólo allí logra moverse...
habría que imaginarse
cuando le toca vivir por fuera:
como pez atrapado aletea
y aguanta el otro mundo
el agua, su habitáculo no habitual
vital
desaparece en ese exilio
y se sumerge en otra cosa más densa
llora... llora y se lamenta sin voz
el mar pasa por la garganta
la misma sal conocida seca la boca
y en los ojos
el invierno arroja sus eternos aguaceros.
¡Oh, si!
el poeta conoce el origen del océano
como un pez
nada en lágrimas antiguas, profundas
y huye afanado, sin pies ni cabeza
del brillo del engañoso anzuelo dorado
escurriendose en busca de magia y música
entre los corales y las burbujas de un sueño.
El poeta debe regresar al agua
a la humedad de aquel vientre cálido
a donde no llega el petróleo humano
a donde subsista del caos existencial
que es la tragedia de aceptar
que la vida
es un poema imposible.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2014
El poeta necesita regresar al agua
él solo respira dentro de ella
sólo allí logra moverse...
habría que imaginarse
cuando le toca vivir por fuera:
como pez atrapado aletea
y aguanta el otro mundo
el agua, su habitáculo no habitual
vital
desaparece en ese exilio
y se sumerge en otra cosa más densa
llora... llora y se lamenta sin voz
el mar pasa por la garganta
la misma sal conocida seca la boca
y en los ojos
el invierno arroja sus eternos aguaceros.
¡Oh, si!
el poeta conoce el origen del océano
como un pez
nada en lágrimas antiguas, profundas
y huye afanado, sin pies ni cabeza
del brillo del engañoso anzuelo dorado
escurriendose en busca de magia y música
entre los corales y las burbujas de un sueño.
El poeta debe regresar al agua
a la humedad de aquel vientre cálido
a donde no llega el petróleo humano
a donde subsista del caos existencial
que es la tragedia de aceptar
que la vida
es un poema imposible.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2014
POEMA, MAYO... JUNIO
MAYO... JUNIO
Mayo, así no más te digo.
Cuando llegaste, ¿recuerdas?
llegaste abierto y limpio
como la primera hoja
de un cuaderno nuevo
Con qué entusiasmo te di la bienvenida
como si con ello
no sólo celebrara el fin de Abril
pero también, la vieja tarea pendiente.
Llega Junio ahora
y sigo trasnochando sin soñar
y sigo madrugando con sueño
ningún balance refleja lo que ha pasado
si acaso, lo acentuado de mis ojeras
y el último hueco de mis correas.
Podría decirse, Mayo
que mucho me has traído, gracias
pero también
que mucho te vas llevando.
Bienvenido... Junio.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
Mayo, así no más te digo.
Cuando llegaste, ¿recuerdas?
llegaste abierto y limpio
como la primera hoja
de un cuaderno nuevo
Con qué entusiasmo te di la bienvenida
como si con ello
no sólo celebrara el fin de Abril
pero también, la vieja tarea pendiente.
Llega Junio ahora
y sigo trasnochando sin soñar
y sigo madrugando con sueño
ningún balance refleja lo que ha pasado
si acaso, lo acentuado de mis ojeras
y el último hueco de mis correas.
Podría decirse, Mayo
que mucho me has traído, gracias
pero también
que mucho te vas llevando.
Bienvenido... Junio.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
Eres tan real
que en estos tiempos
parece mentira...
Mira lo que hacemos
con los besos
los sentidos ahora
con su posibilidad de ser
ponen celosas a las letras
la distancia se enrrosca
pierde su liderazgo
y yo escribo todos los verbos
con la misma tibieza
con la que acabas de dejarlos.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
que en estos tiempos
parece mentira...
Mira lo que hacemos
con los besos
los sentidos ahora
con su posibilidad de ser
ponen celosas a las letras
la distancia se enrrosca
pierde su liderazgo
y yo escribo todos los verbos
con la misma tibieza
con la que acabas de dejarlos.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
LA PUERTA
Probé todas las llaves, todas:
las herramientas pequeñas,
definitivamente las más grandes
dinamité el marco,
la cerradura,
vino ayuda,
vino ayuda,
manos expertas
esperé,
esperé,
esperé
pero nada,
nada sirvió finalmente
pero nada,
nada sirvió finalmente
la puerta,
estaba cerrada por dentro.
IRMA, La Pillis
estaba cerrada por dentro.
IRMA, La Pillis
2014
POEMA TU NOMBRE
TU NOMBRE
Se siente... aquí
en el reverso de la piel,
impetuosa
violenta
incontenible
desesperada...
la aguja
ralla
pica
arde
¡me romperá el pecho!
- lo sé -
y, en el anverso
quedará expuesto
tu nombre,
ese de cuatro o siete letras,
todas ellas
labrando el recuerdo perenne de
tantas lágrimas inútiles.
IRMA PEREZ, La Pillis
Se siente... aquí
en el reverso de la piel,
impetuosa
violenta
incontenible
desesperada...
la aguja
ralla
pica
arde
¡me romperá el pecho!
- lo sé -
y, en el anverso
quedará expuesto
tu nombre,
ese de cuatro o siete letras,
todas ellas
labrando el recuerdo perenne de
tantas lágrimas inútiles.
IRMA PEREZ, La Pillis
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





































