LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

BIENVENIDA A MARZO





Febrero: 
Hoy, desde el límite 
entre mi inicio y tu final,
te despido 
sabiéndome bienvenido.

Estoy listo,
mañana nos soltaremos 
y tú te habrás ido con tu historia,
y yo arrancaré con mi única oportunidad.

Por todo lo que debe continuar, 
por todo lo que se va contigo, 
por entregarme en este relevo
la bandera de la esperanza,
por el nuevo amanecer que me concedes,
¡gracias!

Marzo.

DEL GRAN RETO - Sentipensando




Que esta vida, que el paro, que los "guasones", que los trancones, que el desvalorado arte, que el valorado vicio, que el político, que la machista, que el pedófilo, que el pirómano, que la puta, que la gran puta, que la cruz, que la lucha, que la ley, que el dinero, que los padres, que el virus, que él, que aquella... 

¡No, qué va!, si es que el único ineludible e incuestionable reto es con uno mismo. 

IRMA, LaPillis 


UNA PAUSA PARA SENTIR



Cada luz que avanza 
me convenzo más de guardar 
la seriedad para lo invisible;
lo visible es tan frágil en su temporalidad
como decir "hoy", la fecha siguiente

es cómica la imagen que va en serie,
esa que a su turno desfila 
sobre la pasarela del tiempo 
con el uniforme que aprueba 
la autoridad de la moda

cada luz que pausa 
es un espacio de descanso al ojo que no ve, 
para que el corazón sienta, 
seriamente, 
eso es, 
de la vida, 
su lado más misericordioso. 


IRMA, LaPillis 

TRIBUTO A UNO MISMO

 



Qué diálogo tendríamos...
tú, es decir, yo, mi ser amado

cuál sería la deuda al 
sueño infantil que tuvimos, 
cuál el aplauso más sonado

qué reto, qué conquista no celebramos,
a qué otro viaje, a qué otro cuerpo 
le hubieras apostado

cuánto amor no nos dimos 
y cuánto nos olvidamos,
qué hubieras escrito,
qué árbol hubieras sembrado

cuántos abrazos nos negamos 
y cuántas palmaditas de vez en cuando

qué nos mantuvo de pié, 
qué amigo, qué credo,
qué sombra nos distrajo

así, te hallo en todas las respuestas 
que nos damos, 
en todos los "si" y los "no" ya usados

entonces, tú, es decir, yo, 
mi ser amado,
qué duda nos queda 
de que de esta vida, 
¡en hombros! no salgamos.


IRMA, LaPillis 


POETAS - Sentipensando





No hay poetas malos ni buenos. Hay poetas.
Todos dicen lo mismo,
lo distinto es el techo que recuerdan.


IRMA, LaPillis


DEL ESCRIBIR Y COMUNICAR - Sentipensando

 









Uno tiene que saber, que si a uno le gusta escribir y comunicar, eso, poco o nada, le interesa o le importa al lector. 

Uno no tiene que decirle qué pensar, qué sentir y mucho menos -ojalá menos- qué tiene que hacer. Tampoco es del oficio señalar tal o cual "deber".  Como el de nadie. 

Un sólo renglón se necesita para conectar, desde la fibra, un punto a otro. 


IRMA, LaPillis


DEL CREER EN LO QUE SE QUIERA CREER - Sentipensando


El que quiera creer, que crea; y que crea, en lo que quiera creer. 

Creer, con convicción profunda, como se cree que el agua es el insustituible elemento vital, que el sol es el magno astro de luz que incansable y constante dilata el día y recibe con ojos cerrados a la noche; creer, como se cree que el "ahora" es el único tiempo vivo y disponible que tiene el halcón, el cerezo, y el hombre y la mujer que respiran. 

Llega la Semana Santa y el mundo, -sin mencionar religión o tendencia espiritual- recuerda u olvida su significado según la historia que va y la que se va contando. Desde su casa, desde su paseo, desde su biblioteca, su despensa o su misa. 

Sabemos que muchos dioses han aparecido y desaparecido con el tiempo, dioses de todo tipo y de todo estilo; en todo caso, deidades surgidas del intenso y creciente vacío existencial del que la humanidad no escapa de su hondura. Y entonces, en el anhelo de no caer en la desesperanza, los ha ido idealizando y creando, atribuyéndoles autoridad, belleza y dominio de estatura terrenal cuya permanencia, efímera, está determinada por el manoseo constante o la exagerada valoración del concepto colectivo.  

Hay un universo infinito, miles de incógnitas, innumerables escenarios, seres vivos, en guerra o en paz, como granos de arena. La vida, como un puzzel, partida y repartida en un juego impredecible entre el bien y el mal.

Qué bueno que cada quien encuentre y recueste su credibilidad en la energía que más le resuene esplendorosa y poderosa, pero esa es una búsqueda que dirige la abundancia de lo que predomina en cada corazón. El pecado -porque ha de ser pecado por dentro y fuera de cualquier religión- es andar tan apáticos y antipáticos, tan resentidos y distanciados del amor; citarlo con desprecio apasionado como si eso no fuera la mayor y peor de las condenas; no aceptar con la serenidad y seriedad que da el respeto que viene de él, que el otro no haya elegido lo mismo que uno, el mismo rito, la misma canción, la misma celebración, la misma orilla, el mismo Dios. 

Me recito: el que quiera creer, que crea; y que crea, en lo que quiera creer. 


IRMA, LaPillis



UN GOLPE A LA CABEZA POR LA POESIA

 


A veces es necesario, 
golpear la cabeza 
contra las paredes del entendimiento 
para entenderse y entender

 
el corazón, que no las tiene, 
siempre está expuesto a los espasmos 
de la tragicomedia existencial, 
de alguna emoción de tinte rabioso, 
de una contradicción de áspero deletreo o, 
un reclamo de enfática resonancia
 
la mente habla de letras y números, 
y al mismo tiempo se contesta: agua y aceite
 
no se entiende que las estadísticas 
riñan brutalmente con la poesía
que se empina por detrás de lo viral y, 
animosa levanta sus brazos
saludando con vehemencia 
a un sobrepoblado mundo 
que no la reconoce ni la mira
 
maestra como es, 
tira de las orejas a las dudas y sin saber cómo, 
la voluntad se llena de flores, 
le quita el oxígeno a la frustración 
y aviva todos los motivos que sostienen 
una vocación lírica
que parece escurrirse 
por los sifones de la desesperanza
 
al final, la sensibilidad parpadea 
ruborizando las mejillas de un silencio
que yacía en un verso contenido
 
entonces, todas las paredes desaparecen 
frente a la sublime entrada del lenguaje y 
la estética del vocabulario
 
A veces golpeó mi cabeza 
contra las paredes del entendimiento y, 
por lo general,
ellas caen.


IRMA, LaPillis 


JUVENTUD


Juventud, 

¡Divina juventud!
no escuches mas allá de la cantaleta,
suficiente es una sola vez 
pues la palabra es maestra si viene 
del amor, de la bondad y la experiencia

el desamor, en cambio,
viene de no haber recibido jamás un buen consejo,
eso lo sabrás de todos modos,
como el viejo que sabe más, no por viejo, 
pero por haber vivido tanto

anda, muévete como te suene el cuerpo,
enamorate un lunes y todos los días,
pero no maquilles el amor ni subestimes su fuerza,
pues ésta, siempre, 
siempre será mayor que la tuya

ahora crees hasta donde has visto, 
pero aquello que no conoces también es y será,
por eso, cuida de ti y de quien te ama
como cuidas de aquello que más te gusta,
que con ello, no tendrás que lamentar 
la pérdida de sueños propios y compartidos,
en cambio, sí fortalecerás la templanza 
gracias a la confianza otorgada 
tras tus mejores decisiones y aciertos

amarra a la impaciencia por el cuello
y no le permitas acoso ni bestialidad
-esa siempre se equivoca-

sé esponja,
filtro,
instrumento,
el recipiente en donde van a parar 
las emociones sin mesura

desde esa altura, en donde te sobre oxígeno,
vigila rabiosamente la tierra que vas pisando,
esa que es cultivo de semillas felices que son 
promesa de flor del adulto mayor que serás

ama tu juventud y abrázala,
de tal manera que ni lo uno -la juventud-,
ni lo otro -el abrazo-
te falten nunca

la vida tiene ojos antiguos, ¿sabes?
pero es tan joven y hermosa,
como la apasionada y nueva mirada 
con que tú la ves. 


IRMA, LaPillis

ESTO ESCRIBÍ




Escribí versos, escribí cantos, 
escribí denuncias, testimonios, 
desvaríos y romances. 

Escribí "colmena" como la abeja obrera 
y "tejido" como la artesana araña. 

Escribí "salado" como decir "guajiro" 
y "dulce" como decir "hermano". 

Escribí del amor, del desamor escribí. 
Escribí muchos poemas como pájaros. 


IRMA, LaPillis 




SOBRE LA VERDAD Y LA MENTIRA (Parábola) - Sentipensando





La Mentira es una oportunista obesa insaciable, de quien sus invitaciones, siempre las sales pagando tú. 

Esto es Verdad. 

IRMA, LaPillis 🦋



PARÁBOLA JUDÍA 

Un día la Mentira y la Verdad se encontraron.
La Mentira dijo a la verdad:
- Buenos días, Doña Verdad.
Y la Verdad fue a comprobar si realmente era un buen día. Miró hacia arriba, no vió nubes de lluvia, varios pájaros cantaban y viendo que realmente era un buen día, respondió a la mentira:
- Buenos días, doña Mentira.
- Hace mucho calor hoy, dijo la Mentira.
Y la Verdad, viendo que la mentira decía la verdad, se relajó.
La Mentira entonces invitó a la Verdad a bañarse en el río. Se quitó la ropa, saltó al agua y dijo:
- Venga Doña Verdad, el agua está deliciosa!
Y una vez que la Verdad, sin dudar de la Mentira, se quitó la ropa y se lanzó, la Mentira salió del agua y se vistió con la ropa de la Verdad, pero, a su vez, la Verdad se negó a vestirse con la ropa de la Mentira y, por no tener que avergonzarse, salió desnuda caminando por la calle.
A los ojos de otras personas, era más fácil aceptar la Mentira vestida de Verdad, que la Verdad desnuda.


LA POESÍA ES UN CASCABEL





De las emociones, la poesía es:
el reverso del ojo,
la vigilia de la mano,
la voz neutra del espejo opaco,
el ardor del pecho, 
¡oh, ese ardor único!

el umbral y el término del dolor,
su respiro sempiterno

el cascabel 
cuyo silencio 
avisa muerte.

IRMA, La Pillis 

EN CEMENTO



Pese al dolor y al enamoramiento,
Frida Kahlo, lúcida,
advirtió no demorarse allí 
en donde no se podía amar

pero yo,
no sólo desbordé el tiempo contigo 
si no que lo escribí en cemento
hasta secarnos con él

yo te amaba,
y tu me hiciste creer que se podía
cada vez que me recordabas
que no me olvidara de mí 

me amabas,
se podía,
está escrito en cemento

está,
aunque no estemos. 

IRMA, LaPillis 

AMOR-CONFIANZA-PERDÓN Sentipensando

 

Si uno se pone a caminar por el borde del acantilado de las decepciones y frustraciones, lo mas seguro es que, si no el vértigo de la duda, será la fortaleza de los tobillos de la voluntad, lo que determine la hora de una caída inminente. Alejarnos entonces de los filos o los bordes que nos cierran el camino con tragos de resentimiento y amargura, y de lo que amenaza vulnerar la paz y  estabilidad de nuestra existencia, es concederle al bendito y comprobado terceto amor-confianza-perdón, que construyan el piso firme del cielo abierto por donde un pie sale confiado adelante, seguido inmediatamente del otro.

IRMA, LaPillis 

DE LA REALIDAD DE LOS OJOS - Sentipensando



Es imposible ocultar ciertas heridas, 
ni el maquillaje ni el tiempo pueden pues,
la pus que no se limpia
infecta la sonrisa al punto de la mueca,
y los ojos terminan mirando 
desde la sofocación definitiva de su brillo.

Hay miradas, así de lesionadas.

IRMA, La Pillis

LA ESPERANZA


En sus tiempos, 
la sabiduría de Cortázar dijo, 
que la esperanza le pertenecía a la vida 
y que con ella, se defendía para salvarse. 

En mis tiempos, 
la vida continúa defendiéndose, 
y la esperanza sigue con su hacer tenaz 
por los desanimados, 
por los exhaustos y desesperados,
por los de la ilusión en fuego permanente.

En tus tiempos, 
cuánto de la esperanza de ayer
te está haciendo ser hoy 
un sobreviviente articulado, 
un vivo testimonio de 
la vasta generosidad de la resiliencia. 

En todos los tiempos, 
la esperanza no valida expectativas 
ni es anhelo de largo aliento, 
pero ella nutre de entusiasmo y confianza 
a la espera que sostiene y contiene 
los tiempos impredecibles de la vida. 

La esperanza, 
quién puede contradecir 
la evidente efectividad de 
su ejército de posibilidades o,
la influencia de su color 
sobre el espíritu más apagado o, 
la absoluta y concluyente verdad que es 
cuando no la hay. 
O a Cortázar. 

IRMA, LaPillis



En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis