Algún día, volveré a mi casa,
allí, donde una silla espera
frustrada y solitaria
como el chiste malo
de una habitación de lujo
algún día, sabré qué decir,
y sacaré las palabras
rompiendo sus fundas
para que respiren otra vez
sin más espera,
sin otro ensayo,
con el juicio dado de alta
y la frente bronceada
papel y vidrio serán
la misma cosa,
otros ojos leerán atónitos
y otros oídos, no querrán oír
ese día,
cuando vuelva y cuente,
de qué se trata el silencio
cuando es insoportable.
IRMA, LaPillis
No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Toda crítica verdadera es un acto de amor".