Casi olvidé tu nombre,
amaneció un día cualquiera
y, como cualquier día,
te recordé al cerrar los ojos por la noche
me parece que ya no existes,
que te conocí en agua hervida de amor,
ya evaporada
y no es que ahora te llame a versos
como quien sacude la manta del olvido,
es que,
casi olvidé tu nombre,
después de tanto y tanto,
que olvidaste el mío.
IRMA, LaPillis
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"Toda crítica verdadera es un acto de amor".