Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

AHORA SIEMPRE ES CUANDO - Libro de IRMA PÉREZ, La Pillis 2020

 

Pasaron los años, muchos años, y yo no dejé de pensar en prosa ni de escribir en verso un solo día. Hoy, AHORA, cargada de una grata emoción y una inmensa satisfacción, quisiera contarles un poquito cómo ha sido la marea durante todo mi tiempo entre cambios radicales de residencia y todo lo que eso conlleva en términos de desprendimiento, introducción y adaptación a los nuevos entornos y a la nueva vida. En la marcha, y a pesar del recurso digital, no había podido lograr la motivación necesaria y suficiente, hasta AHORA, para recoger en un libro una nueva serie de poemas míos que, valga decirlo en la oportunidad, para la fecha suman alrededor de mil. ¡Eso es un montón! Un montón de horas, un montón de emociones, de cálidas o crudas vivencias; un montón de viajes al otro lado de lo presente, de lo tangible y reconocible; un montón de descubrimientos y vuelos en alas de las comillas y las comas, de las palabras y los signos ortográficos, de los diccionarios y los traductores; un montón de adagios en minúsculas monumentales y de epifanías existenciales en mayúsculas fijas. Un montón es “una vida”... 
Así que, llegando hasta aquí “AHORA”, y reconociendo este momento mío como el apropiado y justo para compilar y publicar esos textos, me da mucho gusto, orgullo y alegría presentarles mi nuevo libro de poesía “AHORA SIEMPRE ES CUANDO” el cual reúne 160 poemas míos, escogidos de manera aleatoria de mi poemario general, evidencia éste, de mi obra poética desarrollada durante los últimos diez años.

Quienes quieran conseguir este poemario, inicialmente lo pueden encontrar en formato digital en la TIENDA de la plataforma de ATARDESCENTES, espacio joven de generoso y diverso aroma cultural, deliciosa lectura y mucho entretenimiento. Este es el link: www.atardescentes.com o https://atardescentes.com/producto/ahora-siempre-es-cuando/

Así como todo lo que previamente he publicado en las redes sociales, este libro también lleva mucho más que arte y “artesanía”; lleva impreso un fondo de agua con mi legítima intención de acompañar desde la palabra, no siempre bonita, no siempre cómoda, pero siempre sin pausa, fluida, traslúcida y con el amor del rio que no se mide en su largo y ancho recorrido, ni en su sonido poético.

A todas y todos los que me han pedido este libro, GRACIAS. A los que habrán de adquirirlo, compartirlo y difundirlo, GRACIAS. A los que siempre me leen, GRACIAS.
Que les guste pues, ¡que les guste mucho! 
Versos y abrazos.



POR MI AMIGO, poema de Irma Pérez - En la voz de Susana Yasan


Por mi amigo he ido a la batalla
sin que me lo pidiera

le encontré en el suelo
en la otra orilla,
sin fuerzas, sin armas y sin voz,
en el pozo insufrible
de su propia sangre y lagrimas

desde allí, desde ese abismo
me miraba quedo en agonía
con la súplica tímida, última quizá,
de quien solo le teme al abandono.

Nunca me dijo que me quedara
pero yo, yo aún no sé
qué pensaba dentro de mis botas,
cuando pequeña, delgada y dispuesta
le cargué en mis brazos
queriendo ponerle a salvo a toda costa.

Al final vine a saber,
que no hay guerra pequeña
ni paz a medias,
que la amistad no es si se permite tibia,
que en el mundo estamos
y que a veces somos sólo dos,
que el otro es vulnerable, como yo
imperfecto, como yo
escudo y resguardo, como yo,
pecho blindado
entre la punta de una flecha envenenada
y el corazón.

IRMA, La Pillis 
2105

DE LAS BUENAS Y MALAS ENERGÍAS - Sentipensando



No es fácil elegir cuando no puede hacerse desde la apariencia de un discurso "bonito". Los hechos ayudan pero lo desconocido, oculto y manipulado, son oscuridades que no permiten credibilidad, seguridad ni confianza.
Así que, es bueno valerse de otras percepciones que recuerden que las buenas y malas energías existen, y que con un poco de observación y apertura se pueden percibir, ver y sentir. Hay que decir, que la energía propia, es la que finalmente siempre está buscando a aquella que la identifica.

IRMA, LaPillis 

SUPOSICIONES, Letra y voz de IRMA, LaPillis


Cuántas vidas se han roto
por cuenta de las suposiciones…

supongo que está bien,
supongo que no quiere,
supongo que se fue,
supongo que así es,
supongo que lo leerá,
supongo que no le gustó,
supongo que ya comió,
supongo que es feliz,
supongo que sí,
supongo que no

y así,
apoltronado en cómodas conjeturas, 
un juez imaginario, con voz imaginaria,
desde su imaginario sin constatar y sin conciencia,
condena a la realidad y a todas sus posibilidades
a no ser certeza de una sola pieza,
a ser el quiebre
desde donde comienzan
todas las distancias.

IRMA, LaPillis 

La Pillis Poetuits


Aún temiendo que haciéndolo te perdería del todo, 
te dije la verdad.
¿Qué otra cosa, más valiosa, esperabas de mí?

La Pillis Poetuits 

ESCAPE


Un lugar sin nombre,

un lugar perdido 
en el renglón de un discurso silvestre,
en la nota del canto del amanecer,
en la última vereda del olvido,
en la brevedad de la chispa

detrás de las orejas de sol

en la melena del agua,
en el rostro maquillado del tiempo,
en el dobladillo de la falda de este día,
en el verso pálido de algún poema,

en el sueño...

desde la azotea de mis pensamientos,
no hay lugar en el mundo,
en donde pueda
escaparme de mí.

IRMA, LaPillis 

AMANECE


Amanece el día y me llama,
me llama con su voz blanca,
con su voz de trino

la diminuta luz abre el espacio,
entran el eucalipto y el pino,
entra el tiempo,
la cosquilla,
la conciencia,
la vainilla

ya no duermo,
ya no quiero

este día amanece
y me llama,
cada segundo me mira.

IRMA, LaPillis




EXCESOS POSIBLES



Puede ser un exceso sentimental
arrojándose frenético por
mi sistema circulatorio o,

la sofocada nostalgia
abriéndose la camisa de un
recuerdo siempre reciente, 
siempre caliente o,

puede ser el éxtasis 
goleando arrasador al aburrimiento
desde la espléndida sonrisa 
de su propio arco o,

pueden ser todas las espinas 
del rosal más hermoso
clavadas en el dedo anular 
de la mano de un poema o,

¡el dedo medio levantado!
desafiante, eufórico, ufanado o,

podría ser, 
esa manía de treparme a la altura del
vértigo de unos ojos fascinantes 
y lanzarme desde allí 
sin arnés en el corazón o...,

puedes ser tú.


IRMA, LaPillis






DE LOS OBREROS QUE VEO - Sentipensando

Los estoy mirando, siempre los miro. Generalmente estoy en la ventana de enfrente, quieta y absorta, como quien está embelesado con un magnífico horizonte y no puede retirar los ojos de allí. No hablo del parque de los enamorados o de una exhibición de fuegos artificiales, tampoco de un paisaje de pintura, ni siquiera de un paisaje natural y exuberante. Lo que miro es otra cosa, miro a los obreros, a esos hombres de casco o capucha, de overol o jean, de veinte o de cincuenta años, de mochila o morral, con sus pieles curtidas y empolvadas hasta las pestañas y con sus manos..., sus manos callosas, cuarteadas, secas y con heridas; profundamente sucias las uñas, permanentemente oliendo a pintura, a cemento y sudor, su ropa y su rastro.

Los veo en las tiendas de esquina, cuando a medio día entran a comprar su almuerzo que consiste -la mayoría de veces- en un litro de gaseosa y muchos panes o comida "de paquete". Muy pocos sacan de su morral la tradicional coca de plástico con arroz, plátano y lentejas, y cuando lo hacen, suelen compartirla junto con su aguapanela, con el compañero que nada trajo.

Los veo subidos en andamios que cuelgan desde pisos altísimos, con apenas un arnés que  a veces parece improvisado, con toda la valentía, sin embargo, de quien se sabe en riesgo y aun así, lleva a cabo su trabajo.
Los veo al sol y al agua, sin una indumentaria digna para el sol y para el agua; empapados por horas, de agua y de sol.

Los veo al final del día, en grupos, esperando transporte o un aventón de algún "comedido" que después, seguramente, les cobrará el favor. Y a muchos otros, sin ninguna opción, que se van caminando tal como llegaron -muy temprano- en la mañana.

Los veo. Ellos son los mismos que los sábados a medio día, se retiran "a descansar" hasta el siguiente lunes y que cuando reciben su pago, camino a su casa se detienen a comprarse una cerveza y terminan bebiéndose toda la canasta, aunque sepan que el lunes ha de comenzar con la resaca y una quincena más sin una moneda en sus bolsillos. 
Pero también están los otros, los de la coca de plástico con arroz, plátano y lentejas, los que aseguran el bocado y el abrazo a su familia; los que nadie ve o que ven apenas como si hicieran parte del paisaje de un orden urbanístico al que se da por hecho el que su realización no involucra ningún sacrificio humano.

A ellos los veo levantar vigas y ladrillos, cortar varillas y vidrios, picar, perforar, estucar, aserrar, pegar, calibrar, subir, bajar, subir, "poner un piso sobre otro", ser la mano de obra de los rascacielos, los recintos, los centros comerciales, los puertos, edificios y casas y, de todos los techos en donde tú y yo, vivimos y pasamos lo más de bueno.

IRMA, LaPillis 

DEL TIEMPO DE PANDEMIA - Sentipensando

Que se sepa que los escritores estamos felices con la oportunidad: La cuarentena "ha devuelto al sediento al río". Ella ha puesto más de un par de ojos asombrados e interesados sobre las letras y todas ellas debutan, se reestrenan, permean lo intangible, la imaginación, la emoción. Al final, ellas reverencian la gracia sobre este oficio y, con mayor vehemencia, al abrazo vitalicio de esa alianza.
No es la gran "buena nueva" en tiempos de pandemia, pero es un hecho que en medio de todo, no se puede ocultar.

IRMA, LaPillis 

LA CASA


Es una casa acogedora,
en el sillón se estira un recuerdo
y un cojín inspira
conteniendo su forma

todas las luces de la casa
están frías 
como si ésa fuerala casa de la luna

junto a la chimenea,
esencias y leños comparten
diálogos de aromas y fuego,
un par de tazas blancas se miran
como dos cómplices,
consumidos y abandonados
en la incertidumbre

la puerta, coqueta,
contrae y dilata su pupila,
aguardando con ilusión
que un vaivén peine sus bisagras

la llave, en silencio y a solas,
espera en la sonrisa de sus dientes
la apertura y el cierre
de aquella casa encantadora

nada se mueve como
lo hacen las cosas y,
nadie sabrá más allá
de estas cosas

todo lo que vivieron,
lo histórico,
lo memorable,
lo húmedo,
se lo llevaron ellos dos
al salir

ellos dos lo tienen,
sólo ellos dos

la casa...,
¡qué importa la casa!


IRMA, La Pillis


DEL CONVIVIR CON BONDAD Y RESPETO - Sentipensando


Nos pasa a todos: Creer que el otro siente tal como uno siente, que habita un idéntico momento y circunstancia a la de uno, que ve la vida con nuestros propios ojos, que todo le sabe como a uno y que por las mismas cosas que a uno, se le eriza la piel. Gran error. Nada más distante de la realidad y porqué no decirlo, nada más estrecho y egoísta de creer. 

Ya sabemos que el egoísmo es una forma de la ignorancia, y que ésta es la mayúscula carencia desde donde invalidamos la singularidad, autenticidad y particular identidad de los seres que rodeamos, que nos rodean, y su acontecer. Así que, según acojamos esa creencia, así separamos "una casa de otra" y así vivimos.

Por esto es que comunicarnos, compartir y estar con el otro no es un asunto de poca importancia -aunque la rutina y lo habitual caigan como espeso lodo sobre el brillo de todas las cosas- Para más, es una dinámica que, como la de la sabia naturaleza, jamás debería darse por hecho, jamás debería asumirse aprendida ni repetida, jamás debería permitir un intercambio pobre de humildad y de auténtica atención o, de ambigüedad en la apertura a lo nuevo y lo distinto o, de vacío de asombro y de buen humor; pero sobre todo, permitirse no ser gobernada por la bondad y las directrices del respeto.

No sé, pienso yo... Tal vez la vida consista entonces, en ir detrás y continuamente de ese milagro.

IRMA, LaPillis 


DE LO IMPERDONABLE - Poema de Irma, LaPillis / Colombia - Voz de Susana Yasan

URGENCIA


Amanece
y es urgente verte,
siempre es urgente
esta necesidad se levanta temprano
-antes que yo-
y pone mis ansias
a galopar sin detenerse
amanece,
y en medio del alboroto
que hago con la cucharita del café
y con la punta de mi zapato,
voy intuyendo, penosamente,
a esta urgencia en sala de espera,
y a la enferma esperanza
de “otro día sin tí”
sin precisar cuidados,
desahuciada
amanece,
y todo vibra sin aire como golpes
de tambor en cuero tenso,
y me siento como su única nota:
discordante
y monótona
y sola
ahora me urge, sólo,
que este día termine
para que otra vez
amanezca
con otra premura,
con la misma,
con esta de verte
todos los días,
urgentemente.

IRMA PEREZ 

LA VIDA ES ESTE SEGUNDO

 

Ni antes ni después,
la vida es este segundo
lleno o vacío
nada lo compara,
nada lo devuelve,
nada lo borra
a la hora de la cabeza
en la almohada lo sabemos,
por eso dormimos
y por eso, no dormimos.

IRMA, LaPillis

RUEGO DEL POETA


Poesía, tú,
catarata de versos
que arropas el musgo y las piedras,
no me desabrigues
al punto de la desnudez de mis huesos
soy pez de la sapiencia de tus aguas
y apenas puedo respirar
con las pocas letras que me quedan
en lo húmedo
de mis insondables pliegues y reservas
poeta no soy, cuando siéndolo,
me abandonas a la aridez
de vastos espacios en blanco
sin fecundar los incontables verbos
que arrastro a diario, a solas
regresame la continuidad de la lluvia
en este hiato eterno de eufórico crujir,
y has que se pueble de palabras
el océano de agua dulce
a donde vienen tus sedientos a beber,
y yo a escribir,
que es lo mismo
mírame de nuevo, Poesía,
esto es un ruego y el grito es ronco
evítame el calvario de ser no siendo,
evítame la boca seca
y vuelve a ponerme al frente
de todo lo que haga falta.

IRMA, LaPillis

LA ULTIMA HOJA DEL ÁRBOL




¿Qué de ayer, es la última hoja del árbol?
la sensación del recuerdo llega como
una delgadísima y pálida imagen,
proyectada en la faz de algún planeta
por donde no corren ríos ni malas nuevas
nada sucede a los pies
de la transeúnte que soy cuando camino por
la calle que lleva tu nombre
ayer, fue un lugar que te dí,
junto con un puñado de semillas de mi tiempo,
pero hoy, dudo que de aquella abundancia
hayas guardado un minuto, siquiera,
de mi amor
de ayer, una raíz se asoma
por encima de los ojos de la tierra
esperando la inminente caída de esa hoja y,
en el futuro
hay un árbol esperando que llueva,
que llueva mucho.

IRMA, LaPillis

PEDIR UN DESEO - Poema y video

 


Pedir un deseo está 
a la distancia del deseo

está 
en la fe del ojo,
en la pelusa del diente de león,
en "tragarse" que los sueños y
las duras realidades
se echan a volar con un soplido

qué cosa más sencilla eso de 
buscar la flor silvestre,
la abundante flor del campo,
pedir un deseo y ¡desearlo!

pero lo difícil es creer 
que CREER
es la fuerza que mueve el pedido,
que eso es ya, en sí,
la mitad del deseo cumplido.


IRMA, LaPillis 

 

SI TE PREGUNTAN POR MÍ

Si te preguntan por mí,
di que no me conoces,
que por ahí hay unos textos firmados con mi nombre
y una imagen de
ojos como río
siempre yéndose y fluyendo,
siempre otro

di que no me conoces,
eso es todo,
y eso es verdad.

IRMA, LaPillis 



HOMENAJE PÓSTUMO


La noche más larga crucificó
la continuidad del tiempo,
y mis ojos estuvieron abiertos para verlo

no vi, en cambio, el último aliento 
de miles de almas que se fueron sin 
tributo ni digna despedida

no vi sus rostros aterrados
rogando un día más de luz,
una mano en su mano,
un beso sin lágrimas de miedo

no vi álbum ni testimonios,
ni tantas miradas desconocidas que se
cerraron por siempre
en un sólo parpadeo del mundo

todos ellos se han ido
a pesar del auxilio y por falta de él,
en medio de la asfixia de
todas las certidumbres y del
infarto de todo lo posible

la humanidad atónita y muda,
contiene su inmenso dolor,
mientras reúne fuerzas
para continuar y levantarse
con todo y el abrazo de sus abuelos

yo soy la humanidad dolida,
la que bajo resguardo 
se cultiva en tierra de confianza
esperando que no prospere
el duelo y la desgracia

que si aumentan las mariposas en el cielo, 🦋
que ninguna se vaya sola,
sin homenaje,
sin poema, sin canto,
sin la maravillosa gracia del profuso amor
que reconoce y bendice en todo tiempo
a los mortales

sigue la noche;
también mis ojos abiertos.

IRMA, LaPillis 🦋

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis