lunes, 13 de noviembre de 2017

HERVORES


A fuego lento
pusieron a cocinar el odio
ahora hierve, ¡hierve!
hierve en la mano
hierve en el poema
hierve en la boca
hierve en las paredes
en los ojos, hierve
la olla es grande, es profunda
el fuego hace lo suyo
el humo envuelve los espacios
el tiempo espera
el odio chorrea incesante
se esparce seboso y caliente
no importa quemadura
costra, ni mancha
dicen que está "a punto"
espeso
denso
intenso
el olor impregna veloz y llega lejos
los animales retroceden
saben
que nadie apagará la olla
que la olla hierve, ¡hierve!
y que, lo que hay en ella
no es -precisamente-
sopita de hogar.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2017

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