Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

MENSAJE DE FIN DE AÑO 2023

 


Un último aliento y este año 2023 llegará, de pie o de rodillas, a su fin, pero no muerto. Como sea, las imágenes que todos los días registramos o no, de cada acontecimiento y experiencia vivida, hacen ya parte de la historia que se puede contar. Lo que se puede contar, es decir, aquello que para todos, ya fue. Si nos detenemos en ese razonamiento y logramos consultarle a la memoria sin que ésta nos reclame lo que, tras una voluntad inconsciente quisimos olvidar, es probable que lleguemos en cómoda reversa a los momentos aquellos que vivenciamos con toda la trascendencia posible o, a aquellos otros que, por descuido o despiste, omitimos respetarle su exclusiva e irrepetible única oportunidad. Como este, este instante para mí en el que escribo y, este otro instante para ti en el que lees. Cada instante pues, antes de ser recuerdo, es una elección de libre albedrío que, en su ininterrumpida sucesión, termina siendo el principio único del momento presente y la rotunda evidencia del propio y elegido direccionamiento que le hemos dado a nuestra vida. Presente.

A medida que escribo, no cesa la emoción en hacerse grande y en privilegiar el lugar de los sentimientos en los conceptos que voy razonando. Entonces pienso que si no fuera por ellos, este texto, con todo y su bien intencionado propósito, sería un error. Así que, en días como este, frente a la inminente despedida de este año, es inevitable pausar el agite de los quehaceres y silenciar el ruido para mirar y luego saber y luego asumir en qué lugar se está, quién se es, qué nos contiene y nos sostiene, con qué se cuenta y con qué no, y qué se puede contar de todo ello al momento de recibir el nuevo tiempo.  Así que, frente a ese difuminado tablero que muestra en retrospectiva lo acontecido y lo vivido, he querido recoger en unas palabras a este año, que en su conteo nos guarda apenas unos pocos días para dejarlo concluido y atrás. Pasado.

Lo que se puede contar... Tanto tantísimo y tan poco; no obstante, al final, uno bien sabe la cuantía de su abundancia y de su carencia. Consulto a mi memoria sabiéndola caprichosa. Lo que puedo contar que encuentro en ella, se define y resume rápido en la contundente imagen de un abrazo, una imagen interiorizada a partir de su innegable grandeza cuando en un gesto espontáneo, desprendido y desarmado de abrir los brazos y desbloquear el pecho, se comunica o se expresa lo inefable de un sentimiento que es receptor cuando se entrega.

Así, he de contar sobre abrazos; abrazos que enmarcaron Encuentros de rebosante felicidad y Despedidas de profunda nostalgia, donde la volátil espera se reinicia sin espera; abrazos redondos de emoción a Seres queridos por generosos, respetados por bondadosos, amados por amorosos; abrazos de estrechez gozosa al Tronco Familiar desde su raíz hasta sus brotes, por ser semillero de alegrías, campo de recursos y pan de paz; abrazo jubiloso a la Persistencia por el constante fuego a la Ilusión y por el rigor en el cumplimiento de la entrega de su recompensa; abrazos a los Sueños que despertaron; a la Paciencia que adoctrinó; a aquellos Temores que renunciaron al hostigamiento dejando serenidad a cambio; vital abrazo a la Salud desde la humilde y frágil condición humana, por ahuyentar a sus enemigos y mantenerse, ella misma, saludable en tantos casos; abrazos copiosos de respeto a la Madre naturaleza por el alimento, la belleza, la compañía y la hospitalidad; a las Mascotas que se fueron, a las que siguen siendo ángeles en este mundo que no les merece; abrazo de abundante respeto a la Música y al Arte por pintar a los grises de colores y a los colores de esperanza; obviamente, aunque apesadumbrado, un abrazo y con todas las letras a la Poesía, por la desafortunada desconexión del bienaventurado hilo inspirador y por la ausencia del aire respirable en la casa donde las palabras habitan; miles de intensos abrazos de gratitud y admiración a los Talentos, habilidades, genialidades y Bondades de esas personas que, cerca o lejos, nos hacen dignos de su beneficio, gracia o favor; abrazos de frescura y liberación a los Cambios, que permiten el derrumbamiento de las murallas del hartazgo, la inmovilidad y la resignada mediocridad; un abrazo silenciosamente dulce a la Soledad por todas las veces que nos recordó lo acompañados que estamos; abrazo y flor al valiente Guerrero que es trabajador humanitario y acosa estoicamente a la delgadez del gesto solidario y al fortalecimiento del egocentrismo. Y, por supuesto, el más consentido y sostenido abrazo al Amor, por ser maestro absoluto de obras intelectuales, estoico capitán de vehículos y rutas emocionales y, categórico guardián de luces y ocultas oscuridades; por probar a raja tabla que siempre Es y Está por encima de todas las cosas; por evitar la desconfiguración total del mundo; por orientar el mapa de las inquietudes; por ser bocado, ventana, hijo, moneda, agua, mano, aroma, risa, número, vereda, flor, letra, país, aguja, lágrima, juego, fuego, espuma, luna, cuna, cabalgata, útero, morral, vocal, molienda, estribillo, pata, arete, tribu, hombre del norte, mujer del sur.  

Como dije, la memoria es caprichosa; sin embargo, dejo aquí este día de diciembre del año 2023, un testimonio simplificado que me llueve de un cielo sentimental, que quiere desbordar las orillas de la distancia y de este tiempo exclusivo e irrepetible, entrañable y nostálgico, para abrazar con mis palabras en esta época de Navidad y fin de año, con el genuino deseo de que, mientras pasamos por la vida y la vamos contando, se eleve la curva de crecimiento de los abrazos y que estos sean múltiples, constantes y venerables. Futuro.

2024 . . . BIENVENIDO 

🤍❤️🖋️ . . . 


DE LAS LETRAS Y LA COMUNICACIÓN - Sentipensando

 
















Cada loco con su tema y, cada tema con su loco. Nosotros, los locos de las letras, los locos por ellas, sabemos del poder de cada una, que tan sólo una de ellas tiene una enorme importancia, su razón de ser y de estar. Como la tienen cada uno de los dedos de la mano. Como tú y eso que eres y representas en tu pequeño mundo. Como todo y todos: eslabones de la ingeniería de la vida que necesitamos comunicarnos, y bien.

IRMA, LaPillis

DE AQUEL ALETEO, DE AQUELLA EMOCIÓN




Una emoción se me salió del pecho 
como pájaro recién enjaulado, 
embravecido, lleno de miedo

con el arrebato de su aleteo,
levantó la arena que oscureció los 
ojos del corazón que amaba;
se hizo heridas y lastimó,
alma y carne lastimó

esa emoción, tan ciega como el egoísmo, 
tan incontrolable como el celo,
cayó intensa y de golpe 
desfigurando la intención 
con el rostro de una ofensa 

la respuesta me regresó quebrada y 
con otra emoción
envuelta en la amargura de una furia dilatada, 
desconocida, inesperada

a mi emoción, debilitada ya en 
sus articulaciones y sin rostro definible,
le llovió vergüenza en sus mejillas,
alojándose en su mirada y cerrándole su boca, 
vacía ésta de sonidos y motivos 

dentro de mí, la pena lloraba su pena 
y en mi pecho lloraba el cielo 
por la deshonra al amor de mis amores

estoy triste y lleno está mi tiempo de tristeza;
reconozco la salida aquella
-el aleteo aquel, desesperado-
como la entrada a la pajarera de 
la espantosa torpeza en donde 
el encuentro y la conciliación pierden sus alas

pasaron las nubes;
con mi tranquilidad a resguardo,
intento aquietar la mente 
con sed y más sed de quietud

el silencio me presta su hombro y 
escucho a mi corazón, por fin,
dirigirme en estas palabras

estreno emoción al arribar 
al consciente acuerdo de mi desatino

mi pecho trina un ritmo calmo,
la nueva emoción es pública desnudez, 
hueso a la vista,
soberbia sin plumaje,
soleada confianza,
ágape anticipado por la solicitud de perdón 
que entrego a los ojos del corazón 
que tanto amo, 
aunque éstos, limpios ya,
pudieran no querer estar más 
para mirarme. 

Irma, LaPillis 






LA MIRADA QUE IMPORTA - Video




Cada par de ojos suma,
y tú terminas siendo la suma 
de todos los que te miraron sin conocerte

cada respuesta barniza la grieta que ocultas
y nadie sospecha que por ahí te quiebras,
que por ahí te vas de tí 
sin despedirte, sin darte la cara,
extrañándote desde las entrañas de tu alegría y 
de la superficial imagen de afuera 

cada par de ojos suma, sí, 
todo eso suma a la resta que resulta 
de gastar lustre para la mirada ajena,
por la compañía, 
por el amor, 
por el inefable abrazo que no te das

tú, que conoces qué leche han absorbido tus huesos,
la hora que te despierta y
la calidad de tus sábanas en invierno,
mírate lejos de los ojos ajenos,
y desde ese otro lado, regálate "un día de ayer",
un diálogo con reflectores a telón abierto en 
donde las matemáticas regresen a los mercados 
y a los estadistas,
y tú, 
frente a cualquier espejo, 
encuentres generoso saldo a favor
en la auténtica mirada de aprobación 
de quién mejor y más te conoce.


IRMA, La Pillis 


TENGO QUE DECIRLO

 


Sé que las palabras son inútiles en
su solemnidad y en su alcance

sé que no hay poema de amor
que contenga esa sublime metáfora
y que, como una alabanza,
plasme lo increíble sin caer en la locura

sé que soy humilde escribana y no puedo
conseguir los miles de adjetivos amorosos
para describir y llegar a la altura del
vuelo de un latido de un corazón cisne
todo eso lo sé

pero quiero decirlo,
intento lo que mi voz no podría sin que
la exaltación la quiebre al tratar de superar
el maravilloso paisaje sonoro de "su nombre" y
de su voz pronunciando el mío

no exagero,
no guardo métrica ni comparo vino con vino,
ni contengo la desmesura del amor delicado y constante
que me llega de su aliento
cada segundo
de cada minuto
de cada hora
de cada día

yo sólo quiero decirlo
y usar la voz de los elementos,
con fuego como el mitológico dragón,
con agua como la ballena llena,
con tierra como el chile rojo y
con aire, como el huracán Irma
en su más apaciguado rugido

decir que,
en nombre de mi cuerpo
-campo de arroz, piedra volcánica,
territorio de mariposas-
en nombre de mi alma y de esta mujer
-nido de esencias y de pájaros-
recojo todas mis voces contenidas,
resonancias ellas de sus
incontables "te quiero" con y sin palabras
para, con solar vehemencia
y sin reservar noche para mi sonrisa, proclamar:
¡amo, amo a ese ser que me ama!
he dicho.

IRMA P.


DEL ACOMODO DE LA IMAGINACIÓN AJENA - Sentipensando













Cuando se conoce tan poco de la vida real del otro, 

TODO lo que se supone, 

tan sólo es producto de lo acomodada 

que quede la imaginación ajena. 


IRMA, La Pillis

A-D-I-Ó-S




A...a...
A- diós
adiós
Adiós
a-di-ós
a d i ó s 
ADIÓS
¡adiós!

me dijeron que si practicaba
llegaría a decirlo perfecto

¡ah! 
los libretos y sus mentiras.

IRMA, LaPillis 


BÚSQUEDA VITAL


Quizás, uno se pasa la vida 
buscando ese lugar...
tan parecido al origen,
tan remoto del fin

ese lugar 
tibio,
seguro,
vivo,
perfecto como el agua:
su pecho.


IRMA, LaPillis 


TEMPORALÍSIMO















Ni sol,
ni tú,
ni nada

pero eso es temporal
¡temporalísimo!

como el poder del Papa,
como todo certificado de nacimiento,
como este poema, hoy.


IRMA, LaPillis 

CABALGATA DE VERSOS PARA MI AMOR

 

¡¿Has visto, amor?!
han pasado por el frente de tu casa
un centenar de palabras azabache,
galopando sobre el lomo 
de una preciosa yegua literaria

¡Poema! se llama esta potra
de cuatro bríos y cero trancas

está ensillada con suelta rienda y blando estribo,
sin más jinete que el impetuoso amor que, 
sin estruendo ni deseo cohibido,
te llevará a las voces más profundas de su ombligo 

cuando llegue a ti,  
cuando te vea,
me verás relinchar en verso largo 
la contentura de mis estrofas espoleadas,
y un concierto romántico de cascos 
nos abrirá camino al llano,
avisando cabalgata, invitación y tiempo,
sobre el que deberás subirte 
-bienvenido- 
sobre mí. 


IRMA, LaPillis 





TRAICIÓN CONTRA UNO MISMO - Sentipensando

 




La mayor torpeza y traición contra uno/a mismo/a

es fingir

lo que no se siente,

lo que no se piensa y

lo que no se es.


IRMA, LaPillis

LAS CARAS DEL SILENCIO - Sentipensando



El único silencio pleno y agradable es aquel que está desprovisto de todas las temperaturas de los sentimientos; ese que es antesala y preludio de algo importante; el que no contiene nada y nada lo contiene. 

Todas las emociones tienen sonido, algún color, algún filo. Es inevitable y comprensible entonces, que estemos todo el tiempo escuchando "una orquesta", cambiando de ritmo, reiniciandonos sin pausa, latiendo a brincos o sostenidos en una nota llorona y larga como el grito lastimero de una cuerda de violín. Pienso entonces que hay silencios de silencios y, Silencios, y que ninguno se parece al otro en el modo de pronunciarse ni en la forma de escucharse. 

Como ese silencio que llega abruptamente y viene cargado de imposición, unilateral y egoísta como el mandato de un tirano o, aquél que se evidencia en la decisión de consentimiento consciente y permanente de no dar respuestas ni opciones o, ese que -eso sí- es la única opción por exceso de miedo o por exceso de mentira, de dolor o bien, por exceso de vergüenza. Qué decir de ese silencio que queda como aguja en los oídos cuando alguien se va, cuando todos se van.

A veces, estos silencios son como ondas de confusión y energías rotas que emiten mensajes equivocados e infinitos, tan parecidos a los mensajes que nos mandan en textos e imágenes por Internet. Un silencio así es tan peligroso como una bomba de tiempo y, aunque no lo parezca, su sonoridad es tan elocuente que quedarse en él, es estar haciendo tanta algarabía como el mismísimo ruido. 

Todo silencio premeditado e intencional es el resultado de una decisión voluntaria y libre y, como todo, esa postura también conlleva un precio y una consecuencia, la misma que se debe asumir cuando se actúa de manera contraria. 

Activos y pasivos hacemos el balance que refleja nuestra vida. A veces el silencio es más explícito que todas las palabras o argumentos; es un "si" o un "no" otorgado como respuesta tajante y absoluta, pero también, es un hecho en sí mismo y como tal, al final, es lo único que cuenta.  

Yo amo el silencio, en ocasiones es mi compañero, la vía por la que me gusta andar y pasearme tanto. Amo aquel silencio que no tiene doble, ése, el silencio necesario, el silencio cómplice, el amoroso, el compasivo, el solidario, el "porque sí", el imprescindible..., el que lo dice todo.

IRMA, LaPillis 




DE CUANDO NOS ROMPEN EL CORAZÓN - Sentipensando




Cuando "nos rompen el corazón", lo mejor que podemos hacer es aprender o desaprender de esa desgarradora experiencia.  De no ser así, el daño es doble, progresivo y de los peores pues, no sólo andaremos rotos por la vida -quizá rompiendo otras cosas- pero también estaremos condenando a la desolación a nuestro amado órgano vital por no haberlo recogido, acogido y restaurado previamente. 

Uno anda como muerto en ese desamparo, uno sólo es instinto, hábito, inconsciencia y, uno no puede volver a amar, lo que es, la incapacidad humana de mayor desgracia. 

IRMA, LaPillis 




DE LA OSCURIDAD DE LA MENTIRA - Sentipensando












Hay personas que simplemente apagan la luz y deciden vivir así, 

dentro de la oscuridad de una mentira. 

Con el tiempo les es imposible la claridad y, 

como toda verdad negada, 

no pueden verla con sus propios ojos sin dolor.


IRMA, LaPillis 

DE ARMADURAS - Sentipensando














En la memoria, en el archivo de los primeros acontecimientos importantes de la niñez están, entre otras cosas, aquellas expectativas que se vieron frustradas y que dolieron una y otra vez, cuando sucedieron una y otra vez. Luego, en la adultez, apenas advertimos la acentuada joroba de un vacío interminable y una soledad innombrable, y pocas veces nos damos cuenta del peso de la armadura que por tanto tiempo hemos llevado encima para "protegernos", pero que, por pesada e impenetrable, nos ha mantenido aislados del gozo de vivir plenamente los acontecimientos del presente y de todas las posibilidades del amor que nos aguarda. 

IRMA, LaPillis 

DEL SOBREVIVIR ESCRIBIENDO - Sentipensando

Usted no sabe... Quizá no... No, quizá sí. 

Sobrevivir como escritor/a en medio de un mundo en el que las imágenes (fotos) "lo hacen o dicen todo" es realmente una proeza monumental a la que, además, pocas veces se le hace justicia teniendo en cuenta todo lo que implica y significa en términos de compromiso, intención y consagración. Dan ganas de llorar... Y no lo digo sólo por mí que escribo apenas algunas cosas, no. 

¡Por Dios! cómo hicieron aquellas mujeres escritoras de racamandaca (colombianismo) para contener y aguantar la desmesura de la grandeza y belleza de su bendita vocación sin mostrar pierna o escote y sin embargo, haber llegado hasta esta fecha emergiendo de lo oscuro, saliendo de lo oculto, braceando entre cemento para ser vistas y ser validadas y ser referentes de inteligencias y sabiduría como modelos extraordinarios en pasarelas con reflectores menores que ellas y a juicio de exigentes y "cultos" jurados, casi siempre gente congelada en su criterio, cojos en sus conceptos y mutilados gravemente en sus sentimientos. 

Cómo hicieron aquellos escritores iluminados, genios de exuberante sensibilidad, sabios del dominio del intelecto cuyo perfil mas sensual era su trascendentalidad sobre la piel y hueso del cuerpo existencial y su inteligencia aplicada a la excitación de las ciencias amorosas en beneficio de la humanidad para, todavía, ser el ilustre maestro referido y la necesaria cuota de lucidez y aprendizaje diaria. Cómo hicieron sin Internet, navegar por fuera del mundo, al margen del mundo, aislados del mundo, a solas con sus palabras y sus palabras solas..., y luego trascender por encima de todos los tiempos esquivando la presión de una vida sin monedas y una vocación sin reconocimiento.

No sé, pienso que a la literatura no le interesa presumir sus plumas de oro ni la exuberancia de sus estantes, como sí afinar la singular y única pluma original de cada uno, y de cada uno rescatar la abundancia de su mensaje o contenido, desde el beneficio de la diversidad, importancia y profundidad de sus textos. 

Usted no sabe, quizá no, por eso lo digo. Porque hay "entregas" apiladas afuera de su puerta y de sus párpados, textos cuyas imágenes enunciadas, procesadas y descritas con brillo en los detalles y "a pura letra" son claves para la continuidad del movimiento, del avance, la prosperidad y de la alegría del mundo.

En cuanto a las fotos, públicas y personales, a todas las persigo. Yo misma he reunido dentro mi haber todo un catálogo de lujo y es posible que no pudiera explicarme y expresarme completamente sin ellas.

Un eslabón de oro y otro, es de lo que hablo, de la sobrevivencia que es una sola y uno solo el objeto y el objetivo; como la cadena que no puede ser cadena si alguno de ellos se rompe o falta. 

No hay foto o imagen para este texto, evidentemente. Otra cosa hay, y espero que se vea nítida y persuasiva. Que ojalá se lea.

 

IRMA, LaPillis 





NO SOY LO QUE VES

 


No soy lo que ves,
porque lo que soy
está tan dentro de mí
como la fibra que cubre el corazón
que me da vida

allí es donde reside mi alma,
donde comienza y termina
la pulsación del amor y del estrago

lo que soy, sólo existe
tras la cortina íntima
de un universo ausente de
los ojos que ven

no he crecido desde que nací,
no, a la par del mundo y sus criaturas;
quepo en la minúscula concavidad
de un átomo y, como él,
desaparezco en todas las cosas

así que, no soy lo que ves,
porque lo que soy
es luna en cielo amarillo
y del cielo negro
soy cualquiera de sus gotas

por eso escribo como poeta,
y hago versos que me invento
en lo profundo
de la habitación del silencio
sin voz,
sin lenguaje,
sin libreto

me recreo en esas formas
que ves en mí y entonces,
dices que me ves
como me ves
y tal vez,
como quieres verme.


IRMA, LaPillis


GRACIAS















Gracias. 
¡Gracias por tu vuelo! 
Por todos los talentos, 
las aptitudes, habilidades y fortalezas 
que yo no tengo que están en ti. 

Una de las puntas de tus alas
azoró al cansancio 
y dejó el rastro 
de tu beneficio sobre mí.


Irma, LaPillis 


DEL APRENDIZAJE - Sentipensando

 



Desapercibido dejamos aquel aprendizaje que en su momento, convencidos y dispuestos,  nos implicó paciencia, método y práctica. ¿En qué momento cruzamos la línea del desconocimiento al "saber ya" asumido? Pues esa es una pregunta que hasta podría considerarse intrascendente e innecesaria luego de los retos superados. ¿No es así?

Pues bien, paciencia, método y práctica podrían ser entonces el camino más corto para alcanzar habilidades y experiencia. 

Curioso: nada como unos cordones bien amarrados para recordarnos lo que no se debe olvidar para seguir caminando sin trabas, sin ampollas y sobre todo, para evitar los retardos y descalabros. Otra cosa es la prolijidad, el cuidar cómo nos quede el moñito y cuánto nos importa apretar, aflojar o asegurar el nudo. Pero ese es otro aprendizaje -no menor- que tiene que ver sólo con el/la dueño/a de las manos, ojalá siempre perceptible -porque lo es- aunque no se crea. 

Sonará algo frívolo lo que digo, pero no me estoy limitando a unos cordones y su función. En realidad, estaba pensando -metafóricamente- en lo mucho o lo muy poco que se nos nota cuánto nos importa la calidad y el esmero en la intención, cuando considerando haber aprendido algo, lo dejamos ver continuamente evidenciado a través de los detalles. 


IRMA, LaPillis 




DEL CANSANCIO DE CONTROLAR - Sentipensando

 











Siga así de controlado. No se emocione, no se despeine, no tiemble. No suelte la rienda, siga ajustándola sin parpadear, firme y asegurada aunque apriete y corte la sangre. 

Siga así, controlando y controlado y verá que, tarde o temprano, le tocará pensar qué hacer cuando se canse; porque se cansará, sin plazo ni pausa, usted, o la cuerda. 


IRMA, LaPillis 

LA POESÍA NO DISCRIMINA - Sentipensando

 











La Poesía no discrimina por ninguna razón, causa o condición. 

No excluye ni privilegia. 

No baja la mirada y por eso, no miente. 

También por eso, todos sus múltiples rostros familiares; 

algunos son exaltaciones a la belleza del alma 

otros, 

son testimonios ocultos de la falta de ella 

y su consecuente demencia.


IRMA, LaPillis 


EN TU AGUA

 


























Aunque somos de agua y, 
aunque hubiéramos respirado por primera vez
en el mismo segundo,
ya éramos dos gotas distintas

yo no quiero un espejo
para ver todo el tiempo lo que ya sé: 
mi imagen que sólo se mueve si yo lo hago

yo quiero tu agua,
ver en ella lo que no sé,
verme ahí cuando te mueves y 
cuando no.

IRMA, LaPillis 




DE LO QUE SIEMPRE HAY POR ESCRIBIR - Sentipensando

 














Se puede escribir de lo que sucede en el mundo en una línea. Se puede escribir un poema debajo del agua. Se pueden contar dos y diez historias a la vez. Se puede dejar un registro de las sensaciones que marginaron la memoria de los acontecimientos importantes sin suceder, de los desapercibidos entre un bocado y otro. Escribir de los detalles en detalle o bien, del ritmo en que late y se acuesta el corazón en la noche.

Pero hay días que se van haciendo y van terminando sin voluntad ni empatía, con la molestia de un aparente desgano y de una inquieta e indescifrable renuncia o desengaño.

Hay tristezas, nostalgias, zozobras que no dejan rastro ni mancha en ningún papel, que desaparecen tras el continuo oleaje que muerde la orilla del tiempo.
Hay, también, mentiras tan ingenuas, tan creíbles, tan burlonas y tan sarcásticas como esa.

IRMA, LaPillis

LOS MISMOS EN LAS MISMAS



















Aquí seguimos y estamos:
individuos del superpoblado,
los mismos en las mismas

entre paranoicos y emancipados,
adictos y ensalzados,
suicidas y enamorados,
perversos y elevados,
obsesivos y artesanos,
poetas y cuerdos,
fanáticos y... blancas cometas laicas al viento

sí, aquí seguimos y estamos,
poniéndole nombre a todo,
como si con eso reuniéramos
todas las soledades que somos.


IRMA, LaPillis 

DE LA HUMILDAD - Sentipensando



La humildad

es cuestión de inteligencia y ésta,

de la habilidad para mirar de manera horizontal

a pesar de los altibajos

y más allá de cualquier estatura.


IRMA, LaPillis

SOMOS ESLABONES DE UNA MISMA CADENA - Sentipensando

 








¿En qué momento empezamos a creer, que todos no somos eslabones de la misma cadena? Porque justo en ese momento, ésta se rompió y luego volvió a romperse. Reventada una y otra vez, así hicimos el mundo en que vivimos: un montón de pequeñas cadenitas que no alcanzan a ser argolla para un dedo.

IRMA, LaPillis

ESCLAVITUD

 


















Tengo atragantado un dolor horrible
como nudo insufrible alrededor del cuello

estoy viviendo la muerte de mi alma y
no puedo morir la de mi cuerpo

tengo un grito acorralado
rayando ahora la pared de mi cordura

ya no soy yo, yo, lo que era,
en otras manos desapareció el amor que
era el resguardo de todo mi credo

tengo la mirada de agua, 
el otro, sangre en la mirada,
su látigo ha deshecho en tiras mi esperanza
más que la piel abierta de mi espalda

tengo atravesado el pecho por la belleza de la vida 
con un candado sin ranura de llave pero, 
algún designio o alguna fatalidad rompió 
perversamente mi sueño,
lugar donde les vi, 
donde me vieron los ojos de los seres que amo,
los seres que amo, 
los seres que amo que ya no están

tengo amputada la existencia en todas sus 
extremidades 
y la justicia me condena con cadena la voz,
me aísla de todo
 
y al final es lo de menos, 
porque ya no huyo de nada, 
si acaso, de mí, 
de algún aleteo que me recuerde 
lo inútil de los intentos de escape del 
oscuro cielo de una doctrina que mata todo 
y mata al hombre, 
aquí,
al otro lado de la libertad de usted. 

IRMA, LaPillis 

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis