Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

UNA SOLA PIEZA

 

Mientras lo intentaba por enésima vez,
la realidad me gritó lo que yo no quería ver:
Lo que se rompe, nunca más vuelve a ser una sola pieza

pero es que, 
me gustaban tanto,
le quedaban bien a mi nariz, a mi informalidad,
eran mi toque de elegancia, de coquetería
sus formas no me ocultaban,
sus filtros me protegían,
las llevaba conmigo como mi pelo suelto
hasta que un día -inexplicablemente-
se cayeron de mis manos
y una pequeña fisura separó su estructura

las limpié cuidadosamente,
les puse una discreta cinta,
las pegué con la súper gota de la súper goma,
le hice fuerza,
le di tiempo

me las puse optimista, cayeron,
insistí y las acepté rotas, cayeron,
me las puse otra vez, cayeron,
renuncié,
las guardé

hoy, después de unos meses, las 
encuentro en los “por si acaso” de un cajón,
volví a creer que podría usarlas
y una vez más probé con fuego,
pero el punto de unión se derritió,
un fluido pegajoso quedó adherido
deformando definitivamente su línea original

entonces fue cuando se me ocurrió limarlas para
recuperar su ajuste y su brillo 
pero cuando lo hacía, lo vi:
toda superficie puede limarse y se suaviza
pero limar también es mermar cuando 
de aspereza y astillas se trata,
y esa consecuencia podrá sanar las puntas
pero no alcanzará para juntarlas de nuevo

por distancia,
por absoluta distancia.

IRMA, LaPillis 




APRENDIZAJE

He llegado hace pocos años a la vida,
muy pocos,
apenas comienzo a entender algunas cosas

a las personas grandes, no sé..., 
son tan difíciles;
es que..., entiendo lo que hablan 
pero no lo que dicen,
no siempre me ven y 
no siempre me responden

y yo quiero saber tantas cosas,
y tocarlas, 
abrirlas para ver qué encuentro ahí

aprender de qué estoy hecho,
y el árbol,
y mi pelota

entender para qué sirve
quedarme callado 
y quedarme quieto

no tocar las cosas, 
no correr, 
no levantarme,
no pintar la pared, 
no ensuciar mi ropa,
no comer mis dulces, 
no hablar con extraños,
no decir lo que pienso, 
no inventarme el cuento,
no salir a la puerta, 
no poder quedarme en casa,
no invitar al vecino, 
no mojarme en la lluvia,
no probar la tierra ni probar la torta,
no andar desnudo, 
no gritar ni reírme duro,
no dormir con mi perro y 
no jugar,
entender para qué sirve no jugar...

he llegado hace pocos años a la vida,
muy pocos,
apenas comienzo a aprender algunas cosas,
como por ejemplo, 
sobre la importancia que tiene el "no" 
en la forma en que los grandes 
llegan a ser felices en la vida.

IRMA, LaPillis 
2012




CON MI PLUMA - video


 Escribí versos, escribí cantos, 
escribí denuncias, testimonios, 
desvaríos y romances. 

Escribí "colmena" como la abeja obrera 
y "tejido" como la artesana araña. 
Escribí "salado" como decir "guajiro" 
y "dulce" como decir "hermano". 

Escribí del amor, del desamor escribí. 
Escribí muchos poemas como pájaros. 

IRMA, LaPillis 

DEL TERRORISMO MEDIÁTICO - Sentipensando

 

    

En estos tiempos, el terrorismo mediático es el arma más eficiente de la violencia. Responsables somos todos del caos que hemos levantado con la ligereza y sedicia del uso de palabras e imágenes. Ahora el colectivo -esponja receptora de viscerales y encontradas posiciones- se debate en medio del ruido de las ideas en sus cabezas y el miedo que empuja con fuerza las puertas de las casas. Mientras, la violencia sonríe y se va ajustando su corona.

No puede ser que sigamos sin cuestionarnos lo que estamos repetitivamente haciendo mal y esperar que las causas se honren y salgan bien. No puede ser. Qué más nos hará falta ver y vivir para entenderlo. 

IRMA, LaPillis 


LO CONTRARIO AL AMOR ES EL MIEDO

 


Los violentos, los malignos,
como acaloradas llagas del tejido humano,
de ira inflamados,
de rabia alimentados

pobres en la palabra, 
miserables en los hechos,
ignorantes por ignorados, 
agresivos por agredidos,
mal educados por mal queridos

de la cuna a la tumba, fracasados

violentos, violadores, viles destructores 
de la flora, de la fauna,
del violín y de la luna,
sombra eterna de todas las sonrisas,
hipócritas feroces de la vida,
idiotas habitantes de la muerte

ciegos, sordos, atrofiados, 
serviles convencidos,
memorias con patas y lenguas largas
que son réplicas absurdas 
de una historia interminable,
perforada y agitada en su centro
por el odio

Soy el Amor,
y esto que digo
me lo describió el miedo 
sin mirarme ni una sola vez a los ojos. 

IRMA, LaPillis 




CELEBRACIÓN

  

Tengo ganas de decirle que le amo,
irreversiblemente,
como el sol del día uno universal 
que es el mismo de hoy 
en su trayecto avante 
sin pausa y vitalicio


yo sólo quiero decirle que le amo,
y anunciarle fiesta en nuestro honor 
en casa de los dioses
por esto de sentirme, 
yo, 
ahora, 
tan amada por él.  


IRMA,LaPillis 




MILAGRO

 

Allí estaba,
por fuera de la horizontal del ojo, 
un inalcanzable racimo de hojas vivas
incrustado entre los ladrillos ásperos y sucios
de una elaborada, fría y antigua fachada

nada de aquella edificación 
-con todo y su majestuosa presencia-
me robó el aliento como 
aquella "manchita" verde -en medio de la nada-
saludándome, ebria de soledad

ella, adueñada de mis ojos y yo de la sorpresa,
le dije que le haría un poema mientras
cruzamos, en ese instante,
distintas nostalgias, las dos

allí quedó erguida la esperanza, 
a la intemperie su vulnerabilidad
sobreviviendo sin fatiga su obstinada raíz
entre venas de cemento y escombros de pie

allí estaba,
viva, 
sana,
testigo y testimonio,
milagrosa 
como un poema ofrecido lleno de agua.

IRMA, LaPillis 

UN MUNDO RARO - Sentipensando












Ridiculeces, chismes y bufonadas; rarezas increíblemente privilegiadas que suben como espuma sobre el gusto y el antojo de la humanidad.
Un mundo "raro", dicen, y ese adjetivo lo absuelve todo.


IRMA, LaPillis

DEL ARTE - Sentipensando


El arte, cualquiera que sea, es un campo abierto para visitar y experimentarnos "en" y "desde" la emoción. La emoción es el "big bang" que nos activa y nos mueve. Todo arte es un pequeño "Big bang" en el universo infinito del ser. 

Los "críticos del arte" son como partículas desorbitadas que andan detrás de averiguar teorías inútiles e imposibles, en un espacio de soberanía universal sin nombres. 

Irma, LaPillis 




LÁSTIMA




Lo que lastima es la propia lástima

lástima tu estima en esa tormenta púrpura
desnucada con el brazo del caos

lástima la herida mía por lo que no vi,
por estar viéndote,
por el amor que no tienes.

IRMA, LaPillis 



DE LA INTERPRETACIÓN DEL POETA - Sentipensando




La Poesía mira bajo la epidermis del simple acontecer, siempre más allá de la piel, por donde se siente más caliente o más frío, por donde transita el caos o la bendita pulsación.

Se le llama Poeta al que sabe interpretar ese lenguaje mudo sin señas ni símbolos, y puede explicarlo con nítidas imágenes de tangibles letras. 

IRMA, LaPillis 


DEL TIEMPO PERDIDO

 

En la prisa por el espanto 
del tiempo perdido,
la muerte afila su sonrisa sin ser vista

nadie la ve porque todos corren,
no corren de ella,
corren de ellos

van mutilando los brazos del día
y la noche se acuesta en el piso
con hambre

hacen ruido,
filas,
reglas,
el espacio es el oro
por el que se tumban las cabezas

la masa está cruda y, 
el horno,
ya perdió su fuerza.

IRMA, LaPillis 




DE LA LIBERTAD PROPIA - Sentipensando



- Y, ¿para dónde va Vicente?
- Para donde va la gente.
- Pobre Vicente; siempre haciendo lo mismo. Si tan sólo pudiera soltarse los tobillos de sus grilletes mentales podría darse cuenta de que, al abandonar la consideración de su propio criterio y voluntad, está reduciendo su propia existencia a un espacio minúsculo en donde poner un pie delante del otro para caminar no es posible. Eso se llama sometimiento y su consecuencia es, la humillación del derecho a la libertad propia.

IRMA, LaPillis

 

TRANSPARENCIA



Caída monumental,
vértigo y espasmo

toda la fuerza sublevada,
todo el peso liberado

sólo desbocándose
sobrevive una catarata,
toda su transparencia
se lo debe a ello.

IRMA, LaPillis 




DE ESOS SILENCIOS



Me enfermo del peor de los silencios,
soporto su escalofrío y todos sus calambres 
frente los ojos que se confunden con el 
rosado de mis mejillas afiebradas

no es mentira si no lloro,
si me levanto un poco y camino,
si me quedo mirando cuando nada miro o, 
si no me quejo y sonrío

me enfermo de estas aguas que no fluyen,
de saber del lujo que es para mí la espera,
que cada vez que respiro… duele,
que me duele la tarde cada vez que termina 
me duele demasiado la soledad de mi cuerpo

pero no, no moriré por esto,
aunque esta sea la estancia más oscura 
la última instancia de este sueño

sólo estoy enferma del peor de los silencios,
presintiendo el no retorno del deseo
ya casi,
sintiéndome
sobreviviente absoluta de ti.

IRMA, LaPillis 




Video


 

LA HORA DEL LIMBO

 

Esos estados inmersos en el sin saber,
ese lugar donde 
la pesada incertidumbre te 
empuja al fondo del pozo como 
cuerpo de pluma con pies de piedra, 
por horas, 
por días,
respirando sin pulmones

todo parece haberse detenido en 
el borde inferior de la esquina de esta página,
justo en el renglón que dice:
“y deberás empezar de nuevo y 
de nuevo, y una vez más, 
y así sabrás que…”

entonces, 
quedas como estás, sin estar,
ni en lo caliente, ni en lo frío,
parecido a un reloj detenido en 
la muñeca del limbo
donde el tiempo en espera se reprime

pero, 
eso es falso,
porque la vida se las sabe todas:
pasa y te saluda -paralela-,
te alza una mano y se despide 
mientras tú le miras 
y sólo sabes que 
sigues inmerso, inmóvil,
en algo así como... la nada.

IRMA, LaPillis 





DEL ARTE DE ACTUAR - Sentipensando






















Lo que yo creo es que el artista debe tener un mínimo de acercamiento a las emociones. No siempre lo que se interpreta, necesariamente, se ha experimentado en carne propia, pero de alguna u otra manera la sensibilidad que les caracteriza les ha permitido -para bien o para mal- detenerse, observar, adentrarse en el otro, en el espacio que ocupa y hasta en el sentimiento que oculta, hasta capturar las emociones, asimilar la conmoción, la revelación, el estruendo, la ternura, el estallido, incorporándolas a su lenguaje, apropiándose de sus matices aunque éstos no sean siempre agradables. Sin embargo, en general, pienso que es primordial y necesario el contacto directo o indirecto con la experiencia -esa maestra- con las emociones propias y ajenas, porque creo que no se es posible transmitir con fidelidad y credibilidad un sentimiento, cuando éste nunca nos ha atravesado la piel con toda su fuerza y con todo el sentido de su mensaje calado en la sangre y en el hueso.

IRMA, LaPillis

EL AGUA QUE DESTILAS












Te pienso a cuenta gotas,
treinta segundos, treinta gotas

juntas son la causa de este charquito 
que no me deja pasar

en realidad, chorreas 
incesante, 
impetuoso,
abundante, 
histérico como mi ojo derecho cuando
se pone intenso porque no sueña 

te pienso de esta manera subyugante,
inmerso en lo profundo de mi voluntad,
desafiando mi capacidad de olvido,
de cualquier cosa

y así, permeas los diálogos entre 
un día y otro
escurriéndote en mi memoria,
humedeciendo el agua que destilas,
esa que yo, sedienta,
no alcanzo a beber.

IRMA, LaPillis 


ADIÓS IMPAR



Ojalá que el olvido de mí
te llegue mucho antes que la indiferencia,
y entonces, 
ojalá que mi indiferencia llegue puntual, 
justo antes de tu olvido

todo, ojalá, sí

como quien espera que no suceda 
la mordida profunda
del inminente adiós impar. 

IRMA, LaPillis 




DE LAS PALABRAS Y SU AUTORIA - Sentipensando



















Hay palabras de todo tipo y de todo origen y, de alguna manera, en tantas ocasiones las asumimos sin derecho de autoría y reconocimiento. Así, hay palabras que son amores, grandes favores y verdades que lo mínimo que esperan -si acaso esperan algo-, es la mención del nombre de quien las ha reunido y las ha hecho libres para el bien y/o el placer de otros.

IRMA, LaPillis 

COMO ERA YO, COMO SOY AHORA



Yo era niña sin conjugar verbos,
yo era tímida, 
bochornosamente retraída

yo era silenciosa y solitaria,
risueña y sociable, sin embargo,
yo era de pelo largo, y miedosa

yo era feliz sentándome en las pestañas del mar, 
en el mar

yo era un pez,
yo era una historia de corto párrafo,
de largo suspiro

Ahora, 
soy una mujer cincelada por el tiempo, 
nueva, reparada, curtida, 
vieja como la experticia,
niña como la caricia,
con las añadiduras, las fisuras y 
condecoraciones en las escamas 
de lo que yo, no era entonces.


IRMA, LaPillis 



TARDE












Ella morirá de todos modos,
ni el tamaño del zapato,
ni la belleza del espejo,
ni el dorado de la alfombra,
ni lo blanco de su lino,
ni su credo,
ni su ideal,
ni su bordado,
nada de eso decidirá su estación
ni su estadía

ella es alma en cuerpo en tránsito
como el más longevo de los seres vivos

se mueve y suena
como ahora,
como cascabel enamorado,
como bosque que parece quieto pero
pestañea y cruje

busca su savia,
relincha su furia,
atiza su canto,
acuna su luna,
persigue su risa,
escribe su llanto,
ama su aliento,
espera su tiempo... 

pero ella,
ella morirá de todos modos,
una noche,
una tarde,
una mañana,
un quién sabe cuándo caerán 
de rodillas sus trofeos 
y la continuidad de su misión prestada

entregará su puesto sin llevarse, siquiera, 
una caja con tres cosas,
hasta sus flores llenarán otros jarrones
y su más preciado poema
desaparecerá de los labios de su amado

no habrá entonces diferencia
para sus ojos ausentes,
ni para su corazón "Brand new" sin respuesta,
ni indicios de un abrazo

no habrá tiempo
tampoco habrá mejilla tibia
ni húmedo cielo
para el tardío beso.


IRMA, LaPillis 



VENTANAS ABIERTAS




Las ventanas abiertas 
se asemejan 
al amor enamorado:
desde adentro
la mano desanuda la garganta,
libera el pestillo,
despliega las coquetas alas

la brisa despeina,
atiza la hoguera,
la casa invita

el paisaje entra y se acomoda

las ventanas abiertas
se asemejan al sol 
entre las piernas de la luna.

IRMA, LaPillis 




LA VOZ DEL TRIGAL


No aspiro a la cordura, puesto que fue allí
desde donde se lanzó la razón para callarme

no quiero del agua, el silencio,
ni de la tierra, su boca contenida

tengo la noche entre letra y letra,
tengo un montón de luces quebradas, 
tengo la sensatez a media gana
y algunas ilusiones de luto

pero tengo también una ventana,
una ventana cruzada de amarillo luna,

un reguero de semillas sonriendo afuera
y una sonrisa de pájaros como horizonte  
  
no renuncio por eso a la locura, 
puesto que es allí, desde donde me habla
el trigal con frenesí y me convence 

limpia su voz, me dice a veces:
"un cultivo de espigas", eso somos,
y una sola espiga, ¡eso es pan!


IRMA, LaPillis 

PEQUEÑO GIGANTE - A mis hijos Daniel y Pablo

  
Es tu existencia, pequeño gigante,
la abundancia del amor en pleno, 
el alimento perfecto, 
la estancia de la ternura, 
el regreso del tiempo perdido, 
el mágico instante que ocupa la felicidad. 


Tus ojos, pequeños gigantes,
como canicas que titilan y deslumbran 
con su reflejo limpio y bondadoso, 
llenitos de lágrimas, llenitos de risa, 
atentos, asombrados, 
dormidos, abiertos; 
lamparitas encendidas en la casa. 


Con tus manos, pequeñas gigantes, 
vas dejando dulcísimas manchitas 
de colores en las paredes 
y en el revés del corazón; 
con una sola de tus sonrisas 
sueltas los nudos de mi garganta 
y tu risa embalsama mis tristezas. 


No sabes, pequeño gigante, 
que en un abrazo rodeas el mundo 
y abrazas mi cuello haciendo posible todo. 
Tampoco sabes aún, hijo mío, que me hago 
gigante y pequeña cuando te miro, 
y que veo en ti, todos los recuerdos 
del amor que soy.


IRMA, LaPillis 
Poema de mi primer libro A VERSOS LA VIDA, 2012

DE MI NOMBRE



Hola, soy IrmA

si se fija bien y con cierta paciencia,
en el interior de mi nombre están
esas dos consonantes invisibles que soy:
la "R"
de rinoceronte,
de remolacha,
de rayo y
de romance,
la del "re" que antecede a tantos verbos
y, la de la segunda nota musical

soy también la "M"
de mosca,
de matriz,
de montaña,
de melón,
de molécula,
de menos,
de más,
la de la nota Mi... ¿mi?

ahora, en cuanto a mis vocales...,
a ellas no les dé mucha importancia,
a esas
las observo yo,
las tiemblo yo,
las vigilo y las aguanto yo,
ellas son las torres de las esquinas
del tablero en donde juego,
la medida que me recuerda 
mi distancia entre 
la tierra
y
el cielo.

Hola, soy IrmA.


IRMA, La Pillis 


HAY DÍAS

   

Hay días vacíos,
días con residuos de otros días,
días limpios
y días consumidos 

hay días llenos de gracia
y días llenos de hastío

hay días que terminan solos
y otros, que no terminan 

hay días contigo y,
días
y días
y días 
sin ti.

IRMA, LaPillis 

Arte, Aldo BALDING


A PROPÓSITO DEL DÍA DEL ESCRITOR, DE LA ESCRITORA Y DE LA ESCRITURA

 

En todas partes del mundo hay uno, en todos los lugares una persona apretando un lápiz, tecleando ideas, anotando sueños. Allí, en el barrio, en la oficina, en el campo, detrás de unas gafas cualquiera. 

Ellos quizá hablen poco, quizá se la pasen mucho tiempo a solas, tal vez parezca que están ahí y ¡están!, pero sólo físicamente; quizás están soñando con los ojos abiertos o bien inventando los detalles de una historia; así como hay otros que sólo escriben de lo que van viviendo o de lo que están buscando o bien, de lo que no saben, para saber. Quizá es ése que escribe y escribe y no para, porque el punto final -impredecible- es lo único que detiene las palabras -plumas- de perderse o irse con el viento. También está el del "bestseller", el que prefiere el anonimato, el que no ha podido publicar nunca, el que viaja para escribir y el que escribe para vivir. El que sólo escribe. 

En todas partes del mundo hay uno, un ESCRITOR. Qué bien. Ellos son los que hacen posible los diálogos universales porque pueden ponerle tono, tiempo y voz a todos los seres vivos y al entorno natural que, de mudo no tiene nada. En realidad, pueden poner lo que les de la gana, porque ellos habitan en la periferia y en el centro de lo imaginario, en donde encuentran un mundo paralelo que crear. Pero así también, son ellos los que han entregado su existencia y dado su vida, con tal de decir y contar, sin un ápice de falsedad o mentira, de miedo o cobardía, "por dónde es que viene y va el agua que pasa por el río".

Los Escritores, maestros imprescindibles, como los niños recién nacidos o como los ancianos felices. Aunque a veces se enredan, se cansan o se demoran cargando "todo el llavero", siempre logran abrir todas las puertas de la vida real pues las consideran todas, todas imaginarias. 

Y así, al que más y al que menos haya escrito un texto, un renglón, un párrafo o un verso para otros, para tí, para mí, HOY se reconoce la importancia de su oficio, el propósito de su misión y la razón de ser de su vocación. Se le agradece. Se le lee. 

A todos ellos, ellas, eslabones contiguos mano a mano, cómplices de la provocación del pestañeo y la salvaguardia de la causa y el efecto de este oficio, 

¡FELICIDAD, GRATITUD Y LETRAS! 


IRMA, LaPillis 

🖋️🤍🎈

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LAMPARITAS - Sentipensando

 


Al nacer, todos llegamos con una lamparita encendida. Es nuestro deber y nuestro derecho mantenerla así durante todo el trayecto de la vida y mientras caminamos hacia nuestro horizonte particular pues, calor, fuego y luz son las tres cosas fundamentales que necesitamos para acompañar la existencia. 

Calor: la justa medida del amor que procura, privilegia y preserva la calidad y calidez de todas las cosas que armonizan y equilibran la vida.

Fuego: la justa medida de apasionamiento y entusiasmo que todo lo mueve, lo potencializa, lo crea y lo reinicia. 

Luz: la perfecta medida de conciencia y sabiduría que todo lo revela, lo encausa, lo facilita y lo ilumina. 

Al nacer, todos llegamos al mundo del bien y el mal con una lamparita encendida.  Cada lamparita pertenece a uno y a un sólo ser único; pero ellas son al mundo como los dedos a la mano. De la vida, son la vida; del ser, son el don. 

Al nacer, todos llegamos con un don. 


IRMA, LaPillis




HA MUERTO UN ÁRBOL - Sentipensando


Ha muerto un árbol. No era cualquier árbol. Era mi vecino. Vivía justo frente a la ventana en donde me siento a escribir todos los días. Era un compañero de diálogos e intercambios de savia, de lúcida e inspiracional belleza. Era un ser vivo majestuoso y longevo. Cayó de repente hace un par de días, como han ido cayendo otros que, como él, se cargaron de agua tras continuas lluvias que hicieron que sus raíces no encontraran tierra estable y suficiente para arraigarse y aguantar su peso. Qué pena se siente ver la caída de un gigante; de un gigante desinteresado y generoso.

Ahora me pregunto sobre lo que sigue para él, ¿qué pensarán los guardabosques y la industria maderera cuando lo vean ahí tirado? Enorme él con su larguísimo y robusto tronco tendido y dispuesto a ser retirado en pedazos, en pedacitos. 

Pero, yo quiero ir más allá del evento, del mueble o la pieza de madera en la que lo convertirán. Los árboles originalmente son seres vivos. Las industrias, todas ellas movidas por seres vivos. Nosotros, seres vivos que lloramos a nuestros muertos. ¿Llorarán los árboles a sus similares cuando éstos caen definitivamente al suelo? ¿Le harán duelo? ¿Le temerán al momento de su turno? ¿Notarán ellos sus ausencias? Todo esto, absurdos de preguntas que se me ocurren a sabiendas de que jamás rebotarán respuestas comprobables o ciertas. Qué tontería la mía ahondar en estas cosas; todos los días se cae o hacen caer un árbol por ahí. Hay asuntos más importantes en qué pensar, en qué ocuparse, dirán. 

Y sí, qué necedad cuestionarse sobre el comportamiento de la naturaleza, si tantas veces, ella solita se ha explicado por sí misma; es maestra, sin academia y sin retórica; ejemplar en su constancia, consistencia, entrega y puntualidad; contundente y sabia al enseñar que ningún ser vivo es paisaje mientras ocupa un espacio y respira. 

Ha muerto un árbol. No era cualquier árbol. Era un digno galán de una exuberante arboleda que ahora, desde mi ventana, se ve incompleta; danzaba, cantaba, me daba ideas, limpiaba el aire y guardaba nidos. De buena madera era.

IRMA, LaPillis 






COMO LECHE AL FUEGO













Se prende el fogón,
se pone la olla,
se echa la leche,
se pone a hervir

se espera y, mientras,
sin perderla de vista,
se hace todo lo demás

a este ritual se le llama "día"

al final, lo importante es calentarlo,
observarlo para que no se desborde,
beberlo poco a poco 
¡con todo y su espuma!

la vida es como una olla con 
leche al fuego: 
para beberla en su forma óptima,
hay que "estarla mirando".


IRMA, LaPillis 


ACERTIJO EXISTENCIAL

 





De la manada,
del jardín,
del sistema,
del firmamento,
de la multitud,
de la red
no es -ni siquiera-
esta sombra mía que orbita sin
trascender las paredes del mundo

de quién es entonces,
la huella que tiene mi nombre,
de dónde es la luz que me hace sombra,  
con qué argumento me creerá algún día,
algún juez de la tierra, esta historia

no obstante,
hablan los zapatos en mi closet,
sobran las pruebas,
suman los testigos y, sin embargo, 
como un acertijo, 
pareciera que, 
justo cuando lanzaron el semillero,
el viento hubiera estornudado
sobre mí.  

IRMA, LaPillis 



HUBO UNA VEZ





Hubo una vez un mundo 
donde la gente leía:
miraban primero las letras solas,  
luego las juntaban,
¡ésa era una palabra!

una palabra decía tanto
como dos o más seguidas,
y la gente quería saber más
decir más...,
¡ésa era una frase!

entonces, escribieron mucho,
mucha verdad,
mucha mentira,
muchas historias,
mucha mierda...,
¡eso era un libro!

de todo se escribió, incluso
sobre el sentir,
sobre el pensar,
sobre el vivir,
sobre el amar...
¡ése era un poema!

hubo una vez un mundo así 
pero, 
había que evolucionar.

IRMA, LaPillis 


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis