LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

DEL APRENDIZAJE - Sentipensando

 


Desapercibido dejamos aquel aprendizaje que en su momento, convencidos y dispuestos,  nos implicó paciencia, método y práctica. ¿En qué momento cruzamos la línea del desconocimiento al "saber ya" asumido? Pues esa es una pregunta que hasta podría considerarse intrascendente e innecesaria luego de los retos superados. ¿No es así?

Pues bien, paciencia, método y práctica podrían ser entonces el camino más corto para alcanzar habilidades y experiencia. 

Curioso: nada como unos cordones bien amarrados para recordarnos lo que no se debe olvidar para seguir caminando sin trabas, sin ampollas y sobre todo, para evitar los retardos y descalabros. Otra cosa es la prolijidad, el cuidar cómo nos quede el moñito y cuánto nos importa apretar, aflojar o asegurar el nudo. Pero ese es otro aprendizaje -no menor- que tiene que ver sólo con el/la dueño/a de las manos, ojalá siempre perceptible -porque lo es- aunque no se crea. 

Sonará algo frívolo lo que digo, pero no me estoy limitando a unos cordones y su función. En realidad, estaba pensando -metafóricamente- en lo mucho o lo muy poco que se nos nota cuánto nos importa la calidad y el esmero en la intención, cuando considerando haber aprendido algo, lo dejamos ver continuamente evidenciado a través de los detalles. 

IRMA, LaPillis 


DEL CANSANCIO DE CONTROLAR - Sentipensando

 









Siga así de controlado. No se emocione, no se despeine, no tiemble. No suelte la rienda, siga ajustándola sin parpadear, firme y asegurada aunque apriete y corte la sangre. 

Siga así, controlando y controlado y verá que, tarde o temprano, le tocará pensar qué hacer cuando se canse; porque se cansará, sin plazo ni pausa, usted, o la cuerda. 


IRMA, LaPillis 


LA POESÍA NO DISCRIMINA - Sentipensando

 


La Poesía 
no discrimina por ninguna razón, causa o condición. 
No excluye ni privilegia. 
No baja la mirada y por eso, no miente. 
También por eso, todos sus múltiples rostros familiares; 
algunos son exaltaciones a la belleza del alma 
otros, 
son testimonios ocultos de la falta de ella 
y su consecuente demencia.

IRMA, LaPillis 


DE LO QUE SIEMPRE HAY POR ESCRIBIR - Sentipensando

Se puede escribir de lo que sucede en el mundo en una línea. Se puede escribir un poema debajo del agua. Se pueden contar dos y diez historias a la vez. Se puede dejar un registro de las sensaciones que marginaron la memoria de los acontecimientos importantes sin suceder, de los desapercibidos entre un bocado y otro. Escribir de los detalles en detalle o bien, del ritmo en que late y se acuesta el corazón en la noche.

Pero hay días que se van haciendo y van terminando sin voluntad ni empatía, con la molestia de un aparente desgano y de una inquieta e indescifrable renuncia o desengaño.

Hay tristezas, nostalgias, zozobras que no dejan rastro ni mancha en ningún papel, que desaparecen tras el continuo oleaje que muerde la orilla del tiempo. Hay, también, mentiras tan ingenuas, tan creíbles, tan burlonas y tan sarcásticas como esa.

IRMA, LaPillis




LOS MISMOS EN LAS MISMAS


Aquí seguimos y estamos:
individuos del superpoblado,
los mismos en las mismas

entre paranoicos y emancipados,
adictos y ensalzados,
suicidas y enamorados,
perversos y elevados,
obsesivos y artesanos,
poetas y cuerdos,
fanáticos y... 
blancas cometas laicas al viento

sí, aquí seguimos y estamos,
poniéndole nombre a todo,
como si con eso reuniéramos
todas las soledades que somos.


IRMA, LaPillis 

DE LA HUMILDAD - Sentipensando


La humildad
es cuestión de inteligencia y ésta,
de la habilidad para mirar de manera horizontal
a pesar de los altibajos
y más allá de cualquier estatura.

IRMA, LaPillis

SOMOS ESLABONES DE UNA MISMA CADENA - Sentipensando

¿En qué momento empezamos a creer, que todos no somos eslabones de la misma cadena? Porque justo en ese momento, ésta se rompió y luego volvió a romperse. Reventada una y otra vez, así hicimos el mundo en que vivimos: un montón de pequeñas cadenitas que no alcanzan a ser argolla para un dedo.

IRMA, LaPillis

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

POEMAS LARGOS

Dicen que los poemas largos están  condenados a no ser leídos yo escribo poemas largos nada tengo en contra del decir breve,  o dudas del po...