sábado, 10 de diciembre de 2016

Poema, EL TREN DE LA VIDA


Pasan los días
en vagones vacíos
sin agitar las manos
que guardan
ansias
temperaturas
formas
aromas
momentos
palabras.
Pasan los años
adentro de vagones
impersonales
como habitáculos
extraños sin destino
con ventanas que lloran
los ojos sin consuelo
del que va sólo
del que... no va.
Pasa la vida
frente a mis ojos;
todos los vagones
veloces
fugaces
ocupados
vacíos
y, yo no sé
porqué sigo aquí
esperando...
Ya después de la vida...
...qué.

IRMA PÉREZ, La Pillis

No hay comentarios:

Publicar un comentario