lunes, 2 de enero de 2017

Es una necedad creer
que el recuerdo de un beso de amor
- un beso de amor -
es un embeleco del romanticismo para
- como un cebo - alimentar 
el enamoramiento y el deseo.
Es mucho más que eso.
Esa evocación en particular
en momentos de extensa
soledad, amargura o nostalgia
tiene la potencia irreversible de
 reanimar el pulso imperceptible
del tiempo
y el poder de eclipsar
el desencanto brutal que provocan
las renuncias desesperadas.
¡Qué despilfarro olvidar ese auxilio!
Ese es el poder de ese beso;
lo sabe
- bien lo sabe -
quien besó así y, lo recuerda.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2016

1 comentario:

  1. No puedo estar más de acuerdo. Por eso éste fin de año, en vez de uvas, nos dimos 12 besos de amor, de ésos.

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