domingo, 6 de agosto de 2017

No aspiro a la cordura
puesto que fue allí, desde donde
se lanzó la razón para callarme
no quiero del agua, el silencio
ni de la tierra, su boca contenida;
tengo la noche entre letra y letra
tengo un montón de luces quebradas
tengo la sensatez a media gana
y algunas ilusiones de luto
pero, tengo también una ventana
una ventana cruzada de amarillo luna
un reguero de semillas sonriendo afuera
y una sonrisa de pájaros como horizonte
no renuncio por eso, a la locura
puesto que es allí, desde donde
me habla el trigal con frenesí y,
me convence
limpia su voz, me dice a veces:
"un cultivo de espigas"
eso somos
y, una sola espiga
eso es pan.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2017

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