Le digo que no me hable,
que se vaya con su guacal sin abrir
y que lo lance al mar cuando
más encrespado esté
le digo que se aleje,
que tiene mal aliento,
que corta la leche,
que si quiere, que se caliente
hasta hervir, que para eso
no hay olla que no le escupa
le digo que está soñando,
que no seré su pareja de baile
ni lima para sus cerillas,
le digo, y mientras tanto,
la rabia me da la espalda
¡le veo!
su fracaso es una empinadísima joroba
que se tapa con un traje
de insignificante palidez.
IRMA, LaPillis
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"Toda crítica verdadera es un acto de amor".