Hubo una vez un tiempo en que la gente se enamoraba espontánea, profunda, apasionada y seriamente. Ese intercambio equitativo y fluido de semejante emoción y experiencia era la máxima felicidad y una de las ilusiones más hermosas por vivir. Pero la gente era traicionera, embustera, resentida, visceral, ingrata y muy egoísta; así que con el tiempo, esas influencias hicieron tanto daño en los corazones, que no hubo confianza posible de recuperar para poder volver a vivir aquello. Desde entonces, enjuiciado el amor, fue condenado a pagar todos los platos rotos. Dicen que pocos lo defienden aún, que la gran mayoría lo acusa de que todo es culpa de él y, algunos le temen tanto, que hasta lo eliminaron de todos sus contextos de vida... ¡Así viven!, dicen.
LA PILLIS
IRMA PÉREZ ESCORCIA
BIENVENIDOS
Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras,
donde el alma se expresa sin máscaras
y cada verso es un latido compartido.
Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.
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En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.
Escribí versos, escribí cantos, escribí denuncias, testimonios, desvaríos y romances. Escribí "colmena" como la abeja obrera y...

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"Toda crítica verdadera es un acto de amor".