LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

SIN VOS... - La Pillis Poetuits


DE PUERTAS, DE CONTINUIDAD - Sentipensando




Uno nunca sabe delante de qué "puerta" está. Tampoco uno puede asegurar en qué instante se entra; en qué momento la voluntad rota sus estaciones y el entorno desaparece en rutina. El tiempo pasa por las pieles de las sillas y el cuero de las manos. La movida es intensa. El orgasmo y el caos son dos brazos alzados a cada lado del vulnerable esqueleto de la vida, y pocas cosas permanecen intactas e inmóviles como los ojos yertos de un maniquí. De allí, entran y salen para nunca más o para siempre, los nombres y los recuerdos que cuentan la historia que somos, la que vamos haciendo, la intransferible, la irreversible.
Uno nunca sabe de la continuidad nada, porque continuar es un verbo plural que funciona paralelo al universo. Sin embargo, todo lo que necesitamos entender y saber es que, aunque lanzados a la vida, siempre hay un hilo que nos enlaza unos a otros, un arnés que nos rodea, un faro que es centro, interior y periferia, y una llave maestra que abre todas las "puertas".

IRMA, LaPillis 


JORNADA

Al final del día,
ellos
se desocupan,
salen,
llegan
buscan dónde
tirar lo que traen,
el bolso,
el traje,
la conciencia
cuando la almohada se hunde,
se quedan sólo,
con lo que son.

IRMA, LaPillis 

URGENCIA

Amanece,
y es urgente verte,
siempre es urgente
esta necesidad se levanta temprano,
-antes que yo-
y pone mis ansias
a galopar sin detenerse
amanece,
y en medio del alboroto
que hago con la cucharita del café
y con la punta de mi zapato,
voy intuyendo, penosamente,
a esta urgencia en sala de espera,
y a la enferma esperanza
de “otro día sin ti”
sin precisar cuidados,
desahuciada
amanece,
y todo vibra sin aire como golpes
de tambor en cuero tenso,
y me siento como su única nota
discordante,
y monótona
y sola…
ahora,
me urge sólo que este día termine,
para que otra vez
amanezca con otra premura,
con la misma,
con esta de verte todos los días,
urgentemente.

IRMA, LaPillis 

TODO EL DÍA


Un minuto sí, el otro no
el siguiente sí, el otro no

como oleaje con
distintas mareas,
viene,
va,
a mi orilla va y viene

un minuto sí, el otro no
el siguiente sí, el otro no

y así,
en esa sucesión
todo-el-día, 
pensándole.


IRMA, LaPillis





LA CARRERA DEL TIEMPO


El tiempo no conoce la paciencia,
aburrido en su rutina,
parece eludir el tedio de no ser más que eso,
y de no tener boca qué besar
el tiempo es un envidioso
asolador de la luz y de los ánimos
nadie se escapa de perder el aliento
o de claudicar en la insuficiente pausa,
pues él,
desde de su primera y única lanzada,
sólo sabe correr.
IRMA, LaPillis


DEL TIEMPO Y SU MOVIMIENTO - Sentipensando


Sospecho del tiempo. Cada vez que se deja ver, yo estoy en medio de una fiesta fabulosa a la que él -por supuesto- no ha sido invitado. Seguro que le molesta ser ignorado, que creamos que a veces se queda dormido o que no tiene el estado físico de un atleta disciplinado y persistente.

Sospecho de su silencio, pues lo real es que aturde su forma de acoso y su capacidad sigilosa de llegar e irse, sin que nada ni nadie lo note. Por otra parte, es astuto con sus nombres, ya que con ellos seduce y trama al sufrido, al entretenido y al soñador; por eso es constante repitiendo sus trucos, como lo hace el solapado segundero de un reloj de escuela.

Sospecho del tiempo, sí. Hoy, este día, este momento, a esta hora en que no me encuentro en una fiesta fabulosa, parece que se me hubiera colgado del cuello, habiéndose -previamente- pegado los pies al piso con cemento.
Su velocidad es temperamental e impredecible; su dirección, como una flecha lanzada, irreversible, determinante. ¿Será que muere cada vez que se llama "fin"? ¿Pasa él, o somos nosotros los que pasamos?

Con esta sospecha de que nada lo mueve ni lo conmueve, será mejor marcar el paso a su ritmo sin más preguntas; al final, lo suyo es la no permanencia y por ello, también lo mío.
Pero a veces, cuando se siente intensamente la hermosa vida, se quiere que: si es reloj, que impacte contra el piso; que si es puente, que se descuelgue; que si es ojo, que le caiga ácido y que, si es latido del corazón del universo, que pare, que se espere a sí mismo, que es-pe-re, y que no sepa, si lo que sigue es un fin o un reinicio de todo.
El tiempo... El tiempo es la misma vida moviéndose.

Vamos.

IRMA, LaPillis


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

POEMAS LARGOS

Dicen que los poemas largos están  condenados a no ser leídos yo escribo poemas largos nada tengo en contra del decir breve,  o dudas del po...