LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

RIENDA SUELTA

Ven, mi amor,
descosamos esta distancia
tan apretada,
tan zancona,
tan virgen,
tan malparida

¡camina, ven aquí!
acuéstame,
ponme,
levántame,
ajústame a tus manos,
ábreme la boca mientras me
muerdes los tobillos y,
la boca

encuéntrate conmigo, amor,
deshagamos la distancia esta tan
apretada,
zancona,
virgen,
malparida y, finalmente,
¡soltémonos!
de tan próximos.

IRMA LaPillis





DEL TIEMPO QUE NO PASA EN VANO - Sentipensando

 

Es domingo, y el sol de este día no dejó rastro tibio en su última hora. La noche fría es continuidad de lluvia y más lluvia. Tras los cristales caen cortinas de agua que contra las superficies suenan como una orquesta sinfónica melancólica y sentimental. La fecha es aún Noviembre, pero a éste día sólo le quedan tres toques de diana y ni uno más para irse con un trozo de la historia del mundo que va resultando apretada, rara y opaca en su recuerdo.

Hace algunas noches -desde octubre- la Navidad con todo y su ambiente festivo, llegó como una realidad forzada, anticipada y visible a mostrarse en las vitrinas y en las casas; como una ilusión que se despierta temprano a halar y enrollar el hilo de un tiempo al que hay que encontrarle pronto la punta, sabiéndolo imprevisible, laberíntico, redondo, aparentemente interminable y complejo como la cinta de Moebius.

Pero, no es el tiempo con sus nombres el que hace, el que cuenta la historia, el que la decide y la termina. Somos nosotros los que hacemos el tiempo, los que lo batimos, lo horneamos y consumimos. Como este momento que, gracias al frío y a la intensa lluvia, no ha pasado indiferente, desabrido ni vacío, sin escribirlo.

Esta noche, el eco de la lluvia parece lavar el sonido ambiguo que deja el golpe de la incertidumbre. Quién lo diría...
Por eso, no sirve querer parar la lluvia o el frío con ansiedad en el deseo, porque nunca se sabe si puede haber otra manera de saber todo lo que uno puede hacer, mientras afuera llueve.
Ya dejó de llover.

IRMA, LaPillis

NO SABE UNO

No sabe uno
cuándo el sueño nos tira del cabello
hacia el fondo de las cosas desconocidas
que igual, con sus temperaturas,
nos pertenecen y nos llaman

no sabe uno
porqué la noche
no deja dormir al hombre sólo,
treparse en su desmemoria
por los detalles y la minucia de sus huellas
para encontrarse distraído
en el desapercibido respiro de
un recuerdo que aún late

no sabe uno
de qué manera, la mujer sola,
puede sumergirse desprevenida y líquida
en un poema erótico de esos
ofrecidos por Carmen Matute y,
como sus caracoles,
enterrarse en la arena a dormir el sueño
de los amantes que sucumben
ante la proximidad del inminente beso

no sabe uno,
qué de todo esto escrito
son sólo preguntas huérfanas,
cuánto es sólo el frío
de una madrugada demencial o cuánto,
el rugido de un fuego intenso que,
en vela,
recorre el cuerpo en dirección al sur.

IRMA, LaPillis







MIEDO AL MIEDO

Una puerta inmensa se abre
de una fecha a otra,
y sigo adorando
el mismo calabozo curtido y decrépito

este segundo es el recuerdo
que juntamos en bancos de rutinas,
donde hacemos depósitos
que no devuelven un centavo de vida
quién no ha sentido miedo del miedo,
quién podría morder esa pared
y luego mostrar su dentadura intacta
cuánto detesto esta parálisis,
que no es quietud.

IRMA, LaPillis
2020

CUANDO NECESITES ESCRIBIRLE A ALGUIEN - Sentipensando


Cuando necesites escribirle a alguna persona para celebrarla, felicitarla, animarla y/o expresarle tu amor, sólo cierra los ojos y, por un momento (sin conteo), ¡siéntela!, sien-te-la, y no te muevas de ahí hasta que le percibas cerca, casi presente. Luego, escríbele desde el último enunciado de tu corazón pues, es ahí donde circula la sangre del sentimiento que recuerda y valida el vínculo; ahí está la fibra que ha sido tocada por esa persona y la pulsación que permanece activa y que convoca a las palabras. Desde ahí, entonces: escribe con esa luz, con ese liviano cincel y luego, envía el diamante.

IRMA, LaPillis

SINSENTIDO


He tocado fondo, y el fondo no termina,
el fondo es una cárcel redonda 
de paredes elevadas e idénticas perspectivas,
como un cilindro con su único
lado abierto boca abajo 

una ventana sin par
muestra sus dientes de cemento 
como una foto sonreída de la soledad 
dentro de un marco que llena todo el espacio 
y al mismo tiempo, lo vacía 

he tocado fondo,
y decirlo es como si hubiera 
llegado a algún destino, a algún sitio,
pero hay sitios que no son lugares
y hay lugares que son tumbas en 
donde los vivos duermen para no soñar

he tocado un todo imponente,
inclemente, contundente;
todo se resume 
al sinsentido del amor 
que no se puede vivir. 


IRMA, LaPillis 

EN-VEJEZ-SER

Aquello que vemos como el fin de la lozanía,
del ímpetu y majestad del hueso, la sangre y la piel,
conlleva una algarabía silenciosa y
una infantil ilusión amansada en su interior;
el intangible anhelo con que avivamos
la continua sucesión del hilo que cose,
apasionado y fino,
el ajuar de las edades del tiempo
eso es,
un avistamiento sin distancia
a los saldos a favor y en contra,
que desde la privilegiada condición
de "ser vivo" en tránsito y en constante patrullaje
de razonamientos, sentimientos y sentidos,
eventualmente nos ubica
-tras una vida de tenaz sobrevuelo,
dentro de un mundo subacuático
de cíclicas mareas terrenales-,
a un escalón -de paso grande- por encima
de las preguntas que nos hicimos tantas veces
sobre el acierto de los derroteros,
la consecuencia de las primeras veces y
el sentido vital de todo
eso es,
el punto de madurez que, en-vejez-siendo,
conserva rejuvenecida la intención de movilidad
y de deseo y de más;
que detalla perfecto el trazo que dibujamos en
el tablero del tiempo
y la huella del mordisco que dimos por gula,
hambre o saciedad
eso es,
la sustancia activa que permanece, es decir,
la protagonista de la reciprocidad del amor
eso es,
la evidencia propia y explícita
de los aciertos categóricos
que no ofendieron flora y fauna,
pero también, de los errores que, reincidentes,
humillaron la cortesía de
las ternuras y tesituras de la especie
eso es,
la altura a la que llevamos, en justo relevo,
la antorcha palpitante
de nuestros presentes antepasados;
la oportunidad de ser ojos de otoño
anunciando ascensos de primaveras y,
desde aquel anhelo de ocre sabiduría arcillosa,
prever un invierno de fuego continuado
que atenúe el sobrepeso del frío y
la hipertensión de los estragos
eso es,
la gran finalidad de un principio y,
el principio de la finalidad;
la tangible lozanía, ímpetu y majestad
del primerísimo respiro a la vida
-sostenido en notas de aire de cortos nombres
con la duración de un aplauso-
hasta el término de gracia
de la precisada completitud.

IRMA, LaPillis



En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

ENTRE LA POESÍA Y YO

La Poesía se ha ido. Ella hace eso a veces. Pero esta vez, antes de irse, me habló con los ojos llenos de verdad y de bondad. Enfática y con...