LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

DEL TIEMPO Y SU MOVIMIENTO - Sentipensando


Sospecho del tiempo. Cada vez que se deja ver, yo estoy en medio de una fiesta fabulosa a la que él -por supuesto- no ha sido invitado. Seguro que le molesta ser ignorado, que creamos que a veces se queda dormido o que no tiene el estado físico de un atleta disciplinado y persistente.

Sospecho de su silencio, pues lo real es que aturde su forma de acoso y su capacidad sigilosa de llegar e irse, sin que nada ni nadie lo note. Por otra parte, es astuto con sus nombres, ya que con ellos seduce y trama al sufrido, al entretenido y al soñador; por eso es constante repitiendo sus trucos, como lo hace el solapado segundero de un reloj de escuela.

Sospecho del tiempo, sí. Hoy, este día, este momento, a esta hora en que no me encuentro en una fiesta fabulosa, parece que se me hubiera colgado del cuello, habiéndose -previamente- pegado los pies al piso con cemento.
Su velocidad es temperamental e impredecible; su dirección, como una flecha lanzada, irreversible, determinante. ¿Será que muere cada vez que se llama "fin"? ¿Pasa él, o somos nosotros los que pasamos?

Con esta sospecha de que nada lo mueve ni lo conmueve, será mejor marcar el paso a su ritmo sin más preguntas; al final, lo suyo es la no permanencia y por ello, también lo mío.
Pero a veces, cuando se siente intensamente la hermosa vida, se quiere que: si es reloj, que impacte contra el piso; que si es puente, que se descuelgue; que si es ojo, que le caiga ácido y que, si es latido del corazón del universo, que pare, que se espere a sí mismo, que es-pe-re, y que no sepa, si lo que sigue es un fin o un reinicio de todo.
El tiempo... El tiempo es la misma vida moviéndose.

Vamos.

IRMA, LaPillis


PENÚLTIMA LUNA



Hasta que vuelvas
con tu traje de once luces
y tu rostro de penúltima luna

hasta que me alcances
de nuevo y yo esté, quizás,
más grande o tal vez
menos pequeña

hasta entonces,
te despido agradecida
por sacarme a bailar en puntas
de pie sin quebrarme
y en aceitadas ruedas
por encima de los pisos falsos
y de las expectativas imposibles

por todo lo bueno que queda
de este tiempo con tu nombre,
por todas tus noches sin desvelo
y todos tus días de sueños

por pasar, por la garganta pasar,
Noviembre.

IRMA, LaPillis

DEL CALLAR - Sentipensando

 

















Siempre me ha resultado bien quedarme callada frente a los presumidos, a los tibios, los belicosos y a los mentirosos.
Una cosa divina -como caída del cielo- siempre se encarga, a su tiempo, de ponerles en su lugar y de cerrarles la boca.
Ley de la vida.

IRMA, LaPillis

DE LA GENTE QUE LEE POESÍA - Sentipensando


A la gente que lee poesía, se le nota.
A los que no leen, también se les nota.

IRMA, LaPillis

VOY AL LLANTO


Buscaba, sin saber qué buscaba 


punzándome la espalda con su dedo,
la ansiedad irrita -al extremo-
a los malos hábitos


no tengo resguardo para
mi disminuida cordura


voy al llanto,
sin avanzar
más allá de su orilla.


IRMA, LaPillis 


***

101
“Me duele algún sentimiento que desconozco;
me falta algún tema pero no sé cuál;
no tengo ganas en los nervios.
Estoy triste debajo de la conciencia.”
Fernando Pessoa

VÍVIDO

Febrero tres
nueve horas
noche
¡eres vívido, amor!
La mariposa
y su efecto sobre mí.

IRMA, LaPillis 

DE LO JODIDO DE SER LIBRE


Tan imperceptible la danza del hierro caliente
cuando va rodeando las cabezas 
de las ensimismadas aves, 
lelas ellas en su minúsculo universo,
apiñadas y conformes 
con los barrotes bronceados en la piel

yo tengo alas voluminosas y pulmones sensibles,
no quepo
 en las pajareras y, a veces,
tropiezo con las puertas del campo

no tengo rama propia ni 
calle con nombre que me ubique, 
cuando sale el sol, siempre me quedo atrás de la
bandada mientras lo observo...
¡me gustan las cosas que suceden 
por primera vez todos los días!

así que está jodido, muy jodido,
que renunciar a vivir en cualquier jaula
no me cueste quemarme las puntas de 
las plumas un poco, 
pero soy ave de mirada larga y 
en todo tiempo, de corto trino

amo el nido en el árbol y el perceptible silencio 
de una bandada en vuelo libre

en realidad, 
temo no caber ni en el ancho de las palabras
pues, 
lo único que me cabe a mí en el pecho,
es el cielo.


IRMA, LaPillis 

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

 Yo, a veces, a propósito,  muy a propósito, publico textos solos, sin imagen  como retando al pulpo y sus tentáculos, como si temiera la pé...