LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

DEL AUTOTRAICIONARSE - Sentipensando

 

La mayor torpeza y traición contra uno/a mismo/a es: 
Fingir lo que no se siente, 
lo que no se piensa y 
lo que no se es. 

IRMA, LaPillis 

EL QUE ME MIRA


Sólo uno, 
elijo sólo un ser
en medio de la multitud:

¡aquél!

aquél que me mira
como si no hubiera, habiéndolo, 
un océano de por medio.


IRMA, LaPillis 

AUTOESTIMA


Alguien llega y, sin imaginarlo, 
ocupa aquella maldita soledad

se cree que por fin ésta se va, 
da por hecho la diaria salida del sol con su calor
y la entrada a su casa de la luz de la luna 
sobre todos los lugares donde 
podría menguar el estado feliz o 
aumentar el miedo

pero un día,
una marea contenida y turbia
sube a los niveles de su cama,
y en la mesa principal 
se quedan peleando un par de copas
por la única boca que queda

otra vez, 
el reflejo de un sólo objeto en el espejo,
opaco, inerte, silencioso como 
la sombra del tiempo que sigue 
en lo eterno de su oscuridad

un ser sediento 
continúa bebiendo de la amargura 
del amor que no se tiene, 
mientras tanto, muy adentro de su pecho, 
otro "alguien" espera un guiño de sus ojos, 
una palmadita en el orgullo,
un abrazo a sus virtudes,
un "Te quiero" 
a la "única pieza" que es su humanidad. 


IRMA, LaPillis 

DEL BLANCO AL NEGRO AL BLANCO

 

Del blanco al negro al blanco, 
que ninguno de mis tonos grises 
queden pálidos, planos o insonoros

llevo en las manos una rosa blanca 
cuya sonoridad luminosa, 
redondea las agudezas 
del devenir azabache.

IRMA, LaPillis 

DE LA AUTENTICIDAD - Sentipensando











A veces, a la equivocación, uno entra por la puerta más abierta, más aceitada; esa, la atractiva, la coqueta, la de las luces de neón. Y entonces uno cree que, literalmente, todo lo que brilla es oro. Hasta que un destemplado, inquisidor y violento resplandor venido de algún rincón de la consciencia y del sentir más quebrantado, devela lo insuficiente e inconveniente del criterio adoptado, obligándonos a abandonar el lugar y la palabra que no es posible habitar. 

Pero ese es, precisamente, el giro que ajusta la tuerca para que no se nos siga cayendo la mirada, para que desde la garganta se equilibren las certezas del norte y el sur; para aprender a no descalificar y dudar de la madera que, sin ser de oro, también tiene en su superficie un brillo auténtico, profundo y espectacular, el brillo que, desde su sustancia, difícilmente decepciona. 

IRMA, LaPillis 

UN AMOR TAN BONITO - Sentipensando

 Hay muchas formas de contar la historia de la vida de uno, y en ese sentido cada quien elegiría su manera de hacerlo, pero siempre evocando aquello que ha sido constante vibración para su espíritu y ritmo necesario para el ánimo de su pulso. Yo no he de contar la historia de mi vida aquí ni ahora, pero mientras estaba editando el video que a continuación comparto, una avalancha de pensamientos, recuerdos y emociones despertaron mi conciencia para darme cuenta de lo mucho que éste puede hablar de mí.  Las películas que he seleccionado, todas románticas, no son sólo drama y tragedia como se suele suponer, también son cintas de  imágenes felices, provocadoras de erotismo, enamoramiento e inspiración que reposan a gusto en mi memoria; ellas, su producción, sus mensajes y sus actores. 

Por fortuna, a mí me tocó un tiempo en que ir al cine era el plan más delicioso y completo; una aventura emocionante y muchas veces imperdible. Los actores eran nuestros referentes para saber cómo peinarnos, cómo movernos y qué vestir; los personajes eran como espejos íntimos mostrándonos nuestras múltiples caras y reacciones frente a múltiples situaciones de la vida, y los libretos eran como potentes almas creadoras de visiones y emociones que nos acompañaban por días. Ir al cine era la gran oportunidad para experimentar intensamente otras historias, otras vidas y otros mundos; el arte escénico en Pantalla Grande, lo máximo. Ir al cine era..., digo, y ese 'era' suena como que ya no. Ya no vamos al cine como antes. Cada vez es menos frecuente la mención y la invitación, lo que lamentablemente prevee un futuro de extinción para el séptimo arte con todo y su brillo, con todo y sus bellos y sus famosos, con todo y su creatividad, con todo y su impacto cultural, social; con toda su maravillosa experiencia multisensorial y, con todo y sus inolvidables bandas sonoras al fondo de tantas historias de amor que hemos vivido. 

Así pues, con infinita nostalgia y porqué no decirlo, con gratitud y reverencia por toda la maravilla audiovisual que se echa de menos, por los talentos que ya se fueron y nos hicieron sentir tantas cosas, por las grandes producciones y por que no desaparezcan, he reunido con cierta solemnidad en este breve video lo que para mí han sido las obras cinematográficas más trascendentes, inolvidables y hermosas en su género que en su momento tocaron grata, dulcemente y con hondura mi corazón. 

Todas maravillosas. Todas entrañables. Todas "tan propias".

¡Que viva el Amor! ¡Que viva el cine! 

¡Muéranse de amor! 




TÚ ALLÁ, YO AQUÍ



Tú
allá
afuera
con las luces de la noche

yo
aquí 
adentro
en la penumbra,
en la penumbra de mi noche.

IRMA, LaPillis 

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

ENTRE LA POESÍA Y YO

La Poesía se ha ido. Ella hace eso a veces. Pero esta vez, antes de irse, me habló con los ojos llenos de verdad y de bondad. Enfática y con...