LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

DE ESOS SILENCIOS



Me enfermo del peor de los silencios,
soporto su escalofrío y todos sus calambres 
frente a los ojos que se confunden con el 
rosado de mis mejillas afiebradas

no es mentira si no lloro,
si me levanto un poco y camino,
si me quedo mirando cuando nada miro o, 
si no me quejo y sonrío

me enfermo de estas aguas que no fluyen,
de saber del lujo que es para mí la espera,
que cada vez que respiro… duele,
que me duele la tarde cada vez que termina y 
me duele demasiado la soledad de mi cuerpo

pero no, no moriré por esto,
aunque esta sea la estancia más oscura y 
la última instancia de este sueño

sólo estoy enferma del peor de los silencios,
presintiendo el no retorno del deseo
y 
ya casi,
sintiéndome
sobreviviente absoluta de ti.

IRMA, LaPillis 




ALGO PASÓ

Días en que amanece,
y se tiene esa sensación de que
algo pasó en la noche
mientras dormías...
"algo"
que te dejó
por fuera del mundo.

IRMA, LaPillis

COMO SI NADA


Nos despediremos de este día
como si nada,
los extraños seguirán siéndolo,
como los conocidos 
que no pasaron de un saludo, hoy


llega la noche y reclama hambrienta
respuestas, calor y una moneda


ella es una extraña también,
pero conoce el ojo que no duerme
y las camas que sudan y sueñan


este día es ya una flecha disparada
y no es posible saber
si su destino nos espera con acierto,
si acaso, 
sabemos que pasa recto este momento
sin dejar rasguño de recuerdo,
así, 
como si todo nada.

IRMA, LaPillis


EL CENTRO DE LA TIERRA


¡Países del tercer mundo!

¡No os desaniméis!
que el desarrollo
también lo ha demostrado:
cuánto más alta la torre
y elevada la urbe
más lejos se está
del centro de la tierra

"El Centro de la Tierra"
es un negocito con techo de palma
en donde venden limonada de coco,
pargo y patacón dorado,
se amanece cantando
y se baila pegado

queda a orillas
de una de las costas de Colombia.


IRMA, LaPillis



DE LA VERDAD


Un día te das cuenta,
de que "la verdad" es la mentira
que todos están acostumbrados a oír


un día te das cuenta,
de que decir la verdad
es mantener aceitadas y abiertas
todas las puertas

un día te das cuenta,
de que decir la verdad
es ¡increíble!

un día te das cuenta,
de que la verdad molesta como
pisotón al callo del ego, y ese dolor
lo conoce el dueño de ese pie

un día te das cuenta,
de que la verdad tiene nombre propio
y lugar y tiempo propio,
que no necesita intercesor,
ni moneda,
ni retórica de discursos terrenales

un día te das cuenta,
de que la verdad
no sólo facilita la vida,
pero también le despeja el camino de
tentativas falsas que sí conducen
a abismos certeros e irreversibles

un día te das cuenta,
de que la verdad es la realidad
que el mentiroso no puede soportar
sin avergonzarse

un día te das cuenta,
de que la verdad es una pieza única,
como una piedra preciosa
en nuestras manos

un día te das cuenta,
de que una vida por fuera de la verdad
es una vida en coma con la conciencia
de unas ganas insoportables de despertar

un día te das cuenta,
de que la verdad,
es que no hay verdad absoluta,
que cada ser tiene la suya y
que es digno de ella,
privilegiado y soberano de ella,
claro, hasta que miente

un día te das cuenta
de que la verdad, sea cual fuere,
es el único escenario perfecto para
ejercer la libertad de vivir y
vivir en libertad

un día, como hoy, te das cuenta,
de que crees saber la verdad de la Verdad,
y encuentras, en cambio,
que sólo estás empezando a averiguarla

la verdad..., ¿acaso la hay?

IRMA, LaPillis
2015

RENGA



A mí me falta una pierna en el querer,
ando renga por las calles del ego
en donde tantas veces me he caído ya
pero, por ahí dicen
que querer es poder,
que uno sólo cojea
del pecho para arriba.

IRMA, LaPillis


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

 Yo, a veces, a propósito,  muy a propósito, publico textos solos, sin imagen  como retando al pulpo y sus tentáculos, como si temiera la pé...