LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

UN CORCEL




Un caballo negro me galopa el pensamiento,
sus cascos golpean desordenados
levantando polvo y ruido
como retando a la cordura y
a la quietud del alma

un caballo blanco me lleva parsimonioso y firme
entre la espesura de la incertidumbre,
amortiguando el peso y el paso
como aceptando el camino y
al caballo negro que también soy.

Si tuviera que elegir entre uno y otro,
no sería al más veloz ni al más corpulento,
ni siquiera al más imponente
o al más fino;
yo necesito uno
de pecho ancho y piernas ligeras,
un corcel sin amo, amado,
uno
con los dos colores del equilibrio.


IRMA, LaPillis






FLORES DE NOVIAZGO

Este mundo de lengua desmesurada y ojo tibio,
este mundo distraído con
fuegos artificiales y artificios de neón

este mundo con su
cristal quebrado y su corona sin cabeza

este mundo asintomático y
con los pies ardiendo, 
anestesiado del hueso a la sombra

este mundo a nadie escriturado,
sin voluntarios para liberar el campo

este mundo de absurdos
que corren sobre rieles torcidos
y entre vacíos laterales 
en vagones de lujo sin nido lleno

este mundo así... y, de repente,
te llega como flores de noviazgo este poema para, 
llegado a este punto, 
haberte cargado en sus brazos por un momento
al otro lado 
de todo 
lo que es este mundo. 

IRMA, LaPillis 


DE LO EXTRAÑO DE ESTE TIEMPO


Abusa, lo extraño de este tiempo,
de nuestra voluntad y destino
tan a la deriva

los caprichos de la incertidumbre 
han anestesiado el paladar
de los sueños sin dejar 
rastro de sabor en la lengua de este día que 
va pasando ya, delgadísimo y corto
por el ojo de la aguja que cose la perplejidad 

este tiempo, arbitrario y contradictorio, 
ni siquiera pasa lento como sucede
cuando los amantes se esperan
o los niños esperan,
o nos esperamos tú y yo 

abusa, lo extraño de este tiempo, 
del tiempo presente que no
avanza a ritmo de alta ola pero tampoco,
de ola en calma

se excede con cierta crueldad,
desde donde nos mira mudar de piel y
cambiar de domicilio, de atuendos,
correr en pistas y en tareas simultáneas,
aprisa moler las horas y el hueso de la paciencia

todos los días nos ve prender y
apagar las luces del pensamiento, 
del ánimo, de la casa
y a nosotros, a ti y a mí, 
aguantar el desvanecimiento en la memoria 
del extrañadísimo abrazo nuestro
antes de que, como él, 
empiece a parecernos extraño.


IRMA, LaPillis 


FURIA DEL SOL

¿Qué ha de decirme el sol esta mañana?
acaso...
¿algo nuevo sobre la guerra de ayer?


anoche,
mi noche durmió el tiempo de oriente,
y ahora,
los cerezos en flor duermen las guerras
de mi tierra


el sol lo ha visto todo,
¡pobre!
a veces pienso que sus rayos
son la furia de sus ojos.


IRMA, LaPillis

LO QUE YO MAS ESCONDÍA

El hueco era inmenso
de la cortina que puse
para que no vieras mi desnudez,
y para que no me tocaras,
puse una puerta redonda de grueso roble
sujetada a una sola bisagra
¿entiendes lo que digo?
sí, sé que entiendes lo que digo,
allí estabas cuando todo cayó
vergüenza, duda y miedo
aflojaron sus rodillas cuando
tus ojos, amanecidos sin cansancio
besaron lento el lunar que yo más escondía
y me viste,
y me tocaste,
a campo abierto me llevaste
para extender la dulzura que emana de ti,
a corazón abierto me hablaste de
tus lunas y de tus soles sin mí
¡ah! qué camino tan corto hasta
el fondo de tu mirada,
qué espera tan larga e inútil
tras esa cortina, tras esa puerta

qué risa de mí
por la torpeza
en las contradicciones descubiertas,
qué cosa imperdonable no decirlo ahora:
¡te quiero!
dentro de todo lo que sea posible de mí,
te quiero.

IRMA, LaPillis

DEL JUICIO AL AMOR - Sentipensando

Hubo una vez un tiempo en que la gente se enamoraba espontánea, profunda, apasionada y seriamente. Ese intercambio equitativo y fluido de semejante emoción y experiencia, era la máxima felicidad y una de las ilusiones más hermosas por vivir. Pero la gente era traicionera, embustera, resentida, visceral, ingrata y muy egoísta; así que con el tiempo, esas influencias hicieron tanto daño en los corazones, que no hubo confianza posible de recuperar para poder volver a vivir aquello.

Desde entonces, enjuiciado el amor, fue condenado a pagar todos los platos rotos.
Dicen, que pocos lo defienden aún, que la gran mayoría lo acusa de que todo es su culpa, y algunos le temen tanto, que hasta lo eliminaron de todos sus contextos de vida.

¡Así viven!, dicen.

IRMA, LaPillis




PASAREMOS POR TODAS LA EMOCIONES

Siempre ha habido un poeta o una poetisa que ha dicho, ha escrito, no ha callado, ha denunciado y ha apuntado la palabra-dardo al enemigo y a la maldad del mundo. De sobra han estado los portaliras o bardos que van tejiendo redes de contención, de expresión y de motivación a ritmo de segundo en todas las sucursales donde el amor respira y donde no.
No sigamos pensando y diciendo que la poesía sólo es dulce empalagoso de repostería, amabilidad ocasional, tema enredado. Nombre tienen todas las cosas, y todo tiene razón de ser y significado. Que si algo ha de llevarse el viento, eso no son las palabras. Las palabras siempre se quedan y si se van, regresan, vuelven sin falta desde el eco de su más afinada intención.
La Poesía está aquí, y está para eso. 

Así vuelve y dice:

PASAREMOS POR TODAS LA EMOCIONES

Pasaremos por todas las emociones, 
como quien pasa los ojos 
por un paisaje surrealista 
desde la ventana rota de un tren 

todas las emociones 
nos llegarán perceptibles a los huesos 
y todas ellas nos mostrarán, 
ardiendo y por primera vez,
cómo ha sentido la Tierra 
la ausencia de la gratitud

ella, inocente e incrédula 
ha visto caer sus cabellos, 
uno a uno arrancados desde la epidermis
con la malicia de la garra humana;
así ha vivido la cerrada noche,
sin el arropo natural de su tibia melena, 
ni la melodía de las voces de su fauna
galopándole en el pecho, 
cuando desde su interior
lucha intentos por rotar 
el beneficio de sus estaciones 

ella, perturbada en su orden 
y acorralada su salud, 
clama nuevas oraciones y demanda razones 
ante un colectivo atolondrado 
que ha tenido que recordar, 
del susto y de golpe,
de qué color son los tomates,
los muebles de su casa,
y el origen de la blandura del pan 

ella, privada de cielo, de agua y de tierra,
junta estrellas alrededor de su cama
para que le alumbren 
la soledad de su almohada
junto a otra sin arrugas 

como ella,
pasaremos por todas las emociones 
en este viaje con destino a "alguna parte",
como si fuéramos olas temperamentales 
de un sólo mar que tiembla y se reduce

a un día le seguirá la hora aterradora 
o el minuto de alivio del día nuevo,
pero todos los días pensaremos en el amor,
"entre líneas", en el amor,
"en la menuda letra", en el amor,
"de reojo" o de lejos
 o ¡de iluminados!, en el amor

porque todos los días la maligna viralidad
-desde su bondad posible-
nos recordará de qué carecemos los mortales
y cuánto nos duele la profunda fractura 
de la libertad mientras hay vida;
nos estornudará en la cara 
-en partículas invisibles- 
la oportunidad de cambiar en cualquier 
momento nuestra suerte
y todas nuestras decisiones definitivas. 

IRMA, LaPillis 


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

LOBO

Era un lobo manso y sosegado, pausado en su caminar, poco temible, pero su piel evidenciaba  todas sus fieras batallas se sabía imponente y ...